domingo, 14 de noviembre de 2010

Situación para migrantes “se va a poner peor” en el mundo: Bustamante

Martes, 09 de Noviembre de 2010 20:09 Notimex - La Jornada

Hay una ola antinmigrante llena de xenofobia en EU, Europa y otras regiones: relator de la ONU.

Puerto Vallarta, Jal. El relator especial de las Naciones Unidas para la Migraciones, Jorge Bustamante, anticipó que antes de mejorar, en los plazos corto y mediano la situación para los migrantes en el mundo “se va a poner peor”.

Entrevistado en exclusiva por Notimex en el marco de las Jornadas de la Sociedad Civil del IV Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, el funcionario reconoció que su visión respecto a la situación de los migrantes en el mundo es pesimista.

Explicó que hay “una especie de ola mundial antiinmigrante llena de xenofobia y prejuicios que se expresa no sólo en Estados Unidos, sino también en Europa” y otras regiones del mundo.

Por ello el único camino para quienes luchan en favor de los migrantes es, precisamente, seguir luchando sin esperar que en el corto o el mediano plazos haya cambios positivos “a la vista de lo que está ocurriendo en Estados Unidos”, por ejemplo.

En otro tema, el relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) exigió al gobierno mexicano una explicación clara no sólo de lo que pasó en San Fernando, Tamaulipas, donde fueron asesinados 72 migrantes centroamericanos, sino de cuáles serán las acciones a tomar.

Aseguró que el IV Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo ya ha solicitado oficialmente una explicación, pero “hasta ahora no sabemos qué acciones va a tomar el gobierno (ni) cuál es la política para evitar” que se repitan hechos de esta naturaleza.

Por el momento “no sabemos la postura del gobierno de México para prevenir una cosa tan dramática, que va a ser historia negativa en el futuro”, externó Bustamante Fernández.

En ese sentido, el ex titular del Colegio de la Frontera Norte aseguró que este foro es “un reclamo diplomático” para las autoridades mexicanas, que deben ofrecer una explicación más amplia de los hechos y reconocer deficiencias.

“Tenemos que escuchar del gobierno de México algo diferente a que solamente es el crimen organizado el culpable”, porque la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha reportado que hay policías de los tres niveles de gobierno involucrados en el plagio de migrantes.

Debido a que los policías son representantes de la autoridad, “el gobierno tiene que responder como un acto de gobierno, como lo que en Derecho Internacional se conoce como una responsabilidad de Estado”.

Frente a estos hechos “el gobierno tiene que reaccionar con responsabilidad, y no lo ha hecho”, por lo que confió en que las autoridades interpreten este foro internacional como un “reclamo internacional para que el gobierno nos aclare qué piensa hacer”.

El gobierno de México debe decir primero “sentimos mucho lo que pasó”, opinó el funcionario de la ONU, y después explicar: “para evitarlo vamos a tomar las acciones A, B, C y D”.

Sin embargo Jorge Bustamante Fernández consideró que las autoridades mexicanas no han dado semejante explicación, que sin duda es indispensable en este momento.

Notimex
Publicado: 09/11/2010 08:44

Sondeo: uno de cada siete hispanos residentes en EU migraría


Washington. A uno de cada siete hispanos residentes en Estados Unidos, unos 4 millones de adultos, le gustaría migrar, aunque no forzosamente a un país latinoamericano, según un sondeo realizado este martes por la firma especializada Gallup.

Unos dos millones de hispanos quisieran irse a América Latina (52 por ciento de los entrevistados), y un tercio de ellos a México, según el sondeo.

"Una minoría apreciable -unos dos millones de adultos- quisiera irse a lugares como Canadá (8 por ciento), España (8 por ciento) el Reino Unido (5 por ciento) y a otros países no latinoamericanos", explicó el comunicado de Gallup.

Tras entrevistar a mil personas de origen hispano en 2009, Gallup constató que en su mayoría se consideran peor tratados, con menos oportunidades y con más dificultades lingüísticas que otras minorías en el país.

Los hispanos constituyen globalmente (adultos y menores) la principal minoría en Estados Unidos, con unos 45 millones de personas.

"El 15 por ciento de los hispanos estadounidenses que afirman que quisieran trasladarse a otro país de forma permanente si pudieran es superior al 10 por ciento de la media nacional", constata el texto.

Sin embargo, ese 15 por ciento es todavía inferior al 22 por ciento de latinoamericanos que quisiera abandonar su país natal, según Gallup, que realiza sondeos similares en otras regiones del mundo.

Los hispanos residentes pero nacidos en otro país son los que más ganas tienen de abandonar Estados Unidos. La media en ese caso es del 18 por ciento.

La Jornada

FUENTE: http://www.desdeabajo.info/index.php/actualidad/internacional/8106-situacion-para-migrantes-se-va-a-poner-peor-en-el-mundo-bustamante.html

El Enigma de la Deuda Externa

Ricardo Sánchez Ángel, Doctor en Historia Profesor Universidad Nacional.
Edwin Andrés Martínez, Economista Profesor Universidad La Gran Colombia.

El capitalismo en sus diferentes etapas de desarrollo tiene como una de sus características la concentración y centralización del capital. En el primer caso, este fenómeno se explica por la acumulación y la competencia. En la centralización juega un papel importante el crédito. Bajo el capitalismo de “libre competencia”, la concentración con nuevos capitales y la difusión de la propiedad permitieron la consolidación de varios países desarrollados, particularmente Europa y los Estados Unidos.

La deuda pública ha operado como poderoso motor de la acumulación originaria, tiene una larga historia, internacional, en que la explotación colonial directa e indirecta, el intercambio desigual, la exportación de capital y el endeudamiento externo resultan factores decisivos en la generación de ganancias extraordinarias en los países del alto capitalismo, en detrimento de las posibilidades de desarrollo en el Tercer Mundo.

En nuestros países, unos más que en otros, se han dado procesos de industrialización, urbanización,  transformación de sus estructuras agrarias, mejoramiento de la productividad, a costa de una inmensa fuga de riquezas y la reproducción de la estructura básica del atraso.

Uno de los componentes de esta estructura económica, política y jurídica es la deuda externa en su doble acepción de mecanismo generador de explotación económica y dependencia-dominación en el plano político, convirtiéndose en dispositivo de chantaje permanente y sostenimiento de la hegemonía político-militar del centro metropolitano.

Es en este contexto que debe analizarse la política de “sostenibilidad” de la deuda externa pregonada por el gran capital financiero internacional a través de sus organismos: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. La Iniciativa para los Países Pobres Muy Endeudados (Ver www.imf.org/external/np/exr/facts/  spa/hipcs.htm) dirigida por el FMI y el BM y aplicada a 36 países, de los cuales 30 pertenecen al continente africano, contempla el establecimiento de una serie de condiciones para acceder al programa de alivio de la deuda, entre las que se encuentran tener un “buen comportamiento” en el pasado, que no es otra cosa sino la tradición del país en cuanto a la ejecución y aplicación de políticas y reformas con los parámetros del FMI y el BM.

Esta vieja receta fue aplicada por primera vez de forma masiva en el escenario de la crisis de la deuda de los años ochenta en América Latina, que estuvo precedida por el intento del capital internacional por mantener las tasas de ganancia logradas hasta comienzos de los años setenta por la vía de la exportación de capital hacia la periferia y el mayor asentamiento de las transnacionales en la región. La imposición de los planes de alivio Baker y Brady cuyo complemento de política fue el desarrollo de las denominadas “reformas estructurales” hacen parte del mismo escenario. Hoy asistimos a la aplicación de la misma receta en muchos países del mundo, pero con un elemento adicional: el endeudamiento de la región ahora se realiza con participación creciente de la banca comercial internacional, lo cual supone un mayor grado de vulnerabilidad.
La historia reciente muestra que las políticas económicas del programa del neoliberalismo de la globalización fomentan la dependencia respecto al endeudamiento, dado que las medidas de liberalización, exenciones tributarias al gran capital, fomento de la economía agroexportadora y minera, conducen a la agudización del
intercambio desigual y por tanto a una mayor transferencia de valor hacia el alto capitalismo de acuerdo
con las pautas del Consenso de Washington. Así las cosas, la necesidad de endeudamiento se convierte en un mal endémico paralas economías periféricas. Los elevados niveles de endeudamiento presente de los países más pobres del mundo, muestran que la tesis según la cual la deuda externa es un mecanismo eficiente para financiar el desarrollo es una quimera. El endeudamiento externo no financia el desarrollo.
 
De acuerdo con la CEPAL, la deuda total latinoamericana pasó de 259 mil millones de dólares en 1980 a más de setecientos mil millones en 1999 (www.eclac.org). La gravedad del incremento se mide en que en 2008, con una muestra de 10 países de la región, incluida Colombia, el monto de la deuda fue de 839.989
millones (www.worldbank.org/qeds). La mayor parte de los países más pobres de la región, cargan niveles de deuda que consume el 50% o más de sus ingresos por exportaciones. Para el caso específico de Colombia, de acuerdo con las estimaciones del Banco de la República (www.banrep.gov.co), la deuda externa pública pasaría de 25.444 millones de dólares en 2004 a 46.609 millones en 2014, es decir, experimentará un aumento de 83%. Entre tanto, el servicio de la deuda, que incluye amortizaciones e intereses, proyectado para este mismo periodo es de 64.365 millones de dólares, es decir el 50% del PIB del
año 2004. Para este año, la deuda externa total será el 21.8% del PIB. Del presupuesto de 147,3 billones de pesos aprobados recientemente por el Congreso para la vigencia fiscal de 2011, se destinarán 35,3 billones, es decir un 23.9%; Entre tanto los 900 mil millones que el Estado le debe al sector hospitalario no fueron considerados dentro del presupuesto aprobado. Como puede observarse la extracción de recursos por parte de los organismos internacionales de crédito representa un obstáculo fundamental al desarrollo económico y social, a la universalización de los derechos a la salud, educación, vivienda, entre otros. Entonces, el enigma de la deuda queda en sus platas: beneficia a los acreedores y empobrece a los países deudores.
 
Es evidente la importancia del problema de la deuda externa en el análisis de la realidad nacional. Su ausencia en los análisis y en el programa de la izquierda colombiana es una gran debilidad que debe ser subsanada si queremos responder a los grandes desafíos que impone la construcción de una nueva república en la que los derechos básicos de la población estén asegurados.


domingo, 7 de noviembre de 2010

Vivir la utopia



Documental de 1997, dedicado al rico movimiento anarquista y anarcosindicalista en España

martes, 26 de octubre de 2010

El país que no tiene derecho a tener derechos


Papúa Occidental



El hombre torturado que yace en la tierra rodeado por piernas y botas militares (http://bit.ly/9IFl82 -aviso: son imágenes perturbadores) representa no sólo su atroz sufrimiento personal sino también el de su país, Papúa Occidental. Es víctima de unos soldados indonesios y víctima también de décadas de una geopolítica y de un pillaje que ha privado a su pueblo de su derecho a la independencia, de sus recursos naturales, de su cultura y de las vidas de, como mínimo, 100.000 personas.Papúa Occidental, la parte occidental de la isla donde se halla también el país de Papúa Nueva-Guinea, hogar de más de 300 tribus diferentes y territorio de 421.000 km2 cubiertos en su mayoría de selva primaria ya rápidamente desapareciendo con el lucrativo negocio de cosecha de árboles, y que alberga ricos yacimientos de metales, es un gran botín económico tanto para Yakarta como para sus aliados occidentales. Tierra ocupada militarmente desde 1963, con la complicidad de EEUU que, en plena Guerra Fría y a lo largo de la Guerra de Vietnam, dio carta blanca a los militares de Indonesia a cambio de su alianza geoestratégica. Huelga decir que estos contaban también con el silencio cómplice de la ONU. Durante casi 50 años Yakarta, que siempre ha impuesto una censura inflexible por toda la zona, ha podido actuar con impunidad total contra la población del país, considerada por los colonizadores indonesios como poco más que animales, y por tanto un estorbo prescindible.
La resistencia tomó forma con la creación del OPM (Movimiento para la Liberación de Papúa Occidental) en 1965, y el 1 de julio de 1971 sus líderes, Nicolas Jouwe, Seth Rumkorem y Jakob Hendrik Prai proclamaron la República de Papúa Occidental y redactaron un proyecto de constitución. Aunque el OPM tiene el apoyo de casi toda la población, que se resiste a ser absorbida por la cultura javanesa ya mayoritaria en el país como resultado de una intensiva campaña de trasmigración (financiada por el Banco Mundial inter alia), la lejanía del país, la censura y el silencio de los países supuestamente civilizados han hecho que el grado de intensidad de perfil bajo del conflicto haya facilitado enormes abusos contra el pueblo y la tierra misma en forma de desastre ecológico, sobre todo con la mina abierta de cobre y oro de Freeport McMoran y la acelerada desaparición de la selva tropical. La situación del OPM, desde el punto de vista occidental, queda muy claramente descrita en palabras del embajador de los EEUU en Indonesia, Francis Joseph Galbraith, en junio 1969: "El Movimiento Papúa Libre no es una organización revolucionaria perversa como piensa la mayoría […]. Estos disidentes del gobierno no tienen ningún conflicto con las demás partes, no reciben asistencia externa o dirección y son prácticamente incapaces de desarrollar una insurrección generalizada en contra del gran régimen militar indonesio en Irián [Papúa] Occidental…"

El embajador Galbraith no entendía muy bien los principios de la guerra de guerrillas. Hoy en día el OPM controla zonas difícilmente delimitables en las que el terreno montañoso y boscoso les da cobertura. Por muchas razones, no es nada fácil averiguar la capacidad de resistencia ni el alcance organizativo del OPM aunque los universitarios representan la forma más visible de la resistencia con protestas y manifestaciones, siempre castigadas con dura represión, incluso con asesinatos. De hecho, en un contexto político dominado por la violencia del ejército al que pertenecía, con fama de duro, el actual presidente "civil" Susilo Bambang Yudhoyono, la represión llevada a cabo por los militares, la policía y los milicianos mercenarios, es constante y despiadada. También los más de un millón de habitantes del Java superpoblado trasladados a Papúa no solamente aligeran la presión demográfica de la isla, sino que tiene el papel muy premeditado de "aculturizar" el pueblo de Papúa Occidental. Además establecen zonas divisorias para aislar la guerrilla y constituyen un arma étnica que domina toda actividad económica y todo proyecto de desarrollo. Evidentemente el nivel de pobreza entre la población local queda muy por encima de la media nacional.

En 2004, la Universidad de Yale publicó un informe con el título Indonesian Human Rights Abuses in West Papua: Application of the Law of Genocide to the History of Indonesian Control(Abusos de derechos humanos en Papúa Occidental: Una aplicación de la ley de genocidio a la historia del control indonesio). Concluyó que a pesar de la dificultad de obtener información, "la evidencia histórica y contemporánea aquí presentada indica claramente que el gobierno de Indonesia ha perpetrado acciones proscritas con la intención de destruir el pueblo de Papúa Occidental como tal, violando la Convención del 1948 sobre la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio y la prohibición incorporada en el derecho internacional consuetudinario."

Benny Wenda, un líder del OPM ahora exiliado en el Reino Unid,o escribió hace unos días una carta abierta explicando la situación actual:
“Hay una crisis humanitaria muy grave en Papúa Occidental. Miles de civiles incluyendo mujeres y niños se han refugiado en la selva huyendo de los militares de Indonesia. Organizaciones humanitarias, observadores de derechos humanos internacionales y los periodistas tienen prohibido el acceso a la región. Lo que pasa aquí es un genocidio. Por favor, haced todo lo posible para ayudarnos antes de que sea demasiado tarde. Necesitamos urgentemente las fuerzas de la paz de la ONU y que los responsables de estos crímenes horrorosos sean llevados ante los tribunales. […] Nosotros somos seres humanos y sólo pedimos los mismos derechos que vosotros para vivir en paz sin miedo a la detención, asesinato, intimidación, tortura o violación."

Éste es el nudo de la cuestión: el de derechos. Durante casi 50 años y a pesar de los esfuerzos del gobierno de Indonesia y sus aliados, las graves violaciones de los derechos del pueblo de Papúa Occidental no han sido un secreto en absoluto. Siempre ha habido gente que ha puesto el grito en el cielo sobre los crímenes que se han cometido en este bello país, un grito que siempre ha caído en oídos sordos o indiferentes. ¿Por qué? ¿Es que no hemos avanzado más allá del pensamiento preilustrado para quedarnos con el razonamiento de gente como Tomás de Aquino que afirma que el derecho natural –la base de los derechos humanos universales– es neutral frente a la esclavitud o a la libertad, "pues se trata, en ambos casos de productos de la razón para beneficio de la vida humana"? ¿Es ésta una razón que beneficie la vida humana? ¿La Declaración de Derechos Humanos "Universales" excluye a este hombre torturado y a su pueblo? La dura realidad es que los derechos humanos son sólo para algunos y si no podemos reclamarlos para todos sin excepción, y si los que disfrutamos de los mismos no podemos reconocer el deber de proteger los derechos de los demás, el círculo de los afortunados irá encogiéndose cada vez más.
Julie Wark es miembro del Consejo Editorial de SinPermiso.
Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3657

lunes, 25 de octubre de 2010

MARCHA PATROTICA Y CABILDO ABIERTO POR LA INDEPENDENCIA: CONSTRUYENDO LOS SENDEROS DE LA LIBERTAD, FORJANDO LOS LAZOS DE LA UNIDAD POPULAR


Quienes nos interesamos  por comprender   mejor una determinada  cadena  indivisible de hechos  lapidados en  la historia, apelamos a la vida y a la obra de los hombres y las mujeres que desempeñaron un rol protagónico en la conducción de las voluntades  con gredas y en la ejecución de los consensos establecidos. Esta  vez no será la excepción,  aun cuando no son los individuos, si no los  sujetos  en su conjunto los constructores de  su futuro. José María Carbonell será nuestro personaje y con el haremos del pasado una realidad de nuevo. Su voluntad insoslayable de enfrentar con esperanza el despotismo y la declinación ante el régimen colonial,  manifiesto en la figura administrativa  y la potestad de la corona española, pero también contra  la exclusión de aquella figura denominada peyorativamente por los privilegiados como la muchedumbre, continua presente en la memoria del pueblo que se congrega nuevamente, tras dos siglos de lucha continua e impostergable por lograr dos cosas: decidir sobre su futuro y actuar para  la redención ante la barbarie. La obra de Carbonell se resume en  el llamado para la instauración de una junta popular, que le diera potestad, le brindara legitimidad a la opinión de las clases desarraigadas y oprimidas,  en contraposición a  la junta de los verdugos nativos;  excluyente y aristocrática, donde se observara la pulcritud de las fachadas y se obedeciera a sucios interés mezquinos  de egoísta espíritu.
El 19 de julio de 1816,  este hombre, fue degollado en la capital, por órdenes del “pacificador” Morillo, debido al atrevimiento imperdonable de haberse sublevado ante la corona y  la hipocresía de la naciente y en proceso de conglomeración, oligarquía criolla1. Su delito es hoy un derecho de todos los pueblos. La rebelión es el mejor antídoto contra la degradación  y la cura más indicada  para sanar   las disputas entre un estado ilegitimo  y el clamor de todo un pueblo que reclama paz, libertad y justicia social.

 En la voz de más de 16000 personas se escuchó en la capital, el 19 de julio del año en que conmemoramos nuestra gesta por la definitiva independencia, el eco de esta reflexión, que retomó la  figura organizativa de la cual sería partidario Jose Maria Carbonell. Desde ese día hasta el 21 de julio, se congregaron en diferentes lugares del país, cientos y miles de personas para demostrarle al mundo que la espada con la que lucharía Bolívar y la palabra de Carbonell  que gestaría el fuego insurreccional del pueblo, continúan en alto junto a la reivindicaciones propias de las clases populares que se proponen la construcción de la democracia y de la justicia social. 

La Marcha patriótica retoma los anhelos ancestrales  del pueblo colombiano que continúan siendo el componente esencial para la solución  del conflicto social y armado por el que atraviesa nuestro país, la necesidad de lograr una solución política  que permita una reconfiguración  en la organización   estatal y en las políticas adoptadas para hacerle frente a la descomposición del tejido social y a los problemas estructurales  que agobian a  la nación. Por medio de la marcha y con la instauración de los  10 cabildos temáticos, los diferentes estamentos sociales debatieron, socializaron y elaboraron una puesta programática que dio como resultado la elaboración de la PROCLAMA POR LA NUEVA INDEPENDENCIA a través de los memórales de agravio que se construyeron en cada uno de los cabildos y que dieron paso a la instauración del CABILDO NACIONAL Y PERMANENTE, como escenario de encuentro para continuar  con las propuestas elaboradas  a desarrollar en cada una de las regiones ,  que desemboquen en  actividades que promuevan la movilización y la puesta en marcha del PARO CIVICO NACIONAL que se llevara a cabo el próximo año2

Junto a este evento de gran envergadura, se desarrollaron simultáneamente otras actividades lideradas por diversas organizaciones,  para visibilizar y dar a conocer otra lectura  a la realizada por el gobierno tirano y apátrida de Álvaro Uribe Vélez junto al presidente electo, Juan Manuel Santos,  representantes de esa  elite vende patria que permitió el uso de sus bases militares y el ingreso de la fuerza militar norteamericana, fracturando  nuestra soberanía y pisoteando una vez más  nuestra capacidad de  autodeterminación, sin dejar a un lado los crímenes de lesa humanidad que han cometido a lo largo y ancho de nuestro territorio como el dislocamiento del patrimonio nacional dado en la explotación que realizan las  empresas extranjeras sobre  nuestros recursos naturales y de nuestra mano de obra,  realizando privatizaciones a ultranza y socavando la calidad de vida de todos y cada uno de nuestros compatriotas. 

El movimiento social y político cuenta con el reto de superar la dispersión, para lo que requiere erradicar algunas prácticas comunes que conducen al sectarismo y la exclusión mutua entre proyectos que coinciden en la necesidad de dar por finalizada la era del neoliberalismo, del terrorismo de estado y del dominio de la oligarquía que ha lesionado con creces la dignidad y los intereses mayoritarios.  

Solo mediante la voluntad y la acción colectiva podremos transformar la realidad nacional y sumarnos a la corriente que se continúa gestando en Latinoamérica para constituir una fuerza  por la hermandad y la solidaridad entre los pueblos que se libran progresivamente de la inherencia e intervencionismo norteamericano y en el sendero del socialismo del siglo XXI. 

1 Iriarte Martínez, Fernando, “El chispero” Carbonell, Editorial Tiempo de leer, Bogotá, 2010,  No. Págs. 95

 Por: Ivan Ramiro

Colectivo Desde el Sur

lunes, 18 de octubre de 2010

Una restitución de tierras sin reparación integral para las víctimas del desplazamiento forzado y del despojo de tierras y territorios

CARMEN ANDREA BECERRA BECERRA Abogada especializada en Derecho PenalSociólogia Universidad Nacional de Colombia Investigadora del Instituto Latinoamericano para una Sociedad y un Derecho Alternativos, ILSA

El proyecto de restitución de tierras radicado ante el Congreso por el Ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, y por el Ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, durante la primera semana de septiembre, además de presentar difusamente el procedimiento mediante el cual el gobierno Santos pretende llevar a cabo la restitución de dos millones de hectáreas a los desplazados, evidencia el carácter limitado de la restitución al desconocer los estándares internacionales en materia de los derechos de las víctimas del desplazamiento forzado a la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.
 
La reparación integral es un derecho que supone para el Estado un conjunto de obligaciones reconocidas en principios, tratados e instrumentos internacionales de Derechos Humanos 1; frente a las víctimas del desplazamiento forzado y del despojo de tierras y territorios, estas disposiciones parten de la identificación de los diferentes tipos de daños, así como de la interrelación de los derechos que forman parte de la reparación integral –la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición–. Cada uno de estos derechos reviste dimensiones individuales y colectivas, componentes diferenciados y pueden ser desarrollados a partir de la implementación de medidas de tipo normativo y reformas institucionales, así como mediante la adopción de procedimientos especiales de tipo administrativo, judicial o extrajudicial que posibiliten la participación de las víctimas y permitan la realización de sus expectativas de reparación. 

En este sentido la Comisión Interamericana de Derechos Humanos 2, la Corte Interamericana de Derechos Humanos3 y varias sentencias de la Corte Constitucional 4 han destacado que la obligación de respetar y aplicar las normas internacionales de derechos humanos, en las que se reconocen estos derechos, supone para el Estado el deber de:

  • Adoptar disposiciones legislativas administrativas y otras medidas apropiadas para impedir las violaciones.
  •  Investigar las violaciones de forma eficaz, rápida, completa e imparcial y, en su caso, adoptar medidas contra los responsables.
  •  Dar a las víctimas un acceso equitativo y efectivo a la justicia.
  • Proporcionar a las víctimas recursos eficaces para garantizar su derecho a la reparación.
Las experiencias comparadas que dan cuenta de los procesos de reparación a las víctimas del desplazamiento forzado permiten identificar cómo una de las principales dificultades que subyacen a los procesos tiene que ver con la definición restringida del universo de víctimas en los instrumentos normativos previstos para efectos de acceder a alguna medida de reparación. Otra de las dificultades hace referencia a la
falta de voluntad por parte del Estado, a la precariedad de recursos o a la falta de capacidad institucional para garantizar los diferentes componentes de la reparación, tales como la restitución, indemnización, la compensación y rehabilitación. Dentro del conjunto de lecciones aprendidas de estas experiencias, vale la pena destacar también que las medidas a ser adoptadas para el juzgamiento y sanción de los responsables de crímenes como el desplazamiento forzado, deben articularse con medidas orientadas a la reparación integral de los derechos de las víctimas del despojo de tierras y territorios, dando especial importancia a la restitución y las garantías de no repetición 5. En cuanto a los derechos a la tierra y al territorio de las comunidades campesinas, de las mujeres y de los grupos étnicos víctimas del desplazamiento forzado es preciso tener
en cuenta que –en el contexto del conflicto social y armado– éstos han sido desconocidos y vulnerados con anterioridad al desplazamiento, y que esta situación de vulnerabilidad y exclusión fue a la vez causa de desplazamiento forzado como estrategia de desterritorialización y del despojo o abandono forzado de tierras y territorios. Además, los derechos de estas comunidades continúan siendo vulnerados ante el desplazamiento forzado que aún no cesa, cobrando especial importancia el tema de las garantías de no repetición y su  articulación con los derechos a la verdad, a la justicia y a la reparación.

A continuación se mencionan algunos aspectos que, de conformidad con los estándares internacionales, deben ser tenidos en cuenta al abordar una propuesta de reparación integral para las víctimas del desplazamiento forzado y del despojo de tierras y territorios y que brillan por su ausencia en el proyecto de restitución de tierras del gobierno:

  • Se debe incluir como destinatarios de las medidas de reparación a los grupos considerados de especial protección. La Corte Constitucional6 identificó así a las mujeres y los grupos étnicos, pero, además de estos grupos, debería reconocerse también a las comunidades campesinas, teniendo en cuenta su relación con la tierra y su aporte en la configuración del territorio a partir de actividades de tipo económico, político, organizativo, social y cultural, tal como lo establecen los Principios Rectores del
    Desplazamiento Forzado7.
  • Es necesaria la adopción de un enfoque diferencial y étnico que dé cuenta de las diferentes formas de relación con la tierra y del significado que tiene el territorio para las mujeres, los grupos étnicos y las comunidades campesinas.
  • Se deben identificar y tener en cuenta los diferentes tipos de daños causados a las víctimas del desplazamiento forzado, incluyendo aquellos de contenido patrimonial (tierras, inmuebles, animales, cosechas, enseres, etc.), incorporando en la valoración de estos daños los conceptos de daño emergente y lucro cesante; daños de tipo psicológicos y psicosociales; el daño a los proyectos de vida individuales y colectivos, entendiendo dentro de esta última categoría los procesos organizativos, tales como cooperativas, juntas de acción comunal o veredal, organizaciones y comités campesinos, formas de organización tradicional de los grupos étnicos, etc.
  •  En cuanto al derecho a la verdad, es fundamental que las víctimas conozcan las circunstancias, el contexto, el discurso, y las estructuras políticas, militares y económicas mediante las cuales fueron desplazados de sus territorios y despojados de sus tierras; que la sociedad reconozca la existencia de todas las víctimas del desplazamiento forzado y del despojo de tierras, y que el Estado reconozca su responsabilidad en estos hechos.
  • El derecho a la justicia representa para las víctimas la posibilidad de acceder a un recurso o acción encaminado a la investigación de los hechos que dieron lugar al desplazamiento forzado y al despojo de tierras, al juzgamiento de los responsables y beneficiarios del despojo, al establecimiento de los diferentes tipos de daños ocasionados, a sancionar con penas adecuadas y proporcionales a los responsables y a garantizar el derecho a la reparación 8.
  • La pertinencia de considerar además del enfoque restitutivo el análisis de las condiciones estructurales de exclusión y la importancia de considerar el potencial transformador de las reparaciones en sociedades como la colombiana son destacadas por algunos autores 9, quienes afirman que las reparaciones no se pueden reducir a enfrentar el daño ocasionado a las víctimas, sino que deben tener en cuenta además las condiciones de exclusión en que ellas vivían y que permitieron o facilitaron su victimización.
  •  Respecto a las medidas de no repetición –en el contexto actual–, éstas deben partir del reconocimiento del conflicto social y armado y orientarse a la adopción de reformas institucionales y normativas que aborden los problemas estructurales en relación con la tierra (concentración y cambios en el uso del suelo) y el correlativo despojo y desplazamiento forzado de población. Además deberían dejar sin efecto las normas del derecho interno cuya aplicación favorezca la impunidad frente al desplazamiento forzado o que contribuyan a la legalización del despojo.
 En el escenario actual de presentación de propuestas y de iniciativas para la restitución de tierras a la población desplazada, cobra vigencia la aplicación de los estándares internacionales en materia del derecho a la reparación integral de las víctimas del desplazamiento forzado y del despojo de tierras y territorios, siendo necesario el análisis de las propuestas actuales o en curso frente a las dimensiones y componentes del derecho a la tierra y al territorio, revistiendo especial importancia la participación de las víctimas en  la identificación de los daños y en la formulación de propuestas de reparación integral con enfoque diferencial y étnico, tomando como punto de partida las causas estructurales del problema de la tierra en Colombia.

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1 Convención Interamericana de Derechos Humanos, Declaración Universal de Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; Naciones de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad (Principios Joinet), 1998; 3) Principios y Directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho Económico y Social, 2005; Restitución de viviendas y de patrimonio con motivo del regreso de los refugiados y desplazados internos. Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, 57º período de sesiones, Sr. Paulo del Desplazamiento Forzado. Informe del Representante Especial del Secretario Personas, Sr. Francis Deng, E/CN.4/1998/53/Add.2, febrero 11 de 1998
 2 CIDH Lineamientos Principales para una Política Integral de Reparaciones, OEA/Ser/L/V/II.131 Doc. 1,  19 febrero 2008
3 Corte IDH. Caso Suárez Rosero. Reparaciones. Sentencia 20- 01- 1999.
4 Corte Constitucional. Sentencias C – 370 de 2006, T 025 de 2004.
5 Para un análisis sobre la inclusión del derecho a la restitución en el marco de procesos de paz
6 Corte Constitucional. Sentencia T 025 de 2004
7 Principios Rectores del Desplazamiento Forzado. (Principio 9). Informe del Representante Internos  de Personas, Sr. Francis Deng, E/CN.4/1998/53/Add.2, febrero 11 de 1998.
8 Principios fundamentales de justicia para las víctimas de delitos y del abuso de poder,1985; Conjunto de principios para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad  (Principios Joinet).
9 Saffon, M.P y Uprimny, R Reparaciones transformadoras, justicia distributiva y profundización democrática. En: Reparar en Colombia: Los dilemas de contextos de conflicto, pobreza y exclusión. Bogotá. ICTJ, DE JUSTICIA,2009,p.35.