Por: Reinaldo Spitaletta
El gran perdedor en estas elecciones fue el pueblo colombiano. Parece un pueblo acostumbrado a las penas y a las derrotas, con cierto aire manifiesto de sadomasoquismo.
Dicen que cada pueblo elige el gobierno que se merece, pero no hay que olvidar que en los comicios –que dan la apariencia de democracia- hay en juego intereses suprapopulares, los de quienes ejercen el poder.
Ahora que estamos en efemérides bicentenarias, lo que se nota en nuestra historia de desgracias es el dominio secular de unas castas, de unos exclusivos –y excluyentes- clanes que han mantenido o incrementado su cuota de poder. Nada nuevo bajo el bíblico sol. El pueblo, o el rebaño, será siempre utilizado como carne de cañón, como elector de sus verdugos, o como “idiota útil”, expresión otra vez en boga a propósito de la resurrección del caso del grupo paramilitar los Doce apóstoles y el hermano del Presidente.
Por ahí dicen que perdieron las encuestas. Qué va. Cumplieron con su papel idiotizador, con sus fines de mercadeo, su intención de espectáculo y visceralidad. Insisto, perdió la mayoría, que son casi todos, tanto los que votaron como los que se abstuvieron, porque serán las víctimas propiciatorias de los próximos cuatro años, de un gobierno que, igual, favorecerá, como el de hoy, a los banqueros, a las transnacionales, a una élite privilegiada, que para eso son los dueños del país.
Se dirá, claro, que todavía falta la segunda vuelta. Ya todo está cocinado. Y consumado. El candidato oficial del régimen no perderá. El aparataje está diseñado para la continuidad. Todos (o casi todos) vieron la descarada injerencia presidencial en la campaña, los llamados, subliminales o no, a votar por Santos. Ah, las que también perdieron fueron las famosas redes sociales de internet. Alguien decía que una candidatura –como la del desteñido partido Verde- no se puede soportar en “culicagados”.
También se rumoraba en conversaciones de cafetín que no hay “nada más equivocado que el gusto de las mayorías”, una frase que pudo haber sido pronunciada por Wilde, o por el escritor Mario Escobar Velásquez, al cual alguien se la atribuyó en algún palique. Y ese “gusto”, auspiciado por mecanismos mediáticos y de otros poderes, se inclinó otra vez por una propuesta que volverá a castigar a los desposeídos.
Volverán entonces las oscuras maniobras de la corrupción y la politiquería, tan campantes en estos últimos ocho años. La vigencia del “todo vale”, de la cultura mafiosa, del amparo a la ilegitimidad y del irrespeto por la diferencia, será de nuevo el pan amargo de cada día. Para eso está diseñado el país. Y para eso se domestican las mayorías. No hay misterio.
Así que preparémonos para asistir al perfeccionamiento de los terroríficos “falsos positivos”, contra cuya impunidad continúan luchando, entre otros, las madres de Soacha. Este es un país en el cual lo anormal (y lo ilegal) se ha vuelto normal. Se prolongará, por ejemplo, el estado de miseria de más de veinte millones de colombianos, si no es que la cifra se tornará mayor. Crecerá –por qué no- el desplazamiento forzado, que ha sido vieja táctica del paramilitarismo y otros terratenientes, para quedarse con las mejores tierras, muchas de ellas dedicadas hoy al cultivo de palma africana. Seguiremos siendo el país latinoamericano con mayor índice de desempleo y hasta se ampliará la presencia de las bases militares estadounidenses.
Continuará el imperio de las “chuzadas”, de la degradación del sindicalismo, del negocio de la salud por encima de la salud de los colombianos, del negocio de la guerra, de los agroingresos seguros, en fin, que el catálogo siniestro es amplio. También se puede hacer una lectura de que hubo un “voto de confianza” a la parapolítica, la yidispolítica, al aumento de la inseguridad urbana, al enriquecimiento ilícito, etc. Pero, por otra parte, el candidato del gobierno, con todo el apoyo de la maquinaria oficial, no pudo ganar en primera vuelta, lo cual puede ser un aliciente para las “minorías” que votaron en su contra. Así que de hoy al 20 de junio, como diría don Perogrullo, cualquier cosa puede pasar.
Fuente: http://www.elespectador.com/columna-206202-los-santos-inocentes
martes, 1 de junio de 2010
MEMORIA, ÉTICA Y PORVENIR
Por: Zabrina Molina, César Badillo y Héctor Arenas | Enviar Correo al Autor | Más Artículos del Autor
Pero ahora quiero recordar a aquellos
que ya no volverán aunque los llames.
M. C.
Llega el mes de abril y la luz cálida va venciendo la penumbra y el frío de un invierno lluvioso y prolongado; acudimos a una reunión con el Maestro Manuel Reyes Mate en la mítica y hermosa Residencia de Estudiantes: El año pasado, Reyes Mate obtuvo el Premio Nacional de Ensayo del Ministerio de Cultura de España, con su obra La herencia del olvido; el tema que nos convoca hoy es su especialidad: La Memoria.
La memoria es peligrosa
Walter Benjamin señaló que la memoria abre expedientes que el Derecho da por clausurados. Traemos a colación esta sentencia para iniciar el diálogo y Reyes Mate, que acaba de llegar de Turín de un encuentro en torno al Pensar en español, nos observa con sus ojos claros y serenos, y con voz grave y pausada nos dice: “La memoria es peligrosa y por eso los poderes políticos siempre han tenido una política de la memoria, es decir, una instrumentalización de la memoria. Cuando la memoria expresa las injusticias pasadas, cuando es la voz de las víctimas, entonces se convierte en un asunto peligroso, lo estamos viendo en España. Se hablaba mucho de memoria, pero la mayor parte de las veces se hacía en un plan retórico; cuando la memoria se ha convertido en el epicentro de una revisión crítica del franquismo y el juzgamiento de los responsables, han saltado las alarmas y se ha convertido en un problema político que divide al país, porque los falangistas están pretendiendo juzgar a quien ya asumió la responsabilidad de juzgarlos”.
Sus palabras nos evocan de manera inmediata el valor de la Corte Suprema de Justicia en Colombia, que se ha convertido en un bastión de la defensa de lo que queda de institucionalidad democrática –cada vez más reconocido internacionalmente–, por la extraordinaria entereza con la que ha protegido un principio de justicia, en un país que sufre la embestida arrasadora de un modelo totalitario con disfraz democrático, no desligado del resurgimiento del fascismo en la alianza atlántica, y vinculado esta vez a las redes corporativas del presente, y al capital acumulado en las armas, el narcotráfico y el lavado de activos**.
La memoria –continúa Reyes Mate– está estallando en el mundo: Memoria de la conquista, memoria del colonialismo, memoria de la esclavitud, memoria de la guerra civil, y este ascenso de la memoria nos permite conocer algo que la historia desconoce: lo oculto, lo declarado insignificante por la historia, lo vencido, lo fracasado, los no hechos, lo que subsiste sólo como posibilidad porque no pudo ser. En este sentido, es esclarecedora la frase de Gabriel García Márquez en Los funerales de la mama grande: “Vamos a contar los hechos tal y como fueron antes de que lleguen los historiadores”.
Las palabras de Reyes Mate son certeras y actúan como detonantes de nuestra propia memoria: la de los seres cuya vida fue arrebatada por soñar y buscar un país justo, la memoria de los que han asumido los riesgos y la zozobra de vivir amenazados por no callar la verdad frente al crimen y el régimen de oprobio, la memoria de los que no han permanecido indiferentes y que han renunciado al confort que brinda el halago astuto, o el silencio cómodo, y han asumido desde la ética en los diversos intersticios de la vida cotidiana, las dificultades que implica el no guardar silencio frente a la ausencia de soberanía y la captura mafiosa del Estado.
Memoria y justicia
Preguntamos entonces por otras novedades que estén aconteciendo en el plano de la memoria, y Reyes Mate nos contesta: ¡Su identificación con la Justicia! Y para explicar lo que esto significa, podemos recordar la respuesta que dio Primo Levy a una jovencita que estaba escuchando los relatos de los campos de exterminio y le preguntó: “Pero, ¿qué podemos hacer nosotros?” Y Primo Levy le respondió con una frase muy críptica: “Los jueces sois vosotros”. Uno se pregunta –continúa Reyes Mate– ¿qué justicia puede administrar un oyente? Mientras vivimos nosotros, los supervivientes, mantenemos viva la memoria de la injusticia, pero el día en que desaparezcamos no habrá memoria de la injusticia, y sin memoria de la injusticia es como si la injusticia no hubiera tenido lugar: Los muertos, los sacrificios, la bestialidad… Entonces, lo que pide Primo Levy a los jóvenes es mantener viva la memoria de la injusticia porque sin memoria de la injusticia no hay justicia posible. Eso no significa que la memoria de la injusticia repare todos los daños de la injusticia, pero el mantener viva la memoria de lo irreparable es imprescindible para cualquier derecho que asuma la tarea de la justicia.
Las reflexiones de Reyes Mate nos recuerdan el valor de la propuesta del ex magistrado Augusto Ibáñez, en el sentido de organizar un proceso que permita a nuestro pueblo saber lo que nos ha sucedido en las últimas décadas. Una nueva forma de memoria y divulgación que responda al hecho de que, sobre la persecución y el exterminio iniciado en 1948, o en 1985, en su fase más reciente, se ha tendido un manto de olvido y tergiversación que nos impide conocer lo que nos ha ocurrido como comunidad. Resulta imprescindible una memoria esclarecedora de lo sucedido si queremos dejar atrás el ciclo repetido del horror. En este proceso de memoria sería esencial –consideramos– el valeroso trabajo de Nunca Más (www.colombianuncamas.org).
El Maestro Reyes Mate nos regresa al presente: la memoria abre expedientes que el Derecho, la historia, dan por clausurados. Hay memoria de la injusticia mientras la injusticia no sea reparada. Y mientras la injusticia no sea reparada, no se puede hablar de prescripción ni de reconciliación ni de paz ni de nada. La memoria de la injusticia se rebela frente a todas las formas de olvido que tiene el Derecho, entre ellas las leyes de punto final.
Cuando hablamos de memoria, hay que tener en cuenta que se trata de un proceso, y muchas veces no sólo nos quedamos en el inicio sino que también admitimos sin deliberar, procedimientos preconcebidos y contrarios al acceso a una memoria esclarecedora y justa.
El final tendrá que ser la reconciliación; el criminal en los conflictos, además de hacerle daño a la víctima, le causa daño a la sociedad porque la divide entre quienes celebran las muertes y quienes las lloran. Además, empobrece a la sociedad porque la priva de la víctima y también de sí mismo, porque se reduce a la condición de delincuente.
Al hablar del conflicto en Colombia –pensamos mientras escuchamos a Reyes Mate–, debemos tener en cuenta que las víctimas corresponden a una amplia gama: las víctimas del capitalismo como sistema económico que degrada, enfrenta y aniquila; de la condición imperial que ubicó a Colombia hace tiempo como espacio geopolítico importante; las victimas de la guerra sucia que decretó el exterminio de quienes encarnaban ideas diferentes del orden segregador, heredado, y las victimas de las guerrillas, como resultado de la degradación del conflicto. El fascismo y el progreso tienen en común la no reparación en medios para alcanzar fines, la invisibilización de las víctimas.
Conflicto y memoria
Pensar en la superación del conflicto exige la memoria de las víctimas, y la reconciliación como horizonte supone recuperar la víctima y el verdugo. Quien extermina en el conflicto le envía un mensaje a la sociedad diciendo que la víctima es irrelevante para la sociedad política por la cual se lucha. Frente a esto, hay que afirmar la condición de ciudadano de la víctima, y esto está ligado a la recuperación del verdugo, la cual supone que él reconozca que hizo daño, que lo que hizo no fue un acto heroico. Supone también que acontezca el perdón, pero el perdón sólo lo puede dar la víctima si le nace hacerlo.
Las reflexiones de Reyes Mate sobre conflicto, memoria y olvido también nos recuerdan los nexos entre la crisis económica de 1929 y la estampida del fascismo en la década del 30, que culminó en la conflagración de la Segunda Guerra Mundial. La opción, entonces, fue la de la fuerza desnuda para el reparto armado del mundo y de los mercados, para la aniquilación de lo que se consideraba sobrante: gente, fábricas, recursos ambientales, etcétera. Hoy día, en los medios de comunicación y en la calle el tema de moda es la crisis, pero no se tiene en cuenta que las crisis recurrentes se enraízan en una concepción errónea de los fines de la existencia, como vislumbró José Martí, quien asistió a la crisis de 1893 con exceso de mercancías, con despidos masivos, etcétera. No se tiene en cuenta tampoco lo señalado con precisión por Evo Morales en la Cumbre de la Tierra: “Sólo tenemos dos caminos: La Pacha Mama o la muerte. Muere el capitalismo o muere la Madre Tierra”.
Identidad, autonomía, valores
Reyes Mate responde a nuestra inquietud: esta crisis ha sido un test muy interesante y nada hemos aprendido. Me producen gran perplejidad los límites de nuestro saber crítico. Pudo haber sido la ocasión para dar a luz algo alternativo. Se pudo haber dado una reflexión a fondo sobre el capitalismo. ¿Por qué no ha sido posible? Se entiende que los políticos no la promuevan porque eso cuestiona el statu quo de la clase política, pero lo que llama la atención es que tampoco haya habido, desde la reflexión crítica, desde el mundo intelectual, una propuesta atractiva. Hay una especie de resignación intelectual, como si tras la crisis del marxismo sólo se pudieran poner parches: mejorar unos derechos aquí, considerar otros derechos allí, pero no hay propuestas alternativas. Entonces, lo que sale reforzado es el capitalismo: hay que salvar a los bancos porque si no perdéis todo; lo vuestro depende de ellos.
Se entiende entonces que el bienestar de la ciudadanía depende del enriquecimiento de las élites. Así, cada vez estamos más sumidos en las contradicciones y al mismo tiempo más paralizados. Las desigualdades de hoy son heredadas, no son el producto del azar. No son hechos naturales como los ríos y lo montes. Las desigualdades pueden ser injusticias. Yo encontré alguna luz en Walter Benjamin. Él diferenciaba el examen del capitalismo del siglo XIX y el del siglo XX; en el primero, decía, hay que examinar la fábrica, en el segundo hay que analizar el escaparate, el escaparate orienta nuestros valores, nos sueña. El consumismo no es sólo la voracidad del consumo sino también la renuncia a pensar por nosotros mismos los valores.
Las reflexiones de Reyes Mate nos instan a tener presente la magnitud de los estragos causados en Colombia y el hecho de que la mayor parte de las opciones que ofrece el escenario político que se abre este año son las mismas soluciones que han sido raíz del desastre. En este tiempo preelectoral, esta memoria nos permite comprender que, sin revolución ética y ecológica, no tendremos porvenir. Comprender que, como tejido colectivo, aún carecemos de instrumentos que nos permitan oponernos masivamente a la astucia que nos condena a reeditar la dinámica que impele el ciclo de la miseria material y espiritual, pudiera brindarnos la clave para comenzar la labor. Pues, además de los ríos de sangre que no han cesado de correr, y del imperio de las más aberrantes injusticias que no ha cesado de funcionar, hemos sido catapultados a un proceso de involución cultural en el cual los medios masivos de comunicación han cumplido la pérfida tarea de manipular las conciencias y someter las mentes a la confusión y el odio. La mayor parte de la educación, salvo excepcionales e invaluables ínsulas, se ha plegado a este proceso por la conversión de las instituciones en una suerte de expendios mercantiles de títulos.
Sin embargo, en medio de la penumbra también alientan las semillas del decoro, las prefiguraciones diversas de un porvenir posible que se enraíza en el amor sin tregua. En nuestro país ha emergido un tejido de la honorabilidad en el proceder que porta en sí la energía invencible de la memoria de las víctimas sacrificadas por quienes no han dudado en derramar la sangre y desestancar los odios, para preservar el orden de privilegios y la red de capitales engordados en el crimen.
La alianza ética que reúna la amplísima diversidad que no es indiferente a los medios que se utilizan para alcanzar los fines, así como procura hacer bien el oficio o la labor en que se ocupa, nos permitirá cruzar el umbral que nos mantiene sumidos en una espiral de confusión y barbarie. Sin la ética, sin la fuerza espiritual, no tendrán lugar las variaciones que precisamos. De nada servirá cambiar un poder por otro si las ambiciones de honores y fortunas prevalecen sobre el deber de consagrar las energías a la curación de tantos destrozos en el tejido social, los universos interiores y la naturaleza. Aquí se hace urgente una nueva nemotecnia, un procedimiento claro que nos permita, con base en la memoria, acceder una reconciliación real.
La economía tendrá que salir del control corporativo y mafioso que hoy impera, e incorporar en los principios que la inspiren, el saber de las comunidades que labran con el ejemplo cotidiano una nueva-antigua manera de habitar: compartiendo, cooperando, sanando la tierra y reconociendo que pertenecemos a ella en lugar de creer tontamente que ella nos pertenece; apostando por la evolución cultural y espiritual, en lugar de colocar un acento excluyente en la acumulación de bienes materiales como horizonte de la existencia.
La justicia no tendrá que ser reducida a la dimensión vindicativa porque deje de ser justicia en su esencia de curación y transformación radical del orden heredado. La magnitud de los estragos exige un movimiento amplio que reúna la multi-com-plicidad diversa que comparte conciencia sobre lo imprescindible que resulta la evolución interior, como paso insoslayable para transformar el mundo, que también comparte el sentimiento del servicio en diferentes esferas como parte de nuestra responsabilidad al habitar esta tierra.
* Con base en una entrevista con Manuel Reyes Mate
** Ver La riqueza tras el poder, obra de Robert Brady.
http://www.eldiplo.info/mostrar_articulo.php?id=1094&numero=89
Pero ahora quiero recordar a aquellos
que ya no volverán aunque los llames.
M. C.
Llega el mes de abril y la luz cálida va venciendo la penumbra y el frío de un invierno lluvioso y prolongado; acudimos a una reunión con el Maestro Manuel Reyes Mate en la mítica y hermosa Residencia de Estudiantes: El año pasado, Reyes Mate obtuvo el Premio Nacional de Ensayo del Ministerio de Cultura de España, con su obra La herencia del olvido; el tema que nos convoca hoy es su especialidad: La Memoria.
La memoria es peligrosa
Walter Benjamin señaló que la memoria abre expedientes que el Derecho da por clausurados. Traemos a colación esta sentencia para iniciar el diálogo y Reyes Mate, que acaba de llegar de Turín de un encuentro en torno al Pensar en español, nos observa con sus ojos claros y serenos, y con voz grave y pausada nos dice: “La memoria es peligrosa y por eso los poderes políticos siempre han tenido una política de la memoria, es decir, una instrumentalización de la memoria. Cuando la memoria expresa las injusticias pasadas, cuando es la voz de las víctimas, entonces se convierte en un asunto peligroso, lo estamos viendo en España. Se hablaba mucho de memoria, pero la mayor parte de las veces se hacía en un plan retórico; cuando la memoria se ha convertido en el epicentro de una revisión crítica del franquismo y el juzgamiento de los responsables, han saltado las alarmas y se ha convertido en un problema político que divide al país, porque los falangistas están pretendiendo juzgar a quien ya asumió la responsabilidad de juzgarlos”.
Sus palabras nos evocan de manera inmediata el valor de la Corte Suprema de Justicia en Colombia, que se ha convertido en un bastión de la defensa de lo que queda de institucionalidad democrática –cada vez más reconocido internacionalmente–, por la extraordinaria entereza con la que ha protegido un principio de justicia, en un país que sufre la embestida arrasadora de un modelo totalitario con disfraz democrático, no desligado del resurgimiento del fascismo en la alianza atlántica, y vinculado esta vez a las redes corporativas del presente, y al capital acumulado en las armas, el narcotráfico y el lavado de activos**.
La memoria –continúa Reyes Mate– está estallando en el mundo: Memoria de la conquista, memoria del colonialismo, memoria de la esclavitud, memoria de la guerra civil, y este ascenso de la memoria nos permite conocer algo que la historia desconoce: lo oculto, lo declarado insignificante por la historia, lo vencido, lo fracasado, los no hechos, lo que subsiste sólo como posibilidad porque no pudo ser. En este sentido, es esclarecedora la frase de Gabriel García Márquez en Los funerales de la mama grande: “Vamos a contar los hechos tal y como fueron antes de que lleguen los historiadores”.
Las palabras de Reyes Mate son certeras y actúan como detonantes de nuestra propia memoria: la de los seres cuya vida fue arrebatada por soñar y buscar un país justo, la memoria de los que han asumido los riesgos y la zozobra de vivir amenazados por no callar la verdad frente al crimen y el régimen de oprobio, la memoria de los que no han permanecido indiferentes y que han renunciado al confort que brinda el halago astuto, o el silencio cómodo, y han asumido desde la ética en los diversos intersticios de la vida cotidiana, las dificultades que implica el no guardar silencio frente a la ausencia de soberanía y la captura mafiosa del Estado.
Memoria y justicia
Preguntamos entonces por otras novedades que estén aconteciendo en el plano de la memoria, y Reyes Mate nos contesta: ¡Su identificación con la Justicia! Y para explicar lo que esto significa, podemos recordar la respuesta que dio Primo Levy a una jovencita que estaba escuchando los relatos de los campos de exterminio y le preguntó: “Pero, ¿qué podemos hacer nosotros?” Y Primo Levy le respondió con una frase muy críptica: “Los jueces sois vosotros”. Uno se pregunta –continúa Reyes Mate– ¿qué justicia puede administrar un oyente? Mientras vivimos nosotros, los supervivientes, mantenemos viva la memoria de la injusticia, pero el día en que desaparezcamos no habrá memoria de la injusticia, y sin memoria de la injusticia es como si la injusticia no hubiera tenido lugar: Los muertos, los sacrificios, la bestialidad… Entonces, lo que pide Primo Levy a los jóvenes es mantener viva la memoria de la injusticia porque sin memoria de la injusticia no hay justicia posible. Eso no significa que la memoria de la injusticia repare todos los daños de la injusticia, pero el mantener viva la memoria de lo irreparable es imprescindible para cualquier derecho que asuma la tarea de la justicia.
Las reflexiones de Reyes Mate nos recuerdan el valor de la propuesta del ex magistrado Augusto Ibáñez, en el sentido de organizar un proceso que permita a nuestro pueblo saber lo que nos ha sucedido en las últimas décadas. Una nueva forma de memoria y divulgación que responda al hecho de que, sobre la persecución y el exterminio iniciado en 1948, o en 1985, en su fase más reciente, se ha tendido un manto de olvido y tergiversación que nos impide conocer lo que nos ha ocurrido como comunidad. Resulta imprescindible una memoria esclarecedora de lo sucedido si queremos dejar atrás el ciclo repetido del horror. En este proceso de memoria sería esencial –consideramos– el valeroso trabajo de Nunca Más (www.colombianuncamas.org).
El Maestro Reyes Mate nos regresa al presente: la memoria abre expedientes que el Derecho, la historia, dan por clausurados. Hay memoria de la injusticia mientras la injusticia no sea reparada. Y mientras la injusticia no sea reparada, no se puede hablar de prescripción ni de reconciliación ni de paz ni de nada. La memoria de la injusticia se rebela frente a todas las formas de olvido que tiene el Derecho, entre ellas las leyes de punto final.
Cuando hablamos de memoria, hay que tener en cuenta que se trata de un proceso, y muchas veces no sólo nos quedamos en el inicio sino que también admitimos sin deliberar, procedimientos preconcebidos y contrarios al acceso a una memoria esclarecedora y justa.
El final tendrá que ser la reconciliación; el criminal en los conflictos, además de hacerle daño a la víctima, le causa daño a la sociedad porque la divide entre quienes celebran las muertes y quienes las lloran. Además, empobrece a la sociedad porque la priva de la víctima y también de sí mismo, porque se reduce a la condición de delincuente.
Al hablar del conflicto en Colombia –pensamos mientras escuchamos a Reyes Mate–, debemos tener en cuenta que las víctimas corresponden a una amplia gama: las víctimas del capitalismo como sistema económico que degrada, enfrenta y aniquila; de la condición imperial que ubicó a Colombia hace tiempo como espacio geopolítico importante; las victimas de la guerra sucia que decretó el exterminio de quienes encarnaban ideas diferentes del orden segregador, heredado, y las victimas de las guerrillas, como resultado de la degradación del conflicto. El fascismo y el progreso tienen en común la no reparación en medios para alcanzar fines, la invisibilización de las víctimas.
Conflicto y memoria
Pensar en la superación del conflicto exige la memoria de las víctimas, y la reconciliación como horizonte supone recuperar la víctima y el verdugo. Quien extermina en el conflicto le envía un mensaje a la sociedad diciendo que la víctima es irrelevante para la sociedad política por la cual se lucha. Frente a esto, hay que afirmar la condición de ciudadano de la víctima, y esto está ligado a la recuperación del verdugo, la cual supone que él reconozca que hizo daño, que lo que hizo no fue un acto heroico. Supone también que acontezca el perdón, pero el perdón sólo lo puede dar la víctima si le nace hacerlo.
Las reflexiones de Reyes Mate sobre conflicto, memoria y olvido también nos recuerdan los nexos entre la crisis económica de 1929 y la estampida del fascismo en la década del 30, que culminó en la conflagración de la Segunda Guerra Mundial. La opción, entonces, fue la de la fuerza desnuda para el reparto armado del mundo y de los mercados, para la aniquilación de lo que se consideraba sobrante: gente, fábricas, recursos ambientales, etcétera. Hoy día, en los medios de comunicación y en la calle el tema de moda es la crisis, pero no se tiene en cuenta que las crisis recurrentes se enraízan en una concepción errónea de los fines de la existencia, como vislumbró José Martí, quien asistió a la crisis de 1893 con exceso de mercancías, con despidos masivos, etcétera. No se tiene en cuenta tampoco lo señalado con precisión por Evo Morales en la Cumbre de la Tierra: “Sólo tenemos dos caminos: La Pacha Mama o la muerte. Muere el capitalismo o muere la Madre Tierra”.
Identidad, autonomía, valores
Reyes Mate responde a nuestra inquietud: esta crisis ha sido un test muy interesante y nada hemos aprendido. Me producen gran perplejidad los límites de nuestro saber crítico. Pudo haber sido la ocasión para dar a luz algo alternativo. Se pudo haber dado una reflexión a fondo sobre el capitalismo. ¿Por qué no ha sido posible? Se entiende que los políticos no la promuevan porque eso cuestiona el statu quo de la clase política, pero lo que llama la atención es que tampoco haya habido, desde la reflexión crítica, desde el mundo intelectual, una propuesta atractiva. Hay una especie de resignación intelectual, como si tras la crisis del marxismo sólo se pudieran poner parches: mejorar unos derechos aquí, considerar otros derechos allí, pero no hay propuestas alternativas. Entonces, lo que sale reforzado es el capitalismo: hay que salvar a los bancos porque si no perdéis todo; lo vuestro depende de ellos.
Se entiende entonces que el bienestar de la ciudadanía depende del enriquecimiento de las élites. Así, cada vez estamos más sumidos en las contradicciones y al mismo tiempo más paralizados. Las desigualdades de hoy son heredadas, no son el producto del azar. No son hechos naturales como los ríos y lo montes. Las desigualdades pueden ser injusticias. Yo encontré alguna luz en Walter Benjamin. Él diferenciaba el examen del capitalismo del siglo XIX y el del siglo XX; en el primero, decía, hay que examinar la fábrica, en el segundo hay que analizar el escaparate, el escaparate orienta nuestros valores, nos sueña. El consumismo no es sólo la voracidad del consumo sino también la renuncia a pensar por nosotros mismos los valores.
Las reflexiones de Reyes Mate nos instan a tener presente la magnitud de los estragos causados en Colombia y el hecho de que la mayor parte de las opciones que ofrece el escenario político que se abre este año son las mismas soluciones que han sido raíz del desastre. En este tiempo preelectoral, esta memoria nos permite comprender que, sin revolución ética y ecológica, no tendremos porvenir. Comprender que, como tejido colectivo, aún carecemos de instrumentos que nos permitan oponernos masivamente a la astucia que nos condena a reeditar la dinámica que impele el ciclo de la miseria material y espiritual, pudiera brindarnos la clave para comenzar la labor. Pues, además de los ríos de sangre que no han cesado de correr, y del imperio de las más aberrantes injusticias que no ha cesado de funcionar, hemos sido catapultados a un proceso de involución cultural en el cual los medios masivos de comunicación han cumplido la pérfida tarea de manipular las conciencias y someter las mentes a la confusión y el odio. La mayor parte de la educación, salvo excepcionales e invaluables ínsulas, se ha plegado a este proceso por la conversión de las instituciones en una suerte de expendios mercantiles de títulos.
Sin embargo, en medio de la penumbra también alientan las semillas del decoro, las prefiguraciones diversas de un porvenir posible que se enraíza en el amor sin tregua. En nuestro país ha emergido un tejido de la honorabilidad en el proceder que porta en sí la energía invencible de la memoria de las víctimas sacrificadas por quienes no han dudado en derramar la sangre y desestancar los odios, para preservar el orden de privilegios y la red de capitales engordados en el crimen.
La alianza ética que reúna la amplísima diversidad que no es indiferente a los medios que se utilizan para alcanzar los fines, así como procura hacer bien el oficio o la labor en que se ocupa, nos permitirá cruzar el umbral que nos mantiene sumidos en una espiral de confusión y barbarie. Sin la ética, sin la fuerza espiritual, no tendrán lugar las variaciones que precisamos. De nada servirá cambiar un poder por otro si las ambiciones de honores y fortunas prevalecen sobre el deber de consagrar las energías a la curación de tantos destrozos en el tejido social, los universos interiores y la naturaleza. Aquí se hace urgente una nueva nemotecnia, un procedimiento claro que nos permita, con base en la memoria, acceder una reconciliación real.
La economía tendrá que salir del control corporativo y mafioso que hoy impera, e incorporar en los principios que la inspiren, el saber de las comunidades que labran con el ejemplo cotidiano una nueva-antigua manera de habitar: compartiendo, cooperando, sanando la tierra y reconociendo que pertenecemos a ella en lugar de creer tontamente que ella nos pertenece; apostando por la evolución cultural y espiritual, en lugar de colocar un acento excluyente en la acumulación de bienes materiales como horizonte de la existencia.
La justicia no tendrá que ser reducida a la dimensión vindicativa porque deje de ser justicia en su esencia de curación y transformación radical del orden heredado. La magnitud de los estragos exige un movimiento amplio que reúna la multi-com-plicidad diversa que comparte conciencia sobre lo imprescindible que resulta la evolución interior, como paso insoslayable para transformar el mundo, que también comparte el sentimiento del servicio en diferentes esferas como parte de nuestra responsabilidad al habitar esta tierra.
* Con base en una entrevista con Manuel Reyes Mate
** Ver La riqueza tras el poder, obra de Robert Brady.
http://www.eldiplo.info/mostrar_articulo.php?id=1094&numero=89
lunes, 31 de mayo de 2010
DETIENEN A MÁS DE 90 ''DESAPARECIDOS'' QUE INTENTARON VOTAR EN ELECCIONES
Los supuestos desaparecidos fueron sorprendidos en colegios electorales por funcionarios de la Fiscalía.
Las autoridades judiciales detuvieron a 91 ciudadanos que estaban registrados como víctimas de desaparición forzada por intentar votar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el domingo.
Los supuestos desaparecidos fueron sorprendidos en colegios electorales por funcionarios de la Fiscalía General de la Nación destacados para la jornada de votación, según un informe divulgado hoy por la entidad judicial en Bogotá.
"Estos ciudadanos acudieron a depositar su voto en diferentes lugares del país" , indicó la fuente al señalar que la identificación la hizo su Cuerpo Técnico de Investigación (CTI).
Todas ellas estaban "judicialmente denunciadas como desaparecidas" , enfatizó la Fiscalía, que precisó que en la jornada también fueron detenidos 61 ciudadanos que tenían en contra órdenes de captura y otros ocho por cometer delitos contra el sufragio.
Los colombianos concurrieron el domingo a la primera vuelta de los comicios presidenciales, en la que triunfó el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos, del oficialista Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U) , con el 46,56 por ciento de los votos, seguido del ex alcalde bogotano Antanas Mockus, del Partido Verde, con el 21,49 por ciento.
Ambos irán a una segunda vuelta, prevista para el 20 de junio venidero.
Las autoridades judiciales detuvieron a 91 ciudadanos que estaban registrados como víctimas de desaparición forzada por intentar votar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el domingo.
Los supuestos desaparecidos fueron sorprendidos en colegios electorales por funcionarios de la Fiscalía General de la Nación destacados para la jornada de votación, según un informe divulgado hoy por la entidad judicial en Bogotá.
"Estos ciudadanos acudieron a depositar su voto en diferentes lugares del país" , indicó la fuente al señalar que la identificación la hizo su Cuerpo Técnico de Investigación (CTI).
Todas ellas estaban "judicialmente denunciadas como desaparecidas" , enfatizó la Fiscalía, que precisó que en la jornada también fueron detenidos 61 ciudadanos que tenían en contra órdenes de captura y otros ocho por cometer delitos contra el sufragio.
Los colombianos concurrieron el domingo a la primera vuelta de los comicios presidenciales, en la que triunfó el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos, del oficialista Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U) , con el 46,56 por ciento de los votos, seguido del ex alcalde bogotano Antanas Mockus, del Partido Verde, con el 21,49 por ciento.
Ambos irán a una segunda vuelta, prevista para el 20 de junio venidero.
MOCKUS ASEGURA QUE NI URIBE NI SANTOS TIENE RESPONSABILIDAD EN FALSOS POSITIVOS
Garantizando impunidad
TeleSUR
El candidato presidencial por el Partido Verde aseguró que no ve responsabilidad penal por parte de Uribe y Santos en las ejecuciones extrajudiciales; la verdadera cara de Mockus: garante de la continuidad de impunidad, genocidio y saqueo
El aspirante a la presidencia de Colombia, Antanas Mockus, aseguró este miércoles que no ve responsabilidad penal, por parte del jefe de Estado Álvaro Uribe y el también candidato Juan Manuel Santos, sobre el escándalo de las ejecuciones extrajudiciales, también conocidas como falsos positivos.
"Ni el presidente ni el ministro son determinadores de los falsos positivos", aseguró el líder del Partido Verde, en un encuentro con periodistas extranjeros.
Se define falsos positivos a las ejecuciones de civiles para luego ser presentados como guerrilleros abatidos en combate por las Fuerzas Militares.
"Comparto el horror y el escándalo, es una expresión extrema del atajo, del todo vale", respondió el abanderado verde al ser interpelado sobre las ejecuciones, uno de los escándalos que ha arropado el Gobieno de Uribe y que deja como herencia al próximo sucesor.
Consideró además "una tragedia" el fenómeno de "ilegalidad mezclada con violencia, que es desafortunadamente una característica nuestra, del pueblo colombiano".
"Creo que el ex ministro (de defensa) Camilo Ospina expidió una directriz al Ejército que resultó en una tragedia", sostuvo.
Mockus, que según los últimos sondeos se encuentra en un empate técnico con Juan Manuel Santos, señaló que sobre el tema de las ejecuciones, "la Justicia internacional es subsidiaria" y que las instituciones colombianas deberían aclarar si hubo "determinación voluntaria" en esos crímenes.
Los asesores de los familiares de las víctimas, de los falsos positivos, que publicaron en octubre de 2008, señalan que 33 brigadas del Ejército han sido involucradas en casos de ejecuciones extrajudiciales.
Más de dos mil casos de ejecuciones son investigados por la Fiscalía, buena parte durante la administración de Uribe y de Santos cuando se desempeñaba como ministro de Defensa. Los ajusticiamientos se han registrado durante los últimos años.
El líder del Partido Verde, quien fue dos veces alcalde de Bogotá, insistió que los asesinatos de este tipo fueron "un caso trágico de sistema de incentivos", al referirse a los beneficios que recibieron los efectivos militares involucrados, con la finalidad de conseguir el favor de sus superiores.
"Sigo pensando que no veo responsabilidad penal, pero sí moral", reiteró.
De alcanzar la presidencia, el ex alcalde confió en "cambiar las conductas de la gente, (en) descubrir el lado bueno y sobre eso construir", indicó al tocar el tema del conflicto armado. Porque "el cambio para Colombia es necesario, no es optativo", continuó.
Por otro lado, Mockus mencionó también la posibilidad de relacionarse con mandatarios de América Latina, en caso ganar la presidencia.
"Yo creo que tengo razones para relacionarme bien con (el presidente de Brasil, Luiz Inácio) Lula, distintas a la posibilidad de mediación con el presidente (de Venezuela, Hugo) Chávez", señaló.
Además manifestó que en su "mapa mental está el presidente Lula, está el presidente Chávez y obviamente buscaría entenderme con cada uno de ellos bien".
http://www.telesurtv.net/noticias/secciones/nota/72576-NN/mockus-asegura-que-uribe-ni-santos-tienen-responsabilidad-en-falsos-positivos/
TeleSUR
El candidato presidencial por el Partido Verde aseguró que no ve responsabilidad penal por parte de Uribe y Santos en las ejecuciones extrajudiciales; la verdadera cara de Mockus: garante de la continuidad de impunidad, genocidio y saqueo
El aspirante a la presidencia de Colombia, Antanas Mockus, aseguró este miércoles que no ve responsabilidad penal, por parte del jefe de Estado Álvaro Uribe y el también candidato Juan Manuel Santos, sobre el escándalo de las ejecuciones extrajudiciales, también conocidas como falsos positivos.
"Ni el presidente ni el ministro son determinadores de los falsos positivos", aseguró el líder del Partido Verde, en un encuentro con periodistas extranjeros.
Se define falsos positivos a las ejecuciones de civiles para luego ser presentados como guerrilleros abatidos en combate por las Fuerzas Militares.
"Comparto el horror y el escándalo, es una expresión extrema del atajo, del todo vale", respondió el abanderado verde al ser interpelado sobre las ejecuciones, uno de los escándalos que ha arropado el Gobieno de Uribe y que deja como herencia al próximo sucesor.
Consideró además "una tragedia" el fenómeno de "ilegalidad mezclada con violencia, que es desafortunadamente una característica nuestra, del pueblo colombiano".
"Creo que el ex ministro (de defensa) Camilo Ospina expidió una directriz al Ejército que resultó en una tragedia", sostuvo.
Mockus, que según los últimos sondeos se encuentra en un empate técnico con Juan Manuel Santos, señaló que sobre el tema de las ejecuciones, "la Justicia internacional es subsidiaria" y que las instituciones colombianas deberían aclarar si hubo "determinación voluntaria" en esos crímenes.
Los asesores de los familiares de las víctimas, de los falsos positivos, que publicaron en octubre de 2008, señalan que 33 brigadas del Ejército han sido involucradas en casos de ejecuciones extrajudiciales.
Más de dos mil casos de ejecuciones son investigados por la Fiscalía, buena parte durante la administración de Uribe y de Santos cuando se desempeñaba como ministro de Defensa. Los ajusticiamientos se han registrado durante los últimos años.
El líder del Partido Verde, quien fue dos veces alcalde de Bogotá, insistió que los asesinatos de este tipo fueron "un caso trágico de sistema de incentivos", al referirse a los beneficios que recibieron los efectivos militares involucrados, con la finalidad de conseguir el favor de sus superiores.
"Sigo pensando que no veo responsabilidad penal, pero sí moral", reiteró.
De alcanzar la presidencia, el ex alcalde confió en "cambiar las conductas de la gente, (en) descubrir el lado bueno y sobre eso construir", indicó al tocar el tema del conflicto armado. Porque "el cambio para Colombia es necesario, no es optativo", continuó.
Por otro lado, Mockus mencionó también la posibilidad de relacionarse con mandatarios de América Latina, en caso ganar la presidencia.
"Yo creo que tengo razones para relacionarme bien con (el presidente de Brasil, Luiz Inácio) Lula, distintas a la posibilidad de mediación con el presidente (de Venezuela, Hugo) Chávez", señaló.
Además manifestó que en su "mapa mental está el presidente Lula, está el presidente Chávez y obviamente buscaría entenderme con cada uno de ellos bien".
http://www.telesurtv.net/noticias/secciones/nota/72576-NN/mockus-asegura-que-uribe-ni-santos-tienen-responsabilidad-en-falsos-positivos/
martes, 27 de abril de 2010
EL DAS CONVIRTIÓ LA OPINIÓN EN DELITO
La Fiscalía ha revelado que en sus investigaciones sobre el grupo G3 del DAS, ha descubierto que este organismo realizaba labores de espionaje, hostigamiento e intimidación de manera sistemática a decenas de opositores al gobierno Uribe, periodistas, magistrados, abogados, congresistas y miembros de organizaciones internacionales. Las acciones delictivas que el ente investigador imputa a los miembros de la entidad van desde seguimientos e interceptaciones telefónicas y de cuentas de correo electrónico hasta la consecución de estrategias para desarticular organizaciones e intimidar a opositores. Estas denuncias confirman las acusaciones que, desde hace más de un año, medios como El Turbión realizan sobre las funciones de policía política del DAS, que, desde el G3 y otros grupos nunca legalizados mediante acto administrativo, han perseguido la opinión como delito, usando prácticas terroristas propias de Estados totalitarios y represores.
La Fiscalía 11 delegada ante la Corte Suprema de Justicia considera que el G3 fue “conformado con la finalidad indeterminada de cometer delitos contra organizaciones y personas opositoras del gobierno”. Documentos en poder de la prensa, que hacen parte de los argumentos de la Fiscalía en el caso, al igual que pruebas incautadas en las oficinas del DAS, indican que la Casa de Nariño sabía de las acciones del G3.
Acciones sistemáticas
Parte del material incautado fue filtrado al periodista Antonio José Caballero, que las hizo públicas a través de Juan Gossain, director de noticias de RCN Radio. En los documentos que hoy se hacen públicos, se habla de las operaciones “Amazonas”, “Transmilenio”, “Bahía”, “Halloween”, “Arauca”, “Intercambio”, “Europa”, “Risaralda” e “Internet”, cuyos objetivos eran: desinformar a la población sobre los detractores del gobierno, generar división en los movimientos de oposición, impedir la materialización de escenarios convocados por opositores y propiciar un 'transbordo' ideológico.
Las pruebas involucran al DAS en ambientar políticamente la reelección a favor de Uribe, lo que seguramente salpicará a altos funcionarios de la Casa de Nariño y al saliente presidente. Uno de los documentos filtrados a la prensa dice:
DAS
Dirección General de Inteligencia, Subdirección de Operaciones, 2005.
Operación Amazonas:
Objetivo: promover acciones en beneficio del Estado para elecciones de 2006.
Blancos:partidos políticos opositores al Estado y Corte Constitucional.
Frente Social y Político, Carlos Gaviria: generar vínculos con FARC.
Partido Liberal, Piedad Córdoba: generar vínculos con las AUC. Serpa: generar vínculos con el ELN.
Petro: generar vínculos con FARC. Navarro: generar vínculos con M19 y narcotráfico. Borja: Infidelidad sentimental. Samuel Moreno: desfalcos financieros.
Otras operaciones que citan los periodistas Caballero y Gossaín permiten ver la persecución a las organizaciones defensoras de derechos humanos y a la oposición:
Operación Risaralda:
Objetivo: generar división entre altos funcionarios de Redepaz, Ana Teresa Bernal.
Desprestigio y sabotaje: comprobar actividades ilícitas de funcionarios para obtener prebendas económicas por obtención de asilo político. Comunicados desvinculación de protección del DAS.
Operacion Halloween:
Objetivo: concientizar sobre la ideologia comunista.
Estrategia: desprestigio.
Libros 10.000, 7620 entregados.
Operación Transmilenio:
Objetivo general: neutralizar las acciones desestabilizadoras de las ONG en Colombia y el mundo.
Objetivo específico: vínculo con organizaciones terroristas para judicialización.
Operacion imprenta: impedir la edición de libros EA y otros.
Estrategias sabotaje y presión: camiones de distribución, guerra jurídica.
Operación Arauca:
Objetivo: establecer vínculos entre el CCAJAR [Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo] y el ELN.
Acción: sabotaje, intercambio de mensaje con cabecilla que será encontrado en documentos.
Organizaciones internacionales fueron también objeto de persecuciones:
Operación Intercambio:
Objetivo: neutralizar influencia de opositores en Cumbre Interamericana de DDHH en Costa Rica, mediante alianza con servicios extranjeros, guerra jurídica, comunicados y páginas web.
Operacion Europa:
Objetivo: neutralizar influencia en el sistema jurídico europeo, en la Comisión de DDHH del Parlamento Europeo, en la Oficina de la Alta Comisionada de DDHH, gobiernos nacionales.
Acción: comunicados y denuncias, guerra jurídica, páginas web.
Las investigaciones de la Fiscalía permiten establecer que hay una estrategia diseñada desde la Casa de Nariño para proteger al actual Gobierno y que convirtió el derecho a disentir y a hacer oposición en delito de opinión, y al DAS en una organización criminal.
El objetivo del DAS, como organismo de inteligencia del Estado, es evitar acciones que atenten contra el Estado. Sin embargo, desde el grupo G3 fueron objetivo de acciones de guerra sucia todas aquellas personas y organizaciones que opinan de manera diferente al actual gobierno.
Las acciones judiciales
Para defenderse del escándalo, uno de los mayores que ha enfrentado en su largo mandato de ocho años, Uribe Vélez ha declarado: “He ordenado darle a la oposición todas las garantías para que los protejan. Han tenido garantías para maltratar, para injuriar y pisotear la honra de los altos funcionarios del gobierno”. Sin embargo, defenderse le será muy difícil, ya que él mismo, como jefe directo del DAS, es responsable político del nombramiento a las personas que en este momento son investigadas y que, con sus declaraciones, dejan en claro que la Presidencia sabía precisamente lo que estaba ocurriendo. Por esta razón, la Fiscalía abrirá una investigación aparte para esclarecer cuáles eran los funcionarios del Gobierno Nacional a quienes se les entregaban los informes de dichas operaciones.
Jorge Noguera, ex director del DAS nombrado y defendido hasta el cansancio por el presidente, es investigado por ser presunto colaborador del Bloque Norte de las AUC en decenas de asesinatos de sindicalistas y por la creación del G3. Este hombre, a quien el ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria señaló en su momento como traidor a Uribe, sostiene que José Miguel Narváez, actualmente enfrenta cargos por concierto para delinquir, utilización ilícita de equipos, violación de comunicaciones y falsedad en documento, fue propuesto para el cargo de subdirector de inteligencia por el actual presidente. El mismo Narváez, ex subdirector de inteligencia de ese organismo de seguridad del Estado, fue llamado a juicio por las documentos que lo implican y que él mismo envía a ex director de inteligencia, Enrique Ariza Rivas, y al detective Carlos Moreno Roa, también llamados a juicio.
Además, el coordinador del G3 para 2004, el fallecido Jaime Fernando Ovalle Olaz, testificó que “el modelo de investigación sobre los objetivos planteados y la ejecución de tareas de interceptación permitía prevenir al Gobierno Nacional sobre las maniobras ejecutadas por las ONG”, manifestando que se convertían en objetivos las organizaciones y las personas cuando “buscaban ante los tribunales nacionales e internacionales que se condenara al Estado por supuestas violaciones a derechos humanos”.
Alirio Uribe Muñoz, Reynaldo Villaba Vargas y Soraya Gutiérrez Argüello del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo; los periodistas Holman Morris y Claudia Julieta Duque, así como miembros de sus familias; la Comisión Colombiana de Juristas y sindicatos como Sinaltrainal, según las denuncias, han sido víctimas de las actividades criminales del DAS.
Pero el escándalo no para en los nombramientos de Noguera. María del Pilar Hurtado, ex directora del DAS, y Martha Leal, ex subdirectora de operaciones, también están siendo investigadas por 'chuzadas'. Dos directores nombrados por Uribe, al parecer, tienen la misma manía de interceptar conversaciones y correos electrónicos, de realizar hostigamientos y de cometer delitos, como plantar evidencias e intimidar.
Las investigaciones, hasta el momento, permiten pensar que en Colombia la policía secreta ha mantenido, durante el gobierno de Uribe, la política de amedrentar, debilitar y amenazar sistemáticamente a los magistrados de la corte, a los miembros de organizaciones sociales, a las personalidades de la prensa y la vida pública, al igual que a centenares de personas se han visto hostigadas y amedrantadas por pensar diferente en el país de la 'seguridad democrática', la misma Colombia en la que el presidente no se da cuenta de las actuaciones delincuenciales del cuerpo de inteligencia que depende directamente de sus instrucciones y que sólo le rinde cuentas a él.
Fuente: http://elturbion.modep.org/drupal/?q=node/1943
La Fiscalía 11 delegada ante la Corte Suprema de Justicia considera que el G3 fue “conformado con la finalidad indeterminada de cometer delitos contra organizaciones y personas opositoras del gobierno”. Documentos en poder de la prensa, que hacen parte de los argumentos de la Fiscalía en el caso, al igual que pruebas incautadas en las oficinas del DAS, indican que la Casa de Nariño sabía de las acciones del G3.
Acciones sistemáticas
Parte del material incautado fue filtrado al periodista Antonio José Caballero, que las hizo públicas a través de Juan Gossain, director de noticias de RCN Radio. En los documentos que hoy se hacen públicos, se habla de las operaciones “Amazonas”, “Transmilenio”, “Bahía”, “Halloween”, “Arauca”, “Intercambio”, “Europa”, “Risaralda” e “Internet”, cuyos objetivos eran: desinformar a la población sobre los detractores del gobierno, generar división en los movimientos de oposición, impedir la materialización de escenarios convocados por opositores y propiciar un 'transbordo' ideológico.
Las pruebas involucran al DAS en ambientar políticamente la reelección a favor de Uribe, lo que seguramente salpicará a altos funcionarios de la Casa de Nariño y al saliente presidente. Uno de los documentos filtrados a la prensa dice:
DAS
Dirección General de Inteligencia, Subdirección de Operaciones, 2005.
Operación Amazonas:
Objetivo: promover acciones en beneficio del Estado para elecciones de 2006.
Blancos:partidos políticos opositores al Estado y Corte Constitucional.
Frente Social y Político, Carlos Gaviria: generar vínculos con FARC.
Partido Liberal, Piedad Córdoba: generar vínculos con las AUC. Serpa: generar vínculos con el ELN.
Petro: generar vínculos con FARC. Navarro: generar vínculos con M19 y narcotráfico. Borja: Infidelidad sentimental. Samuel Moreno: desfalcos financieros.
Otras operaciones que citan los periodistas Caballero y Gossaín permiten ver la persecución a las organizaciones defensoras de derechos humanos y a la oposición:
Operación Risaralda:
Objetivo: generar división entre altos funcionarios de Redepaz, Ana Teresa Bernal.
Desprestigio y sabotaje: comprobar actividades ilícitas de funcionarios para obtener prebendas económicas por obtención de asilo político. Comunicados desvinculación de protección del DAS.
Operacion Halloween:
Objetivo: concientizar sobre la ideologia comunista.
Estrategia: desprestigio.
Libros 10.000, 7620 entregados.
Operación Transmilenio:
Objetivo general: neutralizar las acciones desestabilizadoras de las ONG en Colombia y el mundo.
Objetivo específico: vínculo con organizaciones terroristas para judicialización.
Operacion imprenta: impedir la edición de libros EA y otros.
Estrategias sabotaje y presión: camiones de distribución, guerra jurídica.
Operación Arauca:
Objetivo: establecer vínculos entre el CCAJAR [Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo] y el ELN.
Acción: sabotaje, intercambio de mensaje con cabecilla que será encontrado en documentos.
Organizaciones internacionales fueron también objeto de persecuciones:
Operación Intercambio:
Objetivo: neutralizar influencia de opositores en Cumbre Interamericana de DDHH en Costa Rica, mediante alianza con servicios extranjeros, guerra jurídica, comunicados y páginas web.
Operacion Europa:
Objetivo: neutralizar influencia en el sistema jurídico europeo, en la Comisión de DDHH del Parlamento Europeo, en la Oficina de la Alta Comisionada de DDHH, gobiernos nacionales.
Acción: comunicados y denuncias, guerra jurídica, páginas web.
Las investigaciones de la Fiscalía permiten establecer que hay una estrategia diseñada desde la Casa de Nariño para proteger al actual Gobierno y que convirtió el derecho a disentir y a hacer oposición en delito de opinión, y al DAS en una organización criminal.
El objetivo del DAS, como organismo de inteligencia del Estado, es evitar acciones que atenten contra el Estado. Sin embargo, desde el grupo G3 fueron objetivo de acciones de guerra sucia todas aquellas personas y organizaciones que opinan de manera diferente al actual gobierno.
Las acciones judiciales
Para defenderse del escándalo, uno de los mayores que ha enfrentado en su largo mandato de ocho años, Uribe Vélez ha declarado: “He ordenado darle a la oposición todas las garantías para que los protejan. Han tenido garantías para maltratar, para injuriar y pisotear la honra de los altos funcionarios del gobierno”. Sin embargo, defenderse le será muy difícil, ya que él mismo, como jefe directo del DAS, es responsable político del nombramiento a las personas que en este momento son investigadas y que, con sus declaraciones, dejan en claro que la Presidencia sabía precisamente lo que estaba ocurriendo. Por esta razón, la Fiscalía abrirá una investigación aparte para esclarecer cuáles eran los funcionarios del Gobierno Nacional a quienes se les entregaban los informes de dichas operaciones.
Jorge Noguera, ex director del DAS nombrado y defendido hasta el cansancio por el presidente, es investigado por ser presunto colaborador del Bloque Norte de las AUC en decenas de asesinatos de sindicalistas y por la creación del G3. Este hombre, a quien el ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria señaló en su momento como traidor a Uribe, sostiene que José Miguel Narváez, actualmente enfrenta cargos por concierto para delinquir, utilización ilícita de equipos, violación de comunicaciones y falsedad en documento, fue propuesto para el cargo de subdirector de inteligencia por el actual presidente. El mismo Narváez, ex subdirector de inteligencia de ese organismo de seguridad del Estado, fue llamado a juicio por las documentos que lo implican y que él mismo envía a ex director de inteligencia, Enrique Ariza Rivas, y al detective Carlos Moreno Roa, también llamados a juicio.
Además, el coordinador del G3 para 2004, el fallecido Jaime Fernando Ovalle Olaz, testificó que “el modelo de investigación sobre los objetivos planteados y la ejecución de tareas de interceptación permitía prevenir al Gobierno Nacional sobre las maniobras ejecutadas por las ONG”, manifestando que se convertían en objetivos las organizaciones y las personas cuando “buscaban ante los tribunales nacionales e internacionales que se condenara al Estado por supuestas violaciones a derechos humanos”.
Alirio Uribe Muñoz, Reynaldo Villaba Vargas y Soraya Gutiérrez Argüello del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo; los periodistas Holman Morris y Claudia Julieta Duque, así como miembros de sus familias; la Comisión Colombiana de Juristas y sindicatos como Sinaltrainal, según las denuncias, han sido víctimas de las actividades criminales del DAS.
Pero el escándalo no para en los nombramientos de Noguera. María del Pilar Hurtado, ex directora del DAS, y Martha Leal, ex subdirectora de operaciones, también están siendo investigadas por 'chuzadas'. Dos directores nombrados por Uribe, al parecer, tienen la misma manía de interceptar conversaciones y correos electrónicos, de realizar hostigamientos y de cometer delitos, como plantar evidencias e intimidar.
Las investigaciones, hasta el momento, permiten pensar que en Colombia la policía secreta ha mantenido, durante el gobierno de Uribe, la política de amedrentar, debilitar y amenazar sistemáticamente a los magistrados de la corte, a los miembros de organizaciones sociales, a las personalidades de la prensa y la vida pública, al igual que a centenares de personas se han visto hostigadas y amedrantadas por pensar diferente en el país de la 'seguridad democrática', la misma Colombia en la que el presidente no se da cuenta de las actuaciones delincuenciales del cuerpo de inteligencia que depende directamente de sus instrucciones y que sólo le rinde cuentas a él.
Fuente: http://elturbion.modep.org/drupal/?q=node/1943
viernes, 16 de abril de 2010
EL PRINCIPIO ''GANA-GANA''
Leonardo Boff
Alai-amlatina
Si miramos el mundo como un todo, nos damos cuenta de que casi nada funciona como es debido. La Tierra está enferma. Y como, por ser humanos, también somos Tierra —hombre viene de humus—, nos sentimos asimismo en cierta manera enfermos.
Parece evidente que no podemos proseguir en ese rumbo, pues nos llevaría a un abismo. Hemos sido tan insensatos en las últimas generaciones que hemos construido el principio de autodestrucción, al que hay que sumar el calentamiento global irreversible. Esto no es una fantasía de Hollywood. Entre aterrados y perplejos, nos preguntamos: ¿cómo hemos llegado a esto? ¿Cómo vamos a escapar de esta situación global sin salida? ¿Qué colaboración puede aportar cada persona?
En primer lugar, hay que entender cuál es el eje estructurador de la sociedad-mundo, principal responsable de este peligroso itinerario. Es el tipo de economía que hemos inventado, con la cultura que la acompaña, que es de acumulación privada, de consumismo no solidario al precio de saquear la naturaleza. Todo se ha hecho mercancía para el intercambio competitivo. Dentro de esta dinámica sólo el más fuerte gana. Los otros pierden, o se agregan como socios subalternos o desaparecen. El resultado de esta lógica de competición de todos contra todos y de la falta de cooperación es la transferencia fantástica de riqueza para unos pocos fuertes, los grandes consorcios, al precio del empobrecimiento general.
Hay que reconocer que durante siglos, este intercambio competitivo ha conseguido abrigar a todos, mal que bien, bajo su paraguas. Creó mil facilidades para la existencia humana. Pero hoy, las posibilidades de este tipo de economía están agotándose como lo ha puesto en evidencia la crisis económico-financiera de 2008. La gran mayoría de los países y de las personas se encuentran excluidas. Brasil mismo no pasa de ser un socio subalterno de los grandes, para el cual se reserva la función de ser un exportador de materias primas y no un productor de innovaciones tecnológicas que le darían los medios de moldear su propio futuro. Todavía no nos hemos descolonizado totalmente. O cambiamos o la Tierra corre peligro. ¿Dónde buscar el principio articulador de otra forma de vivir juntos, de un sueño nuevo hacia delante? En momentos de crisis total y estructural debemos consultar la fuente originaria de todo: la naturaleza. Ella nos enseña lo que las ciencias de la Tierra y de la vida hace mucho nos están diciendo: la ley básica del universo no es la competición, que divide y excluye, sino la cooperación, que suma e incluye. Todas las energías, todos los elementos, todos los seres vivos, desde las bacterias a los seres más complejos son interdependientes. Una urdimbre de conexiones los envuelve por todas partes, haciéndolos seres cooperativos y solidarios, contenido mayor del proyecto socialista. Gracias a esta urdimbre hemos llegado hasta aquí y podemos tener futuro por delante.
Aceptado este dato, estamos en condición de formular una salida para nuestras sociedades. Hay que hacer de la cooperación, conscientemente, un proyecto personal y colectivo, cosa que no se vio en Copenhague en la COP-15 sobre el clima. En vez del intercambio competitivo donde sólo uno gana y los demás pierden, debemos fortalecer el intercambio complementario y cooperativo, el gran ideal del «bien vivir» (sumak kawsay) de los andinos, mediante el cual todos ganan porque todos participan. Hay que asumir lo que la mente brillante del Nóbel de matemáticas John Nesh formuló: el principio gana-gana, por el cual todos, dialogando y cediendo, salen beneficiados sin que haya perdedores.
Para convivir humanamente inventamos la economía, la política, la cultura, la ética y la religión. Pero hemos desnaturalizado estas realidades «sagradas» envenenándolas con la competición y el individualismo, desgarrando así el tejido social.
La nueva centralidad social y la nueva racionalidad necesaria y salvadora están fundadas en la cooperación, en el pathos, en el sentimiento profundo de pertenencia, de familiaridad, de hospitalidad y de hermandad con todos los seres. Si no realizamos esta conversión, preparémonos para lo peor.
- Leonardo Boff es teólogo, autor de Cuidar da Terra - salvar a vida de próxima aparición editado por Record (2010).
Fuente: http://alainet.org/active/37275
Alai-amlatina
Si miramos el mundo como un todo, nos damos cuenta de que casi nada funciona como es debido. La Tierra está enferma. Y como, por ser humanos, también somos Tierra —hombre viene de humus—, nos sentimos asimismo en cierta manera enfermos.
Parece evidente que no podemos proseguir en ese rumbo, pues nos llevaría a un abismo. Hemos sido tan insensatos en las últimas generaciones que hemos construido el principio de autodestrucción, al que hay que sumar el calentamiento global irreversible. Esto no es una fantasía de Hollywood. Entre aterrados y perplejos, nos preguntamos: ¿cómo hemos llegado a esto? ¿Cómo vamos a escapar de esta situación global sin salida? ¿Qué colaboración puede aportar cada persona?
En primer lugar, hay que entender cuál es el eje estructurador de la sociedad-mundo, principal responsable de este peligroso itinerario. Es el tipo de economía que hemos inventado, con la cultura que la acompaña, que es de acumulación privada, de consumismo no solidario al precio de saquear la naturaleza. Todo se ha hecho mercancía para el intercambio competitivo. Dentro de esta dinámica sólo el más fuerte gana. Los otros pierden, o se agregan como socios subalternos o desaparecen. El resultado de esta lógica de competición de todos contra todos y de la falta de cooperación es la transferencia fantástica de riqueza para unos pocos fuertes, los grandes consorcios, al precio del empobrecimiento general.
Hay que reconocer que durante siglos, este intercambio competitivo ha conseguido abrigar a todos, mal que bien, bajo su paraguas. Creó mil facilidades para la existencia humana. Pero hoy, las posibilidades de este tipo de economía están agotándose como lo ha puesto en evidencia la crisis económico-financiera de 2008. La gran mayoría de los países y de las personas se encuentran excluidas. Brasil mismo no pasa de ser un socio subalterno de los grandes, para el cual se reserva la función de ser un exportador de materias primas y no un productor de innovaciones tecnológicas que le darían los medios de moldear su propio futuro. Todavía no nos hemos descolonizado totalmente. O cambiamos o la Tierra corre peligro. ¿Dónde buscar el principio articulador de otra forma de vivir juntos, de un sueño nuevo hacia delante? En momentos de crisis total y estructural debemos consultar la fuente originaria de todo: la naturaleza. Ella nos enseña lo que las ciencias de la Tierra y de la vida hace mucho nos están diciendo: la ley básica del universo no es la competición, que divide y excluye, sino la cooperación, que suma e incluye. Todas las energías, todos los elementos, todos los seres vivos, desde las bacterias a los seres más complejos son interdependientes. Una urdimbre de conexiones los envuelve por todas partes, haciéndolos seres cooperativos y solidarios, contenido mayor del proyecto socialista. Gracias a esta urdimbre hemos llegado hasta aquí y podemos tener futuro por delante.
Aceptado este dato, estamos en condición de formular una salida para nuestras sociedades. Hay que hacer de la cooperación, conscientemente, un proyecto personal y colectivo, cosa que no se vio en Copenhague en la COP-15 sobre el clima. En vez del intercambio competitivo donde sólo uno gana y los demás pierden, debemos fortalecer el intercambio complementario y cooperativo, el gran ideal del «bien vivir» (sumak kawsay) de los andinos, mediante el cual todos ganan porque todos participan. Hay que asumir lo que la mente brillante del Nóbel de matemáticas John Nesh formuló: el principio gana-gana, por el cual todos, dialogando y cediendo, salen beneficiados sin que haya perdedores.
Para convivir humanamente inventamos la economía, la política, la cultura, la ética y la religión. Pero hemos desnaturalizado estas realidades «sagradas» envenenándolas con la competición y el individualismo, desgarrando así el tejido social.
La nueva centralidad social y la nueva racionalidad necesaria y salvadora están fundadas en la cooperación, en el pathos, en el sentimiento profundo de pertenencia, de familiaridad, de hospitalidad y de hermandad con todos los seres. Si no realizamos esta conversión, preparémonos para lo peor.
- Leonardo Boff es teólogo, autor de Cuidar da Terra - salvar a vida de próxima aparición editado por Record (2010).
Fuente: http://alainet.org/active/37275
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