Aprendiendo de la historia
Marta Harnecker
Rebelión
índice
1.El socialismo como producto de la guerra imperialista. Sus bases materiales
2.El marxismo como instrumento explicativo
3. El socialismo que cayó no es el nuestro, pero ¿por qué nos había entusiasmado tanto?
4.Lenin y la propiedad privada capitalista en la revolución rusa
5.De dÓnde proviene la violencia
6.Férrea disciplina en las fábricas y democracia en los soviets
7.No llega la esperada revolución mundial, cambia la estrategia de construcción del socialismo
8.Las grandes industrias y el socialismo
9.Las deformaciones del aparato de estado soviético
10.El tema de las nacionalidades
11.Estrategia internacional para derrocarlo
12.Condiciones históricas concretas
13.¿Por qué hablar del socialismo si nos falta tanto?
14.No se ha elaborado una alternativa acabada
1. Es un placer de estar aquí con ustedes, con todas y todos los estudiantes que están aquí presentes en un evento que trata un tema tan importante. Quisiera decirles que a mí no me gusta que me presenten como parte del equipo oficial del Presidente, porque yo no estoy aquí dando la línea del Presidente, yo estoy aquí porque he estudiado el tema, y para transmitirle a ustedes algunas informaciones sobre un proceso que tenemos que estudiar. Lo que yo diga no compromete en absoluto al Presidente.
El socialismo como producto de la guerra imperialista. Sus bases materiales
2. Ustedes han escuchado por ahí: “¡Abajo el Imperialismo, viva el socialismo!” ¿Saben ustedes que el primer socialismo histórico real, el socialismo de la URSS, nació exactamente porque Rusia estaba involucrada en una guerra imperialista y los pueblos no podían ya resistir más el hambre y la miseria de esa guerra, y campesinos y obreros estaban en los campos de batalla dando sus vidas, especialmente los campesinos eran la carne de cañón que usaban esos gobiernos? El primer socialismo histórico que existió triunfó con la bandera de la paz, con la bandera de la resolución del problema del hambre, de la pobreza.
3. Los obreros y campesinos rusos cuando apoyaron la revolución que se inició en febrero de 1917 no apoyaron el socialismo —ellos no sabían lo que era el socialismo— ¿Qué apoyaban?, el fin de la guerra, querían la paz; se estaban muriendo de hambre, querían alimentos.
4. En esta charla yo quiero darles algunos elementos históricos porque no se puede, compañeros, construir proyectos en el aire, nosotros tenemos que aprender de la historia. Tenemos que elaborar respuestas creadoras, es cierto; no podemos copiar soluciones de otros lados, pero tenemos que conocer las experiencias históricas para aprender de sus éxitos y sus derrotas, no podemos partir de la nada, de lo que se nos ocurra en un escritorio.
5. Justamente quienes aportaron inicialmente más al socialismo fueron dos hombres en un momento histórico determinado, Marx y Engels, que conocían las experiencias de lo que ellos denominaron “socialismo utópico”, éstas eran experiencias de pequeños grupos que buscaban soluciones solidarias dentro de sus respectivas comunidades. Su gran debilidad era que eran grupos aislados de todo el sistema. Lo que plantearon entonces Marx y Engels fue que para que estas experiencias pudieran ser exitosas había que tomar el poder político y transformar toda la sociedad.
6. Pero fue, Lenin, inspirado en Marx y Engels, quien condujo la primera revolución socialista en el mundo.
7. El vio que la guerra imperialista, además de crear un creciente malestar social, había hecho evolucionar mucho al capitalismo de su época. El capitalismo monopolista, el capitalismo de los grandes monopolios, se había transformado en capitalismo monopolista de estado. El estado capitalista, que en los inicios del capitalismo había defendido la libre competencia —donde cada capitalista competía con el otro—, había sido obligado por la guerra a coordinar acciones, a planificar. En este sentido la organización del estado alemán fue la más avanzada. Éste tuvo que hacer planes contra el mercado negro, planes de producción, implantar el trabajo obligatorio y también tuvo que abordar el tema de regulación de la distribución de alimentos, establecer cuotas para que cada familia tuviera algo que comer. Y esto tuvo que hacerlo el capitalismo, y hacerlo contra todo su discurso a favor de la libre competencia y de defensa de la propiedad privada. La guerra obligó a empezar a planificar cada vez más, crecía la interdependencia entres las distintas ramas de la producción y la interrelación entre los distintos países. Analizando toda esta situación Lenin consideró que la guerra había construido las bases materiales del socialismo. Imagínense ustedes hoy, alrededor de 90 años después, en el mundo globalizado en que vivimos, donde la nueva revolución tecnológica nos permite estar comunicados con cualquier parte del mudo en tiempo real, ¡cuánto más avanzada no estará esa base material!
8. Decíamos que Lenin consideraba que las bases las bases técnico materiales del socialismo ya estaban ya construidas, ¿qué faltaba entonces?, que el sujeto de la revolución: la clase obrera, las clases explotadas por el capitalismo, asumieran el poder y transformara esa realidad heredada de guerra, hambre, represión, desigualdad, en una realidad distinta, en una sociedad alternativa.
El marxismo como instrumento explicativo
9. Quiero hacer una interrupción y contarles una anécdota personal: cuando yo era estudiante universitaria yo pertenecía a la Acción Católica Universitaria — fui presidenta de esa asociación—. y luego me volví marxista ¿por qué razón?, porque yo entonces trataba de ayudar a los pobres, visitaba los barrios populares, juntaba ropa y comida para llevarla allí los fines de semana, trataba de poner en práctica la caridad cristiana. Pero cuando fui a estudiar a Francia un post grado en psicología me di cuenta que no bastaba tratar de practicar la caridad cristiana. Que si queríamos que los hombres se amaran los unos a los otros, como lo dice el Evangelio, había que crear las condiciones sociales que permitiesen la realización del amor hacia los demás. Descubrí que los pobres eran pobres, no porque fueran perezosos o incapaces, sino porque había unos pocos que lo tenían todo y que explotaban a la mayoría. Empecé a entender cómo funcionaba la sociedad, a entender por qué había clases sociales. Y logré entender todo eso porque empecé a estudiar a Marx. No fui yo sola, fue toda una generación de jóvenes católicos de aquella época que descubrimos que para amar realmente a nuestro prójimo debíamos luchar por transformar la sociedad encaminándola hacia el socialismo. El marxismo fue para todos nosotros un instrumento que nos permitió analizar la sociedad, descubrir los orígenes de la pobreza, las causas de la existencia de países inmensamente ricos y países muy pobres.
El socialismo que cayó no es el nuestro, pero ¿por qué nos había entusiasmado tanto?
10. Imagínense cómo fuimos atacados cuando cayó el socialismo en los países de Europa del este y la URSS. Para los ideólogos del capitalismo había muerto el socialismo y junto con él el marxismo, la teoría que lo había inspirado.
11. ¿Cuál era nuestra respuesta? La respuesta de Eduardo Galeano, el famoso escritor uruguayo que algunos de ustedes han leído. ¿Qué dijo él?: “Nos han invitado a un entierro que no es el nuestro. Ese socialismo que murió, no es nuestro muerto, porque el socialismo que nosotros defendemos, y que nosotros queremos construir no es el socialismo que se construyó en la Unión Soviética, no es el socialismo burocrático estatista, represor en muchos casos, es un socialismo esencialmente democrático, con plena participación popular.
12. Pero, ¿por qué entonces el primer socialismo histórico había entusiasmado tanto a nuestra juventud si tenía tantos defectos?
13. ¿Qué conocíamos de la Unión Soviética? Sabíamos que con el heroísmo de su pueblo había sido capaz de detener la avanzada nazi y había jugado un papel importante en su derrota definitiva. Qué fue un gran estímulo y apoyo para los movimientos anticoloniales en Asia y África. Pero, sobre todo, que había logrado resolver los problemas de hambre, educación, salud de su pueblo. Fue todo eso lo que atrajo a mucha gente. En aquellos años no teníamos información de cosas negativas que fuimos conociendo después. Cuando estudié las obras completas de Lenin me di cuenta que el propio dirigente bolchevique tenía una visión crítica de lo que se estaba construyendo en la URSS.
14. Y yo quiero explicarles a ustedes como se fue desarrollando esa historia, porque creo que ustedes tienen que tener una serie de informaciones para aprender de esa experiencia, para no volver a cometer los mismos errores.
15. Ya decíamos que en primer lugar la revolución rusa fue el producto de la guerra imperialista, que los obreros y campesinos rusos empezaron a insubordinarse en las grandes ciudades y que su principal reivindicación era poner fin a la guerra. Construyeron organizaciones, los soviets o consejos de obreros y soldados. La mayoría de los soldados eran campesinos.
16. Lenin, que estaba exiliado en Suiza regresa en ese momento a Rusia y se encuentra con un proceso revolucionario en marcha. El análisis de la situación mundial en ese momento lo había convencido de que para resolver los problemas de la guerra, el hambre, la libertad, se necesitaba salir del capitalismo y construir el socialismo, pero sabía también que el pueblo ruso no era capaz de entender lo que era el socialismo. Convenció a su partido, el partido bolchevique, de hacer suyas las consignas de paz, tierra y libertad, y con ellas lograron ganarse el apoyo de los obreros y campesinos que estaban hartos de la guerra.
17. Al triunfar la situación de hambruna que heredaron era catastrófica. Las fábricas tenían que cerrar porque no había qué darle de comer a los obreros en la ciudad. Estos se vieron obligados a retornar al campo para poder alimentarse. Allí sus familias tenían una vaquita que les podía dar leche y otros alimentos. Fue tan crítica la situación que Lenin consideró necesario emplear las reservas de oro del país, para comprar alimento para el pueblo. Esta medida fue criticada por algunos camaradas radicales quienes sostenían que eso no estaba en el programa. Efectivamente no lo estaba, el oro debería haberse destinado a industrializar el país, pero Lenin les respondió: “Tenemos que salvar a los hombres, a los trabajadores, esa es la principal fuerza productiva que tenemos, ¿qué país vamos a construir si dejamos morir de hambre a nuestros trabajadores?” La forma en que se fue desenvolviendo la revolución fue cambiando muchas cosas.
18. Lenin plateó en su libro “El Estado y la Revolución” escrito en 1917 poco antes de la revolución socialista de octubre, que el estado revolucionario debía a pagarle un salario obrero a los funcionarios del estado, y creía que cualquiera empleada doméstica podría manejar el estado. Después se dio cuenta que habían cosas bastante complejas en el estado y tuvo que aceptar la contratación de especialistas burgueses, especialistas del régimen anterior y pagarles mucho más que un salario obrero. Sabiendo a los peligros que se exponía el proceso con esa medida, plateó la necesidad del control obrero sobre estos especialistas.
Lenin y la propiedad privada capitalista en la revolución rusa
19. Por otra parte, nunca fue intención de Lenin eliminar de un día para otro la propiedad capitalista, por el contrario, pensó ofrecerles a los capitalistas condiciones para seguir trabajando dentro de un régimen distinto, donde el poder había pasado a manos de los soviets de obreros y soldados.
20. La mejor prueba de que Lenin no se planteó eliminar las empresas privadas cuando su país comenzó a caminar al socialismo es el decreto sobre la publicidad, uno de los primeros decretos del gobierno soviético. Como los medios de comunicación habían pasado a manos del Estado, se dicta un decreto sobre la publicidad para que los capitalistas privados puedan publicitar sus productos en dichos medios. La concepción inicial de Lenin era el tránsito pacífico al socialismo donde sectores burgueses coexistirían con el poder revolucionario. Pero, ¿qué pasó? ¿Quién fue el que no aceptó esta idea? No fue el gobierno soviético, fueron los propios capitalistas que no aceptaron las reglas de juego implantadas por el gobierno revolucionario y en lugar de concertar acuerdos para sacar al país del hambre y la destrucción luego de la guerra , decidieron lanzarse en una guerra civil para derrocar al gobierno soviético, apoyados por los ejércitos imperialistas que rodeaban a Rusia. Estalló así una guerra civil no deseada por los bolcheviques revolucionarios. Conocer esto es importante ya que aquí, en Venezuela, se están haciendo acuerdos con la burguesía o los dueños privados de las empresas y algunos sectores ultra radicales dicen que eso es contrario al socialismo.
21. El gobierno venezolano, por su parte, ha logrado determinados acuerdos con sectores burgueses. Cuando se analiza este problema no hay que olvidar el tema de la correlación de fuerzas. Mientras la burguesía se sienta fuerte y crea poder dominar la situación por las urnas o por las armas seguramente no estará dispuesta a colaborar con un proyecto revolucionario que vaya contra la lógica del capital. Pero, ¿qué podía hacer la burguesía venezolana luego de ser triplemente derrotada: fracasó el golpe militar de abril del 2002, no logró sus objetivos el paro empresarial de fines de ese año y ni el referendo de agosto del año del 2004? No le quedaba otra alternativa que irse del país o colaborar con el gobierno si éste le daba facilidades crediticias y le aseguraba mercado. Estos acuerdos implican por supuesto un peligro. La lógica del capital buscará imponerse siempre. Se dará una lucha constante por ver quién vence a quién. Estamos en el inicio de un largo proceso. El control del poder político, el control cambiario, una correcta política de créditos en la que los capitalistas reciben el préstamo siempre que acepten determinadas condiciones que fija el gobierno que produzcan para el mercado nacional creando fuentes de trabajo, que paguen impuestos, que colaboren con las comunidades aledañas, etcétera— son fórmulas que usa el gobierno bolivariano para hacer que los empresarios venezolanos medianos y pequeños se comprometan a colaborar con el programa del gobierno cuyo eje es eliminar la pobreza. Quienes empiezan a colaborar son precisamente estos sectores los que se vieron más afectados por la globalización neoliberal.
22. Pero, no hay que olvidar que se viene de una sociedad en que impera la lógica del capital, con una cultura que inclina tanto a los dueños de las empresas como a los trabajadores que en ellas laboran a la búsqueda de objetivos individualistas. Por eso el socialismo sólo logrará triunfar sobre el capitalismo si pone en marcha, junto a la transformación económica, la transformación cultural de la gente. En la medida en que las personas vayan percibiendo los efectos positivos del nuevo modelo económico que se está tratando de llevar adelante orientado por esta nueva lógica humanista y solidaria, en la medida en que vayan venciendo el individualismo, el consumismo, el afán de lucro en su propia práctica cotidiana, llegarán a las mismas conclusiones a las que Chávez llegó: que la única alternativa a las nefastas consecuencias del capitalismo neoliberal es el socialismo.
23. Y, teniendo claro que se trata de dos modelos económicos antagónicos, es fundamental que una parte importante de los recursos del estado se destinen a afianzar y desarrollar el sector estatal de la economía, ya que el control de las industrias estratégicas es la mejor forma de asegurar que triunfe la nueva lógica humanista y solidaria y se cumplan a cabalidad el plan de desarrollo nacional orientado a eliminar la pobreza.
De dónde proviene la violencia
24. ¿Y qué otra cosa nos enseñará la revolución rusa?
25. No son los pueblos pobres los que hacen las guerras, las guerras en el mundo la han hecho los capitalistas. Cuando un pueblo se decide a luchar con las armas en la mano es porque ya no soporta más la esclavitud, la explotación, la miseria. Los pueblos quieren la paz, quienes les imponen la guerra son los opresores. ¿Cuándo se fueron los salvadoreños a las montañas? En el momento en que la represión empezó a diezmar las enormes concentraciones populares en San Salvador no les quedó otra alternativa que replegarse a la montaña.
26. Aquí en Venezuela, para no ir más lejos, se pretendió caminar por el sendero constitucional para hacer las transformaciones políticas y sociales y ¿quién hizo el golpe de estado? ¿Y quién hizo el paro y el sabotaje petrolero? Bueno, se produjo aquí la historia de siempre, de alguna manera la historia que Marx anunciada: cuando los dueños de medios de producción, cuando los capitalistas, cuando los dueños de las tierras sienten que están perdiendo sus privilegios, entonces reaccionan y reaccionan de una forma violenta. Los mismos defensores a ultranza de la democracia, abandonan los métodos democráticos cuando la democracia ya no les conviene. Chile por ejemplo, era un país con grandes tradiciones democráticas, nunca nadie pensó que íbamos a tener un golpe militar, pero apenas triunfó Salvador Allende, los sectores reaccionarios empezaron a conspirar, apoyados por el gobierno de los Estados Unidos, hasta culminar en el golpe militar que segó la vida del presidente chileno, truncó los sueños y esperanzas de su pueblo y implantó una férrea dictadura militar durante 17 años. No podían aceptar que un gobierno popular aplicase por la vía democrática un programa de distribución más equitativa de la riqueza social que hería sus privilegios.
27. En Rusia, como les decía, estalló la guerra civil generada por los sectores burgueses y los restos de la aristocracia zarista y apoyada por los gobiernos burgueses y proimperialistas. Eso obligó a destinar los mejores cuadros, la mayoría obreros, a las tareas de defensa de la revolución. Muchos murieron en ese proceso, y empezó a haber una gran escasez de alimento —como decía anteriormente—. Los pocos obreros que no estaban en el campo de batalla tuvieron que replegarse al campo para poder sobrevivir. La revolución obrera y campesina se quedó sin obreros.
28. A pesar de la desastrosa situación heredada la URSS dio un salto adelante que asombró almundo
29. Se empezaba así a transitar al socialismo en un país que Marx nunca imaginó, un país pequeño campesino, que estaba destruido por la guerra, cuya población se estaba muriendo de hambre. Para entender lo que pasó en la URSS, hay que conocer ese punto de partida. Y a pesar de la desastrosa situación en la quedó ese país luego de siete años de guerra imperialistas y guerra civil, la Unión Soviética llegó a ser unos de los países mas desarrollados del mundo.
Férrea disciplina en las fábricas y democracia en los soviets
30. Otro elemento que hay que tener en cuenta era la enorme necesidad que había de industrializar el país. Y Lenin insistió mucho en la necesidad de tener una férrea disciplina dentro de las fábricas, porque en una fábrica donde cada obrero hace lo que quiere poco se produce. Llegó a decir que la discusión democrática había que hacerla en los soviets, en ese espacio político, pero que en las industrias debía haber una férrea disciplina. Había que respetar las órdenes del gerente sin discutirlas. Claro, la URSS logró salir del atraso en una forma impresionante, ese país se reconstruyó después de la guerra en una forma tal que asombró al mundo, se lograron resolver muchos problemas económicos, pero no se resolvió el problema esencial de socialismo que es ir construyendo el hombre de la nueva sociedad, el sujeto de la nueva sociedad. Los soviets dejaron de ser ese espacio democrático de los inicios, se fueron burocratizando, poco a poco y, por las contingencias que fueron apareciendo en el contexto de la guerra civil, fueron perdiendo su dinámica y se transformaron en una cuestión formal. ¿Cómo iba a surgir el hombre nuevo si éste se va transformando a través de la práctica a través de un largo proceso de aprendizaje si en las fábricas no podía participar y si los soviets habían dejado de funcionar?
31. ¿Se han preguntado ustedes por qué fue derrotado el socialismo en los países de Europa del Este y la URSS en forma tan rápida? Yo estoy convencida que esto ocurrió de esta manera porque no había gente organizada que lo defendiera. Ustedes saben lo importante que es tener gente organizada, gente dispuesta a defender lo que siente como suyo. Venezuela es un ejemplo de ello. Durante el golpe de estado, sin gran organización la gente salió a exigir el retorno de Chávez porque sentía suyo el proceso y sentía sobre todo que Chávez era su conductor. En la Unión Soviética no hubo gente dispuesta a defender ese proceso. Por eso que yo creo que una de los grandes desafíos para el socialismo en el futuro, es cómo resolvemos el tema de la productividad, de la eficiencia económica, pero también cómo vamos construyendo al mismo tiempo el sujeto de la nueva sociedad.
No llega la esperada revolución mundial, cambia la estrategia de construcción del socialismo
32. Otra cosa que hay que tener muy en cuenta es que Lenin creía, cuando se produce la toma del poder por los soviets de obreros y soldados, que muy pronto: en meses, en un año o en dos venía la revolución mundial. La gran tarea de la revolución rusa era defender la Rusia soviética hasta que se produjese la revolución en otros países desarrollados que le iban a suministrar tecnología, cuadros preparados, asesoría técnica, que la iban a apoyar financieramente para salir del atraso. Pero pasan dos, tres, cuatro años, y en 1921 ya se ve claro que la tan esperada revolución en los países avanzados no se materializa. ¿Qué hacer en esas circunstancias? ¿Volver hacia atrás? ¿Devolver el poder a los burgueses y esperar que maduren las condiciones revolucionarias en esos países? Los bolchevique deciden que no pueden volver atrás; que habiendo conquistado el poder político había que iniciar solos un largo tránsito hacia la nueva sociedad que se quería construir. Fue así como se lanzaron a iniciar la construcción del socialismo en un sólo país —un país muy atrasado— contando con sus propias fuerzas. En ese momento nace la Nueva Política Económica más conocida como la NEP con el objetivo de estimular fundamentalmente la producción agraria.
33. Pero ¿por qué había que estimular la producción? ¿Qué había pasado en el campo ruso en los primeros años de la revolución? Para alimentar a los obreros, para que no muriera la gente de hambre, los bolcheviques se habían visto obligados a establecer medidas drásticas. Decidieron requisar en forma obligatoria toda la producción agrícola. Empezaron a quitarle a los campesinos toda la producción excedente, todo lo que permitiese alimentar al ejército y a la gente de la ciudad, pero evidentemente que un campesino al cual se le quitan la producción no tiene motivación alguna para esmerarse en producir y entonces, si bien se logró evitar que la gente muriera de hambre, la producción agrícola descendió en forma peligrosa. Había que motivar nuevamente al campesinado a producir, y había que hacer un esfuerzo por transformarlo en un aliado del proceso.
34. La primera medida que adoptó la NEP fue suspender la requisa de excedentes y permitir el intercambio de productos en el mercado. Había que hacer alianzas no sólo con le campesinado pobre, sino también con el campesinado medio para ser capaces de defender las conquistas alcanzadas y seguir adelante sin el apoyo internacional de otras revoluciones (Ver artículo adjunto: Capítulo.7 El viraje estratégico de 1921).
Las grandes industrias y el socialismo
35. Lenin puso gran énfasis en el desarrollo industrial de la URSS. Estaba convencido que sin grandes fábricas, sin una gran industria altamente desarrollada el socialismo era imposible. (Ver Cap.8 del Anexo) El problema era cómo hacer para que esas grandes industrias permitiesen a los trabajadores controlar el proceso de producción. Mientras más grandes eran las empresas más difícil parecía ser el proceso de participación de los trabajadores. Pero hoy, parece haberse comenzado a revertir esta situación. La nueva revolución tecnológica está permitiendo realizar con éxito proceso de descentralización de funciones, consultas democráticas en tiempo real a pesar de la distancia que pueda mediar entre distintos grupos de trabajadores, necesidad de involucrar no sólo al cuerpo del trabajador sino a su mente para lograr mayores rendimientos: el capitalismo mismo ha estimulado la participación de los trabajadores en los talleres de calidad, etcétera. La nueva revolución tecnológica estaría creando bases objetivas para una gestión más democrática tanto en los centros de trabajo como a nivel de la propia participación política.
Las deformaciones del aparato de estado soviético
36. Otro dato que ustedes deben saber. Lenin murió preocupado por las deformaciones burocráticas del Estado soviético. Lo que se construyó en la URSS se alejaba mucho de las ideas planteadas por el autor en su libro: “El Estado y la Revolución”. El Estado soviético se desformó o, más bien, no llegó nunca a ser transformado realmente. Por eso que Lenin, en uno de sus últimos escrito llegó a decir que los trabajadores debían luchar, y si era necesario, hacer huelgas, para atacar las deformaciones burocráticas del Estado soviético. .
El tema de las nacionalidades
37. En la URSS se cometieron errores también respecto a un tema muy sensible: el tema de las nacionalidades, de las minorías nacionales, en un país muy pluriétnico y con minorías fuertes. Había que respetar sus tradiciones, había que darles autonomía, pero ¿qué pasó? Había sectores del Partido Bolchevique que eran excesivamente centralistas y no eran capaces de entender lo fundamental que era para las comunidades oprimidas que se respetase su soberanía —mientras más sufre y más discriminado es un sector social, más necesidad de autoafirmación y de soberanía tiene—. Viendo que ni el propio Stalin entendía estas cosas, Lenin llegó a decir: “Debemos echar marcha atrás en los acuerdos para la conformación de la URSS, limitando los acuerdos sólo a la parte militar y diplomática” y reestableciendo en todo lo demás la total independencia de esas regiones. Poca gente conoce estos escritos finales de Lenin.
Estrategia internacional para derorocarlo
38. Creo que aunque saltándome muchas cosas, les he dicho lo central.
39. Pero antes de finalizar creo que es importante señalar un último punto: que ese socialismo fue derrotado, porque hubo toda una estrategia internacional concertada para lograr este objetivo. Por ejemplo, las constantes amenazas de guerra obligaron a la URSS a competir en la carrera armamentista. Obligó a un país como la URSS —que todavía no había logrado resolver todos los problemas sociales heredados— a invertir gran cantidad de recursos en armamento y en tecnología de punta en la industria militar. Eso, sin embargo, tuvo un resultado positivo: el gran despegue científico que allí ocurrió. Ustedes saben que el primer viaje a la luna fue realizado por los soviéticos.
40. No era tampoco una meta de Fidel el tener el ejército más poderoso de América Latina. Cuando yo estuve en Cuba como estudiante en 1960, visité varios cuarteles que habían sido transformados en escuelas. El proyecto era ese: transformar los cuarteles en escuelas, y ¿por qué ahora tiene el ejército más poderoso en América Latina? Porque el gobierno de los Estados Unidos lo obligó a ello.
Condiciones históricas concretas
41. Entonces, una enseñanza que yo quiero que ustedes saquen es que los procesos de construcción socialista se hacen en condiciones históricas concretas, y sobre todo en condiciones de correlaciones de fuerzas concretas, donde hay un sector que quiere construir y un sector que quiere destruir y en esa lucha se va construyendo y que, por lo tanto, esa construcción tienen todas las limitaciones y todas las imperfecciones de esa lucha. Una cosa es el sueño de los dirigentes y otra cosa es lo que se puede ir haciendo. Y esto ocurre no sólo al tratar de construir el socialismo, sino en cualquier tarea que se proponga un militante revolucionario: en un gobierno local, en una gobernación, en una alcaldía, en una federación estudiantil... En cualquier lado un militante revolucionario tiene que tratar de analizar las características de la correlación de fuerza que allí existe. Debe tener claro cuáles son las debilidades, cuáles son las fortalezas y tiene que elaborar un plan de trabajo. Ustedes en el movimiento estudiantil tienen que hacerlo. Si ustedes tienen una correlación de fuerzas negativas en las universidades, deben analizar muy bien por qué y deben organizar un plan de trabajo para transformar esa correlación de fuerza. Y ese cambio no se logra con discursos, no basta que ustedes lleguen y hablen de Chávez y la revolución, esa correlación negativa cambiará cuando ustedes logren ganar al estudiantado para un proyecto transformador a través de prácticas estudiantiles concretas.
42. Yo participé en la reforma universitaria en Chile. Empezamos bien, ganamos varias cosas lindas en cuanto a la reforma, de hecho, por ejemplo, yo fui profesora en la Universidad de Chile sin tener título de doctora porque había escrito un libro, un libro que algunos de ustedes lo conocen: “Los conceptos elementales del Materialismo Histórico” y la reforma planteaba que tenía más valor escribir un libro que tener título de doctora. Yo sólo soy licenciada en psicología y llegué a ser profesora, y a elaborar el programa de la cátedra de marxismo, junto con otros profesores, porque había escrito ese libro.
43. En esa reforma universitaria éramos mayoría los profesores y estudiantes que nos identificábamos con el socialismo, pero perdimos la mayoría, y ¿por qué?, porque el movimiento estudiantil empezó a preocuparse solamente de cuestiones políticas y no se preocupaba de las cosas estudiantiles, de los estudiantes. No se discutía con el grueso del estudiantado cómo transformar la universidad para que cumpliese mejor su papel de servicio al pueblo. Se imponía soluciones desde arriba en forma muy vanguardista, lo que de hecho marginaba al grueso del estudiantado del proceso.
¿Por qué hablar del socialismo si nos falta tanto?
44. Otro elemento que hay que tener en cuenta es que al triunfar la revolución rusa de octubre el nuevo régimen político que se estableció fue denominado “República Socialista.” ¿Quería esto decir que ya existía en dicho país un régimen socialista? No, de ninguna manera. Los bolcheviques lo denominaron así porque su meta no era fomentar el desarrollo del capitalismo en ese país, sino ir más allá. Ellos tenían claro que en esos primeros años sólo se estaban dando pasos hacia el socialismo. ¿Qué ocurre en Venezuela hoy? Algo muy parecido. Se esté tratando de cambiar la lógica del capital por una lógica humanista y solidaria y en ese sentido se están dando pasos hacia el socialismo. No sería de extrañar que muchos estudiantes rechacen el socialismo, porque la propaganda antisocialista ha asociado siempre a este régimen con: eliminación de toda propiedad, supresión de la libertad de disentir, represión a los opositores, dictadura despótica. Ya hemos dicho que el socialismo que defendemos no tiene nada que ver con esta caricatura de socialismo.
45. Y, a propósito de esto, es interesante analizar aquellas recientes encuestas que dan a Chávez más del 80% del apoyo popular y al socialismo sólo un 47%, ¿ustedes creen que esto es positivo o negativo? A primera vista se tiende a pensar que esto es negativo: la popularidad del Presidente mucho más alta que la del socialismo. Pero, ¿saben ustedes lo que significa un 47% de apoyo al socialismo en un país en el que durante décadas se ha ido sembrando —a través de los medios de comunicación masiva, la Iglesia Católica y de las escuelas— una muy negativa imagen del socialismo? Eso quiere decir que se ha avanzado mucho, que el Presidente ha logrado ir educando a la gente, especialmente a través de su programa Aló Presidente. A través de él está diciendo constantemente: “Miren señores, lo de las misiones es socialismo, eso es democracia”. Preocuparse de la salud, de la educación del pueblo, de desarrollar hábitos solidarios en lugar de estimular los hábitos egoístas, eso es socialismo. La gente comienza entonces a tener otra imagen de socialismo. Los efectos prácticos de las medidas humanistas y solidarias adoptadas por el gobierno son fusiles más poderosos que todos los misiles mediáticos lanzados por la oposición.
No se ha elaborado una alternativa acabada
46. Es importante que se conozca el origen de las ideas marxistas, los esfuerzos realizados por los socialistas utópicos. Hay que conocer las fuentes, conocer el análisis crítico del capitalismo que hizo Marx y que lo llevó a ver la necesidad de construir el socialismo. Es importante que ustedes se informen, que estudien, porque esto no se inventa de la nada. Hay que construirlo seriamente viendo lo que hay en la base social venezolana, porque hay que construir el socialismo en cada país, hay que partir de cada realidad particular y desde allí ir creando una respuesta a adecuada a cada país. No se pueden aplicar mecánicamente a Venezuela fórmulas que fueron apropiadas para otros países, y en otras circunstancias. Por eso tenía razón Simón Rodríguez cuando decía: “O inventamos, o erramos.” Deben ustedes saber que hoy no hay en ninguna parte del mundo una alternativa acabada. Tenemos que construir esa alternativa de acuerdo con cada realidad, considerando la correlación de fuerzas que en cada país existe, el grado de organización y conciencia popular alcanzado, la situación económica heredada y muchas otras cosas.?
1. Charla en el “Encuentro Nacional de estudiantes revolucionarios por la construcción del socialismo en el Siglo XXI”, Mérida, 22 de julio 2005. Esta charla está basado en la ponencia: Cómo vio Lenin el socialismo en la URSS, presentada por Marta Harnecker en el seminario de la Revista América Libre “Socialismo, experiencias y perspectivas”, realizado en Sao Paulo, Brasil del 4 al 6 de diciembre 2000.
viernes, 10 de septiembre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
¿Montaje judicial cantado?
La especie humana siempre ha sido dada a mostrar una cosa por otra, gato por liebre, negro por blanco (Michael Jackson), o viceversa o en reversa (los minstrel shows, con negros maquillados de negros para que se parecieran más al estereotipo de negros que tenían los blancos; o Al Jonson, “El cantor de Jazz”, un judío disfrazado de estadounidense y éste, peluca rizada y betún por todas partes, menos en los labios, haciéndose pasar por negro).
Ya desde los tiempos de Altamira, los ancestros en la cueva se engañaban a sí mismos con los bisontes pintados, mientras los de carne y hueso pastaban afuera y engordaban. Un sentido mágico, claro, que nunca se ha perdido del todo, por desgracia.
Al ser humano le ha gustado tapar, falsear, aparentar, llenarse de máscaras. Lo dijo bien Shakespeare con muletilla de Mercucio, cuando este va a partir con Romeo al baile de los Capuletos: “Dadme un antifaz para cubrir mi rostro. ¡Una mascara sobre otra máscara!”
Así es en todas partes y ha sido a toda hora. El problema se agrava cuando esa manía se institucionaliza, se hace algo sistemático y oficial. Como en la URSS de Stalin, en el Tercer Reich de Hitler, en la USA de la CIA y el Pentágono y la Casa Blanca y… Bueno, y en la Colombia de Álvaro Uribe, que sigue azotando al país con su inercia funesta y el lastre de sus piezas enquistadas aquí y acullá.
Ni siquiera ante la falta de guerrilleros para abatir, sino ante la cobardía manifiesta de algunos batallones desparramados por la geografía nacional y la voracidad de víctimas estimulada desde los altos mandos, hizo carrera en el ejército colombiano la atroz costumbre de asesinar campesinos y pobres sin dios y sin ley, que son los mismos, para disfrazarlos de guerrilleros y hacerlos pasar por tales.
Cuando la práctica dio sus frutos en ascensos, galones, medallas, demás fruslerías y dinero, la táctica evolucionó, y en la bestial exquisitez dio paso al embaucamiento de incautos, otros pobres, jóvenes, también campesinos, claro está, conseguidos sin mayores esfuerzos en los extensos cinturones de miseria de las ciudades, adonde llegan los desplazados de todas partes, aquellos cobijados por la guerra y descobijados por el Estado, que redondeando superan los 4 millones y dejan al país con el culo al aire, después de Sudán.
De ese modo, la “seguridad democrática” propugnada por el gobierno de Uribe siguió siendo utilitaria: Aumentaban las cuentas de guerrilleros muertos en combate, en tanto que disminuían las cifras de pobres en el país. En las primeras se añadían, digamos, más de dos mil, los mismos que en las segundas se sustraían. Una ecuación elemental y feliz, que los medios repicaron sin parar.
Pero, cómo no, si la mezcla de tales ardides siniestros dio tan halagüeñas resultas, pues la destreza hizo carrera y brincó de ente en ente, del ejército al DAS, de éste al Ministerio de Agricultura de “Uribito” (Agro Ingreso Seguro), de aquí al resto, y de los restos otra vez a la Casa de Nariño, de donde, quién lo duda, provenía el huevo originario.
Y los llamados “falsos positivos”, eufemismo que se propagó por los medios (es de suponer desde dónde) para llamar falsos a los asesinatos ciertos y positivos a los comportamientos más fatídicos propiciados por gobierno alguno, fueron entonces de todo caletre:
Telefónicos, como cuando el propio presidente, sabiéndose chuzado según orden de sí mismo, dijo para la audiencia en una conversación telefónica privada: O da la cara, o le parto la cara, marica.
Internáuticos, como cuando la Unidad Antiterrorismo de la Fiscalía, la misma que ahora persigue al periodista William Parra, solicitó la interceptación de 152 correos electrónicos, que correspondían en su mayor parte a opositores al régimen, académicos (Alejandro Gaviria, decano de Economía de la Universidad de los Andes), columnistas (Manuel Drezner, reconocido escritor), periodistas (William Para Jaimes), cineastas (Lisandro Duque Naranjo), funcionarios incómodos (Clara López Obregón, entonces secretaria de Gobierno de Bogotá y actual presidenta del Polo Democrático) y organizaciones de DD.HH (Iván Cepeda, el vocero del Movimiento Nacional de Víctimas y actual senador de la República). Y un ciego adepto al régimen, para disimular el asunto (Alfredo Rangel).
Grabados, como cuando el DAS, bajo órdenes superiores, infiltró la Corte Suprema de Justicia desde las bases: los choferes de los magistrados y las señoras de los tintos.
O computacionales, como cuando la Unidad Antiterrorista de la Fiscalía, la misma otra vez, dio la instrucción de revisar las bases de datos de las universidades Distrital, Pedagógica, Libre, Nacional y del Sena, en el curso de una investigación por supuestos nexos de estudiantes y profesores con la guerrilla, que, claro está, terminó en nada, porque nunca fue más que eso.
Es amplísimo el prontuario de los montajes efectuados en Colombia durante los últimos años. Y larga, muy larga, la tradición uribista de desviar la atención de donde el país tendría que ponerla. Una usanza a la que se le buscan pies, una treta manida a la que se le muda tanto el estilo, que se escabulle por entre los anales y los titulares de la historia reciente.
Que la Corte Suprema de Justicia nos pisa los talones y averigua y hace lo que tiene que hacer, pues armémosle expediente, cuadrémosle fisuras, que Giorgio Sale porque sale.
Que los referidos muchachos de Soacha asesinados no eran 2 o 3, como se dijo al principio, sino decenas, cientos, miles, y no eran sólo de Soacha, como también se dijo, sino de medio país o el país entero, pues parémosle el chorro a DMG ahí mismo, y de carambola le hacemos caso al banquero, don Luis Carlos Sarmiento Angulo, que tira el chorro más alto.
Los límites entre lo legal y lo ilegal se hicieron difusos. La moral ha brillado por su ausencia, con el gobierno a cargo de personajes sin decoro. El axioma peligroso de que el fin justifica los medios validó y dio vía libre a la implementación de toda clase de estratagemas y maniobras tramposas.
En el afán de resultados, se invadió un país vecino. De la matazón hecha en tierras del Ecuador, fueron rescatados incólumes varios computadores, máquinas a prueba de todos los fuegos, cargadas de correos, datos y contactos, para nutrir a voluntad los requerimientos judiciales, mediáticos y de todo tipo de los invasores, es decir, del presidente de entonces, Álvaro Uribe, y del ministro de Defensa de entonces, Juan Manuel Santos, el actual presidente de Colombia, al que la Operación Fénix de entonces le valió saltar en las encuestas de perdedor frente al margen de error a puntero a punta de plomo y cruentas cuentas alegres.
De los computadores de Raúl Reyes, el jefe guerrillero muerto en el ataque, que casi no salen del recaudo del ejército para seguir los cursos legales si se hubiera querido que los mismos de verdad fueran usados como pruebas en causas reales, pronto empezaron a saltar liebres, o, mejor, gatos que hicieron pasar por liebres. El acto mágico, otra vez.
Así, el país se entretenía con los búfalos y los bisontes sacados de los computadores, mientras afuera engordaban Tomás y Jerónimo, los hijos del presidente, con sus negocios truculentos e impúdicos. O robustecían José Obdulio Gaviria, Jorge Mario Eastman Jr., Mauricio Velásquez o don Berna Moreno en los pastizales que volvieron la Casa de Nariño, junto a otros caballos de paso fino de Uribe.
Funcionarios, asesores, ideólogos: La grey del “intrigo, luego existo”, y el pienso apenas para Crespón. El “Contrato Social” se lo pasaron por la faja; la Ilustración fue envuelta con un oscurantismo descarado.
¿Que se requería bombo internacional? Pues aprovechemos unos cuantos correos ciertos, añadámosle varios ficticios, y mandémosle el zarpazo a Remedios García Albert, una española experta en resolución de conflictos y en la aplicación del Derecho Internacional Humanitario, pero despistada, que fue acusada de terrorista internacional por el solo hecho de unos contactos. Más grande la bala que la presa.
Que se inunda La Picota con los prohombres del uribismo, pues encriptemos, reencriptemos y desencriptemos otro correo, que ya RCN, CNN, y algún NN harán el resto.
Y así, la seguidilla, que ahora nos trae a lo mismo, de nuevo, como rezago, como manía, o meramente como “cañazo”.
El gobierno de Juan Manuel Santos es otro gobierno, no es el de Uribe, y, claro, ha variado el estilo. Pero tiene el mismo trasfondo: iguales intereses lo jalonan, similares políticas lo guían, idénticas estructuras los arman. Más dual, más retrechero, más taimado, menos “Gun Club”, más “Country Club”, apenas varía la clase de peligro que representa. Si Uribe fue y es peligroso por ser un pistolero escondido tras un arriero, Santos los es, y mucho, por ser un judas oculto tras un frac. Eso sí, ambos parejos mostrando lo que no son, así el primero se llame a sí mismo “frentero”, justamente porque es lo que menos es, y así el segundo despierte tan confiadas esperanzas, pues el problema no es que sea distinto de Uribe (algo obvio e irrelevante), sino que Santos no puede ser distinto de sí mismo, sería otro.
Por eso, en este gobierno (como lo fue en el anterior), las causas sacados de bajo de la manga, los sumarios apoyados en los computadores de Reyes o en cientos de pájaros volando, antes que mover dudas sobre los implicados, las despiertan sobre los acusadores, sobre las pruebas, sobre los procesos mismos.
Y no es otra cosa lo que suscita la orden de captura internacional dictada por el Juzgado 22 de control de garantías de Bogotá, contra el periodista William Parra Jaimes, a solicitud del fiscal Ricardo Bejaranos, de la Unidad Antiterrorismo de la Fiscalía General.
Según la Fiscalía, William “sobrepasó su papel como periodista en los contactos que sostuvo con la guerrilla”. Qué llamativa la claridad de la que hace gala este fiscal, que sabe, sin verlo, sin presenciarlo, a partir de unos correos electrónicos en el computador de Reyes, el punto exacto en el que William cruzó el papel de periodista y se volvió guerrillero. Tenue trazo, fina línea de sombra, “maravillas y misterios que obran por modo tan inexplicable sobre nuestras emociones y nuestra inteligencia”, usando palabras de Conrad.
¿Tendrá igual de claro el fiscal el camino de vuelta, cuando vuelva a darse, que ya se ha dado: el del faccioso que se sobrepasa y se vuelve periodista, como es el caso del ex vicepresidente Francisco Santos? “Ello bastaría, casi, para justificar que pueda concebirse la vida como un sortilegio”, otra vez Conrad. ¿Por qué los contactos de “Pachito” con Castaño no sobrepasaron los límites, ni siquiera cuando sugirió, según el testimonio de Salvatore Mancuso y Freddy Rendón, la creación del Bloque Capital?
Asombra, además, que el mencionado fiscal no hable de terroristas. Cuando ese es el léxico oficial validado y en boga, me pregunto, ¿qué prurito se lo impidió? Extraño, si estamos ante un hombre tan preclaro en conceptos, tan definido en los papeles de cada uno y de cada quien, y tan despejado en los términos.
Volviendo al asunto, en el manual de estilo periodístico de la Fiscalía, ideal catecismo a lo Astete, el periodista que solicite la entrevista a un guerrillero deberá decirle, mientras es grabado (chuzado) por la institución estatal: “Terrorista, déme una entrevista”.
Y si la solicita al Ejército Nacional, según el grado de la fuente pretendida, deberá decir: “Capitán, juro que no soy del Caguán” (si es de Noticias UNO), o “Mayor, soy puro candor” (si es de Caracol), o “General, póngame el bozal” (si es de RCN), o “Coronel, no trabajo pa’ Daniel” (si ya no trabaja con Coronell, en Noticias UNO).
O será que William se sobrepasó porque, como dicen los cables noticiosos difundidos desde ayer, se ofreció para “negociar misiles tierra- aire con los grupos extremistas del Medio Oriente”.
William es uno de esos colombianos que van por el mundo con la mochila en una mano y la cámara en la otra. Y la cámara ni siquiera es suya. O era de Telesur, o es del medio que sea para el que labora.
Parra puede confundirse con farra, pero, en todo caso, con todo el respeto que él me merece, William no da para traficante de armas o negociador de misiles, ni tierra tierra, ni aire tierra, ni lo contrario. A duras penas, imagino a William negociando caucheras en una tienda de San Victorino, o una navaja para cortar el “masking tape” con el que los realizadores remendamos buena parte de nuestros documentales.
Conocí a William por los tiempos de Telesur, siempre obsesivo en la búsqueda de noticias, en procura de entrevistas, a la caza de imágenes. Recuerdo su viaje al Líbano, en 2006, dispuesto de la noche a la mañana para cubrir la ofensiva militar israelí al Líbano. Desde allí cubrió paso a paso la asimétrica guerra, la gran caravana humanitaria que desafiaba las fuerzas israelíes, el regreso de las miles de familias al sur del Líbano luego del cese al fuego, y también narró los abusos cometidos por los militares israelíes contra la población civil, asesinando de manera indiscriminada mujeres y niños, y hasta representantes de la ONU.
Y de una cosa puedo dar fe: ese, como todos los viajes que efectuó William para cubrir informaciones en aquella parte del mundo, que tampoco fueron más de dos o tres, nunca fueron premeditados. Por el contrario, para aquel viaje sin nombre el canal embarcó a William en el primer vuelo que pudo, con algo así como mil dólares en el bolsillo, sin viáticos, porque la guerra tenía una vertiginosidad que la burocracia no alcanzaba, y ya habría el modo de hacérselos llegar o de retribuírselos, con la ropa que logró enchuspar de un volión en el morral, una cámara Sony de combate, un trípode y una luz de medio lado, lo más portátiles que fuera posible.
William, por fuera, pareciera estar acostumbrándose a algo que ningún ser humano se acostumbra jamás: el exilio forzado. Forzado por las circunstancias adversas, el periodista ha ido y vuelto, en breves, pero repetidos alejamientos de su tierra.
Desde la época de la zona de distensión, durante el gobierno de Andrés Pastrana, como corresponsal del canal Caracol, el periodista fue amenazado por grupos paramilitares y debió exiliarse temporalmente. De vuelta a Colombia, en 2005, Parra es víctima de un atentado. Las autoridades manejaron la hipótesis del robo como móvil, aunque por aquellos días arreciaban los ataques y amenazas contra periodistas como Carlos Lozano, Hollman Morris y Daniel Coronell, considerados como opositores al gobierno de Uribe.
William Parra, por ejemplo, ha entrevistado líderes guerrilleros, ha denunciado la verdadera utilización que hace Estados Unidos de las bases militares en América Latina, ha extraído informaciones incómodas y divulgado datos azarosos. Algo imperdonable, en un país y un mundo unidireccionales, en el que el periodismo digno y merecedor de premios es el que se limita a hacer eco de los boletines suministrados por las oficinas de prensa gubernamentales.
Ya en 2007, el director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo, acusó a William de manipular la información, provocar confusión sobre el origen del reportaje "Voces de la selva", transmitido por Telesur , y de presionar a los familiares del capitán Guillermo Javier Solórzano, para que emitieran declaraciones. El periodista desmintió los hechos, y su versión la apoyó Noemí Julio, la propia madre del capitán, quien señaló que nunca fue presionada. El general guardó un silencio estratégico, pero la cuestión no debió hacerle gracia.
En el comunicado ahora divulgado por el periodista, se detalla una serie de irregularidades procesales, que incluyen el abrupto cambio en los procedimientos para evadir el vencimiento de los términos; el ocultamiento de las supuestas pruebas, por demás obtenidas de manera ilícita, bajo la excusa de la seguridad nacional; la falta de garantías mínimas y la violación de los derechos fundamentales.
William detenta la condición de refugiado político del gobierno de Venezuela, una condición que ahora es desconocida, pasada por alto.
El estado colombiano se ha negado a facilitarle el acceso al periodista a las pruebas en las que se basan los cargos en su contra. Luego de dos años solicitándolas, ni William ni su abogada, Sandra Gamboa, han visto las pruebas por parte alguna, ni directamente, ni de manera indirecta, como llegaron a proponer que se las mostraran, en el desespero por saber con base en qué se lo acusa. Como ha dicho la abogada, el comunicador colombiano se defiende ''de lo que no conoce, de lo que no sabe, y en esas condiciones no existe una verdadera defensa''.
"Los hechos indican que William Parra estaba concertado para delinquir con Raúl Reyes", dijo el fiscal Bejarano a la revista Semana, en entrevista telefónica. Y ese pretérito imperfecto deja otra duda más abierta: “ Parra estaba concertado para delinquir”. Mejor dicho: ¿Delinquió? ¿Todo indicó que iba a delinquir? ¿El copretérito es un lapsus o William es culpable por intento de sospecha?
William, volviendo al comunicado, afirma que su situación “será llevada ante las instancias nacionales e internacionales correspondientes, teniendo en cuenta no sólo las violaciones ya sufridas en mis derechos fundamentales, sino además ahora frente a esta nueva vulneración que se presenta…”
Para lo que se avecina en el proceso, por el antecedente que el caso señala, porque el asunto no es algo aislado ni particular, para bien de la opinión libre e independiente y de una información que no tiene que estar al unísono para ser responsable, en vista de la imparcialidad que los organismos de investigación y las instituciones legislativas deben procurar aún en tiempos de conflicto como los actuales, William no puede estar solo.
De hecho, no lo está: Mensajes de solidaridad han abundado en las redes sociales, en medios, portales y blogs independientes, las voces de apoyo no dejan de escucharse. La Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP, denunció la persecución. La Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, incluso, ha hecho un llamado “a las autoridades judiciales para que garanticen el debido proceso y el derecho de defensa al periodista Parra Jaimes”.
Es lo que se pide, es lo que se necesita. Un apenas que es mucho; un ápice que es suficiente.
En un país en el que la siembra de campesinos muertos por parte de los encargados de velar por la seguridad misma se volvió sistemática, ¿cómo no cuestionar la proliferación de pruebas comodines, que lo mismo sirven para acá que para allá, y que salen porque sí, cuando cualquier truhán las demanda?
La extinta guerrilla abre las fauces y da muestras de que está vivita y coleando a pesar de los ocho implacables años de Uribe. El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, y los altos mandos militares, son llamados a explicar lo que está ocurriendo con el orden público y el aumento de la inseguridad. La popularidad de Juan Manuel Santos, según una encuesta reciente, a un mes de asumida la presidencia, ha bajado al 64%.
Que nadie vea ahora guerrilleros adonde no los hay, terroristas por cuenta de artimañas, bandoleros sacados del sombrero, procesados y capturados por la cuenta de evidenciar logros y ganar puntos.
Sólo la verdad, nada más que la verdad, ¿para qué más?
Aunque vayamos en contravía de esa naturaleza tan arraigada en el alma institucional colombiana, de enchufarle falsedades a cualquiera y equiparle calumnias a todo.
http://www.juanalbertosm.blogspot.com/
Ya desde los tiempos de Altamira, los ancestros en la cueva se engañaban a sí mismos con los bisontes pintados, mientras los de carne y hueso pastaban afuera y engordaban. Un sentido mágico, claro, que nunca se ha perdido del todo, por desgracia.
Al ser humano le ha gustado tapar, falsear, aparentar, llenarse de máscaras. Lo dijo bien Shakespeare con muletilla de Mercucio, cuando este va a partir con Romeo al baile de los Capuletos: “Dadme un antifaz para cubrir mi rostro. ¡Una mascara sobre otra máscara!”
Así es en todas partes y ha sido a toda hora. El problema se agrava cuando esa manía se institucionaliza, se hace algo sistemático y oficial. Como en la URSS de Stalin, en el Tercer Reich de Hitler, en la USA de la CIA y el Pentágono y la Casa Blanca y… Bueno, y en la Colombia de Álvaro Uribe, que sigue azotando al país con su inercia funesta y el lastre de sus piezas enquistadas aquí y acullá.
Ni siquiera ante la falta de guerrilleros para abatir, sino ante la cobardía manifiesta de algunos batallones desparramados por la geografía nacional y la voracidad de víctimas estimulada desde los altos mandos, hizo carrera en el ejército colombiano la atroz costumbre de asesinar campesinos y pobres sin dios y sin ley, que son los mismos, para disfrazarlos de guerrilleros y hacerlos pasar por tales.
Cuando la práctica dio sus frutos en ascensos, galones, medallas, demás fruslerías y dinero, la táctica evolucionó, y en la bestial exquisitez dio paso al embaucamiento de incautos, otros pobres, jóvenes, también campesinos, claro está, conseguidos sin mayores esfuerzos en los extensos cinturones de miseria de las ciudades, adonde llegan los desplazados de todas partes, aquellos cobijados por la guerra y descobijados por el Estado, que redondeando superan los 4 millones y dejan al país con el culo al aire, después de Sudán.
De ese modo, la “seguridad democrática” propugnada por el gobierno de Uribe siguió siendo utilitaria: Aumentaban las cuentas de guerrilleros muertos en combate, en tanto que disminuían las cifras de pobres en el país. En las primeras se añadían, digamos, más de dos mil, los mismos que en las segundas se sustraían. Una ecuación elemental y feliz, que los medios repicaron sin parar.
Pero, cómo no, si la mezcla de tales ardides siniestros dio tan halagüeñas resultas, pues la destreza hizo carrera y brincó de ente en ente, del ejército al DAS, de éste al Ministerio de Agricultura de “Uribito” (Agro Ingreso Seguro), de aquí al resto, y de los restos otra vez a la Casa de Nariño, de donde, quién lo duda, provenía el huevo originario.
Y los llamados “falsos positivos”, eufemismo que se propagó por los medios (es de suponer desde dónde) para llamar falsos a los asesinatos ciertos y positivos a los comportamientos más fatídicos propiciados por gobierno alguno, fueron entonces de todo caletre:
Telefónicos, como cuando el propio presidente, sabiéndose chuzado según orden de sí mismo, dijo para la audiencia en una conversación telefónica privada: O da la cara, o le parto la cara, marica.
Internáuticos, como cuando la Unidad Antiterrorismo de la Fiscalía, la misma que ahora persigue al periodista William Parra, solicitó la interceptación de 152 correos electrónicos, que correspondían en su mayor parte a opositores al régimen, académicos (Alejandro Gaviria, decano de Economía de la Universidad de los Andes), columnistas (Manuel Drezner, reconocido escritor), periodistas (William Para Jaimes), cineastas (Lisandro Duque Naranjo), funcionarios incómodos (Clara López Obregón, entonces secretaria de Gobierno de Bogotá y actual presidenta del Polo Democrático) y organizaciones de DD.HH (Iván Cepeda, el vocero del Movimiento Nacional de Víctimas y actual senador de la República). Y un ciego adepto al régimen, para disimular el asunto (Alfredo Rangel).
Grabados, como cuando el DAS, bajo órdenes superiores, infiltró la Corte Suprema de Justicia desde las bases: los choferes de los magistrados y las señoras de los tintos.
O computacionales, como cuando la Unidad Antiterrorista de la Fiscalía, la misma otra vez, dio la instrucción de revisar las bases de datos de las universidades Distrital, Pedagógica, Libre, Nacional y del Sena, en el curso de una investigación por supuestos nexos de estudiantes y profesores con la guerrilla, que, claro está, terminó en nada, porque nunca fue más que eso.
Es amplísimo el prontuario de los montajes efectuados en Colombia durante los últimos años. Y larga, muy larga, la tradición uribista de desviar la atención de donde el país tendría que ponerla. Una usanza a la que se le buscan pies, una treta manida a la que se le muda tanto el estilo, que se escabulle por entre los anales y los titulares de la historia reciente.
Que la Corte Suprema de Justicia nos pisa los talones y averigua y hace lo que tiene que hacer, pues armémosle expediente, cuadrémosle fisuras, que Giorgio Sale porque sale.
Que los referidos muchachos de Soacha asesinados no eran 2 o 3, como se dijo al principio, sino decenas, cientos, miles, y no eran sólo de Soacha, como también se dijo, sino de medio país o el país entero, pues parémosle el chorro a DMG ahí mismo, y de carambola le hacemos caso al banquero, don Luis Carlos Sarmiento Angulo, que tira el chorro más alto.
Los límites entre lo legal y lo ilegal se hicieron difusos. La moral ha brillado por su ausencia, con el gobierno a cargo de personajes sin decoro. El axioma peligroso de que el fin justifica los medios validó y dio vía libre a la implementación de toda clase de estratagemas y maniobras tramposas.
En el afán de resultados, se invadió un país vecino. De la matazón hecha en tierras del Ecuador, fueron rescatados incólumes varios computadores, máquinas a prueba de todos los fuegos, cargadas de correos, datos y contactos, para nutrir a voluntad los requerimientos judiciales, mediáticos y de todo tipo de los invasores, es decir, del presidente de entonces, Álvaro Uribe, y del ministro de Defensa de entonces, Juan Manuel Santos, el actual presidente de Colombia, al que la Operación Fénix de entonces le valió saltar en las encuestas de perdedor frente al margen de error a puntero a punta de plomo y cruentas cuentas alegres.
De los computadores de Raúl Reyes, el jefe guerrillero muerto en el ataque, que casi no salen del recaudo del ejército para seguir los cursos legales si se hubiera querido que los mismos de verdad fueran usados como pruebas en causas reales, pronto empezaron a saltar liebres, o, mejor, gatos que hicieron pasar por liebres. El acto mágico, otra vez.
Así, el país se entretenía con los búfalos y los bisontes sacados de los computadores, mientras afuera engordaban Tomás y Jerónimo, los hijos del presidente, con sus negocios truculentos e impúdicos. O robustecían José Obdulio Gaviria, Jorge Mario Eastman Jr., Mauricio Velásquez o don Berna Moreno en los pastizales que volvieron la Casa de Nariño, junto a otros caballos de paso fino de Uribe.
Funcionarios, asesores, ideólogos: La grey del “intrigo, luego existo”, y el pienso apenas para Crespón. El “Contrato Social” se lo pasaron por la faja; la Ilustración fue envuelta con un oscurantismo descarado.
¿Que se requería bombo internacional? Pues aprovechemos unos cuantos correos ciertos, añadámosle varios ficticios, y mandémosle el zarpazo a Remedios García Albert, una española experta en resolución de conflictos y en la aplicación del Derecho Internacional Humanitario, pero despistada, que fue acusada de terrorista internacional por el solo hecho de unos contactos. Más grande la bala que la presa.
Que se inunda La Picota con los prohombres del uribismo, pues encriptemos, reencriptemos y desencriptemos otro correo, que ya RCN, CNN, y algún NN harán el resto.
Y así, la seguidilla, que ahora nos trae a lo mismo, de nuevo, como rezago, como manía, o meramente como “cañazo”.
El gobierno de Juan Manuel Santos es otro gobierno, no es el de Uribe, y, claro, ha variado el estilo. Pero tiene el mismo trasfondo: iguales intereses lo jalonan, similares políticas lo guían, idénticas estructuras los arman. Más dual, más retrechero, más taimado, menos “Gun Club”, más “Country Club”, apenas varía la clase de peligro que representa. Si Uribe fue y es peligroso por ser un pistolero escondido tras un arriero, Santos los es, y mucho, por ser un judas oculto tras un frac. Eso sí, ambos parejos mostrando lo que no son, así el primero se llame a sí mismo “frentero”, justamente porque es lo que menos es, y así el segundo despierte tan confiadas esperanzas, pues el problema no es que sea distinto de Uribe (algo obvio e irrelevante), sino que Santos no puede ser distinto de sí mismo, sería otro.
Por eso, en este gobierno (como lo fue en el anterior), las causas sacados de bajo de la manga, los sumarios apoyados en los computadores de Reyes o en cientos de pájaros volando, antes que mover dudas sobre los implicados, las despiertan sobre los acusadores, sobre las pruebas, sobre los procesos mismos.
Y no es otra cosa lo que suscita la orden de captura internacional dictada por el Juzgado 22 de control de garantías de Bogotá, contra el periodista William Parra Jaimes, a solicitud del fiscal Ricardo Bejaranos, de la Unidad Antiterrorismo de la Fiscalía General.
Según la Fiscalía, William “sobrepasó su papel como periodista en los contactos que sostuvo con la guerrilla”. Qué llamativa la claridad de la que hace gala este fiscal, que sabe, sin verlo, sin presenciarlo, a partir de unos correos electrónicos en el computador de Reyes, el punto exacto en el que William cruzó el papel de periodista y se volvió guerrillero. Tenue trazo, fina línea de sombra, “maravillas y misterios que obran por modo tan inexplicable sobre nuestras emociones y nuestra inteligencia”, usando palabras de Conrad.
¿Tendrá igual de claro el fiscal el camino de vuelta, cuando vuelva a darse, que ya se ha dado: el del faccioso que se sobrepasa y se vuelve periodista, como es el caso del ex vicepresidente Francisco Santos? “Ello bastaría, casi, para justificar que pueda concebirse la vida como un sortilegio”, otra vez Conrad. ¿Por qué los contactos de “Pachito” con Castaño no sobrepasaron los límites, ni siquiera cuando sugirió, según el testimonio de Salvatore Mancuso y Freddy Rendón, la creación del Bloque Capital?
Asombra, además, que el mencionado fiscal no hable de terroristas. Cuando ese es el léxico oficial validado y en boga, me pregunto, ¿qué prurito se lo impidió? Extraño, si estamos ante un hombre tan preclaro en conceptos, tan definido en los papeles de cada uno y de cada quien, y tan despejado en los términos.
Volviendo al asunto, en el manual de estilo periodístico de la Fiscalía, ideal catecismo a lo Astete, el periodista que solicite la entrevista a un guerrillero deberá decirle, mientras es grabado (chuzado) por la institución estatal: “Terrorista, déme una entrevista”.
Y si la solicita al Ejército Nacional, según el grado de la fuente pretendida, deberá decir: “Capitán, juro que no soy del Caguán” (si es de Noticias UNO), o “Mayor, soy puro candor” (si es de Caracol), o “General, póngame el bozal” (si es de RCN), o “Coronel, no trabajo pa’ Daniel” (si ya no trabaja con Coronell, en Noticias UNO).
O será que William se sobrepasó porque, como dicen los cables noticiosos difundidos desde ayer, se ofreció para “negociar misiles tierra- aire con los grupos extremistas del Medio Oriente”.
William es uno de esos colombianos que van por el mundo con la mochila en una mano y la cámara en la otra. Y la cámara ni siquiera es suya. O era de Telesur, o es del medio que sea para el que labora.
Parra puede confundirse con farra, pero, en todo caso, con todo el respeto que él me merece, William no da para traficante de armas o negociador de misiles, ni tierra tierra, ni aire tierra, ni lo contrario. A duras penas, imagino a William negociando caucheras en una tienda de San Victorino, o una navaja para cortar el “masking tape” con el que los realizadores remendamos buena parte de nuestros documentales.
Conocí a William por los tiempos de Telesur, siempre obsesivo en la búsqueda de noticias, en procura de entrevistas, a la caza de imágenes. Recuerdo su viaje al Líbano, en 2006, dispuesto de la noche a la mañana para cubrir la ofensiva militar israelí al Líbano. Desde allí cubrió paso a paso la asimétrica guerra, la gran caravana humanitaria que desafiaba las fuerzas israelíes, el regreso de las miles de familias al sur del Líbano luego del cese al fuego, y también narró los abusos cometidos por los militares israelíes contra la población civil, asesinando de manera indiscriminada mujeres y niños, y hasta representantes de la ONU.
Y de una cosa puedo dar fe: ese, como todos los viajes que efectuó William para cubrir informaciones en aquella parte del mundo, que tampoco fueron más de dos o tres, nunca fueron premeditados. Por el contrario, para aquel viaje sin nombre el canal embarcó a William en el primer vuelo que pudo, con algo así como mil dólares en el bolsillo, sin viáticos, porque la guerra tenía una vertiginosidad que la burocracia no alcanzaba, y ya habría el modo de hacérselos llegar o de retribuírselos, con la ropa que logró enchuspar de un volión en el morral, una cámara Sony de combate, un trípode y una luz de medio lado, lo más portátiles que fuera posible.
William, por fuera, pareciera estar acostumbrándose a algo que ningún ser humano se acostumbra jamás: el exilio forzado. Forzado por las circunstancias adversas, el periodista ha ido y vuelto, en breves, pero repetidos alejamientos de su tierra.
Desde la época de la zona de distensión, durante el gobierno de Andrés Pastrana, como corresponsal del canal Caracol, el periodista fue amenazado por grupos paramilitares y debió exiliarse temporalmente. De vuelta a Colombia, en 2005, Parra es víctima de un atentado. Las autoridades manejaron la hipótesis del robo como móvil, aunque por aquellos días arreciaban los ataques y amenazas contra periodistas como Carlos Lozano, Hollman Morris y Daniel Coronell, considerados como opositores al gobierno de Uribe.
William Parra, por ejemplo, ha entrevistado líderes guerrilleros, ha denunciado la verdadera utilización que hace Estados Unidos de las bases militares en América Latina, ha extraído informaciones incómodas y divulgado datos azarosos. Algo imperdonable, en un país y un mundo unidireccionales, en el que el periodismo digno y merecedor de premios es el que se limita a hacer eco de los boletines suministrados por las oficinas de prensa gubernamentales.
Ya en 2007, el director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo, acusó a William de manipular la información, provocar confusión sobre el origen del reportaje "Voces de la selva", transmitido por Telesur , y de presionar a los familiares del capitán Guillermo Javier Solórzano, para que emitieran declaraciones. El periodista desmintió los hechos, y su versión la apoyó Noemí Julio, la propia madre del capitán, quien señaló que nunca fue presionada. El general guardó un silencio estratégico, pero la cuestión no debió hacerle gracia.
En el comunicado ahora divulgado por el periodista, se detalla una serie de irregularidades procesales, que incluyen el abrupto cambio en los procedimientos para evadir el vencimiento de los términos; el ocultamiento de las supuestas pruebas, por demás obtenidas de manera ilícita, bajo la excusa de la seguridad nacional; la falta de garantías mínimas y la violación de los derechos fundamentales.
William detenta la condición de refugiado político del gobierno de Venezuela, una condición que ahora es desconocida, pasada por alto.
El estado colombiano se ha negado a facilitarle el acceso al periodista a las pruebas en las que se basan los cargos en su contra. Luego de dos años solicitándolas, ni William ni su abogada, Sandra Gamboa, han visto las pruebas por parte alguna, ni directamente, ni de manera indirecta, como llegaron a proponer que se las mostraran, en el desespero por saber con base en qué se lo acusa. Como ha dicho la abogada, el comunicador colombiano se defiende ''de lo que no conoce, de lo que no sabe, y en esas condiciones no existe una verdadera defensa''.
"Los hechos indican que William Parra estaba concertado para delinquir con Raúl Reyes", dijo el fiscal Bejarano a la revista Semana, en entrevista telefónica. Y ese pretérito imperfecto deja otra duda más abierta: “ Parra estaba concertado para delinquir”. Mejor dicho: ¿Delinquió? ¿Todo indicó que iba a delinquir? ¿El copretérito es un lapsus o William es culpable por intento de sospecha?
William, volviendo al comunicado, afirma que su situación “será llevada ante las instancias nacionales e internacionales correspondientes, teniendo en cuenta no sólo las violaciones ya sufridas en mis derechos fundamentales, sino además ahora frente a esta nueva vulneración que se presenta…”
Para lo que se avecina en el proceso, por el antecedente que el caso señala, porque el asunto no es algo aislado ni particular, para bien de la opinión libre e independiente y de una información que no tiene que estar al unísono para ser responsable, en vista de la imparcialidad que los organismos de investigación y las instituciones legislativas deben procurar aún en tiempos de conflicto como los actuales, William no puede estar solo.
De hecho, no lo está: Mensajes de solidaridad han abundado en las redes sociales, en medios, portales y blogs independientes, las voces de apoyo no dejan de escucharse. La Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP, denunció la persecución. La Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, incluso, ha hecho un llamado “a las autoridades judiciales para que garanticen el debido proceso y el derecho de defensa al periodista Parra Jaimes”.
Es lo que se pide, es lo que se necesita. Un apenas que es mucho; un ápice que es suficiente.
En un país en el que la siembra de campesinos muertos por parte de los encargados de velar por la seguridad misma se volvió sistemática, ¿cómo no cuestionar la proliferación de pruebas comodines, que lo mismo sirven para acá que para allá, y que salen porque sí, cuando cualquier truhán las demanda?
La extinta guerrilla abre las fauces y da muestras de que está vivita y coleando a pesar de los ocho implacables años de Uribe. El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, y los altos mandos militares, son llamados a explicar lo que está ocurriendo con el orden público y el aumento de la inseguridad. La popularidad de Juan Manuel Santos, según una encuesta reciente, a un mes de asumida la presidencia, ha bajado al 64%.
Que nadie vea ahora guerrilleros adonde no los hay, terroristas por cuenta de artimañas, bandoleros sacados del sombrero, procesados y capturados por la cuenta de evidenciar logros y ganar puntos.
Sólo la verdad, nada más que la verdad, ¿para qué más?
Aunque vayamos en contravía de esa naturaleza tan arraigada en el alma institucional colombiana, de enchufarle falsedades a cualquiera y equiparle calumnias a todo.
http://www.juanalbertosm.blogspot.com/
viernes, 20 de agosto de 2010
Europa, una gran base militar estadounidense
Europa, una gran base militar estadounidense
Nelson Roque Suástegui
Rebelión
Todos los años, entre marzo y abril, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos (EEUU) publica un informe detallado del año fiscal anterior —que cierra en septiembre— con los principales datos sobre las bases militares que posee en su territorio y en el extranjero, como son: el tipo de base, ubicación, extensión, la cantidad de personal destinado a cada una de ellas y otros datos de interés.1
Se trata de un informe abierto; por lo tanto, en él no se publican los datos que el Pentágono no está interesado en divulgar y además, en ese informe no aparecen muchas de las bases militares que las Fuerzas Armadas estadounidenses utilizan abiertamente, como son las siete instalaciones que ocupan desde el año pasado en Colombia, las de Iraq, Afganistán y otras, diseminadas en la mayor parte del planeta.
Es posible que dentro de algunos años la cantidad de bases militares que se reporten anualmente por el Departamento de Defensa disminuya, porque la nueva tendencia es dar a entender que están autorizados a utilizar las instalaciones en otros países, sin menoscabo de la soberanía del anfitrión, cuando se trata de todo lo contrario: los militares estadounidenses ocupan la base y le permiten al supuesto dueño, en ocasiones, prepararse junto a sus tropas, maniobrar o realizar algunas otras actividades conjuntas.
En el informe oficial del Pentágono al que hemos hecho referencia, aparece la cantidad de efectivos militares estadounidenses que permanecen en las diferentes instalaciones. En algunos casos la cifra es cero, lo cual no significa que el sitio esté vacío. Muchas veces el personal lo aporta el país anfitrión y en otros casos la base se ocupa con los llamados “contratistas”, que no son otra cosa que mercenarios estadounidenses, locales o de cualquier otro país asociado a los EEUU.
El informe de 2009 expresa que EEUU. tiene un total de 5 579 bases militares. De ellas, 4 742 se encuentran en el territorio continental. Sumadas las instalaciones del territorio estadounidense y de las posesiones, el Pentágono tiene desplegados 1 678 460 militares, 471 342 civiles y 298 878 clasificados como “otros”. Fuera del continente, EEUU. tiene oficialmente 837 bases, aunque se calcula que son más de mil.2
De las 452 instalaciones asentadas en Europa, 219 pertenecen al Ejército, 53 a la Marina y el resto, 180, a la Fuerza Aérea.
Alemania es el país europeo que mayor cantidad de bases estadounidenses alberga: el 52% del total en Europa y el 28% del total en el extranjero. En Alemania radican el Estado Mayor del Comando Europeo y del Comando Africano (temporal), en Sttutgart; el Cuartel General de la Fuerza Aérea de los EE.UU., en Ramstein; y en Heidelberg, el Cuartel General del Ejército Estadounidense en Europa.
Le siguen en orden descendente Italia, con el 19% del total en Europa y el 10% del total en el mundo, y el Reino Unido, con el 10% del total en Europa y aproximadamente el 6% del total en el mundo. En Bruselas, Bélgica, radica el Estado Mayor de la OTAN.
Desde principios de la Guerra Fría y hasta el momento, las bases militares de Lakenheath, en el Reino Unido; Kleine Brogel, en Bélgica; Volkel, en Holanda; Buchel, en Alemania; Ghedi Torre y Aviano, en Italia e Incirlik, en Turquía almacenan, de acuerdo con las necesidades del momento, diferentes cantidades de municiones nucleares para la aviación, que sumadas, están en el orden de las 400 unidades, listas para ser usadas de inmediato.
De las bases estadounidenses que se encuentran fuera de su territorio y que aparecen registradas en el informe anual del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, un grupo de ellas, 13 en total, también cumplen misiones en función de la OTAN. Ellas son: Fairford, Lakenheath y Mildenhall en el Reino Unido; Geilenkirchen, Ramstein y Spangdahlem, en Alemania; Morón de la Frontera y Rota, en España; Vicenza, Aviano, Sigonella y Brindisi, en Italia e Incirlik, en Turquía. La OTAN posee otras bases que están fuera del inventario estadounidense, pues las aportan varios de los países aliados.
Estados Unidos, en su afán hegemónico mundial, ha poblado el mundo de bases militares. Una vez que las Fuerzas Armadas estadounidenses se asientan en un territorio, hacen todo lo posible por mantenerse en él. Los países que fueron ocupados en la segunda guerra mundial o después de ella por las tropas de EEUU., siguen manteniendo apreciables cantidades de estas instalaciones: Japón, con 124 bases y 32 460 efectivos, Corea del Sur, con 87 sitios y 28 000 soldados, Alemania e Italia, perdedores al igual que Japón en la última conflagración y el Reino Unido, que estuvo entre los ganadores y es el mejor aliado del imperio en el continente, son ejemplos de lo anteriormente planteado. Europa en general y la Unión Europea, en particular, por la enorme cantidad de instalaciones militares que albergan, pueden ser consideradas una gran base militar estadounidense.
La Habana, 9 de agosto de 2010
Nelson Roque colabora en el Centro de Estudios Europeos de La Habana.
1 Department of Defense. United States of America. “Base Structure Report. Fiscal Year 2009. Baseline”
2Periódico Granma “Ínfulas hegemónicas del imperio: son 872 las bases miliares yankis en el Planeta.” La Habana. Cuba. 16 de agosto de 2009. Tomado de internet el 16.08.2009. www.granma.cubaweb.cu/2009/08/16/interna/artic09.html
Nelson Roque Suástegui
Rebelión
Todos los años, entre marzo y abril, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos (EEUU) publica un informe detallado del año fiscal anterior —que cierra en septiembre— con los principales datos sobre las bases militares que posee en su territorio y en el extranjero, como son: el tipo de base, ubicación, extensión, la cantidad de personal destinado a cada una de ellas y otros datos de interés.1
Se trata de un informe abierto; por lo tanto, en él no se publican los datos que el Pentágono no está interesado en divulgar y además, en ese informe no aparecen muchas de las bases militares que las Fuerzas Armadas estadounidenses utilizan abiertamente, como son las siete instalaciones que ocupan desde el año pasado en Colombia, las de Iraq, Afganistán y otras, diseminadas en la mayor parte del planeta.
Es posible que dentro de algunos años la cantidad de bases militares que se reporten anualmente por el Departamento de Defensa disminuya, porque la nueva tendencia es dar a entender que están autorizados a utilizar las instalaciones en otros países, sin menoscabo de la soberanía del anfitrión, cuando se trata de todo lo contrario: los militares estadounidenses ocupan la base y le permiten al supuesto dueño, en ocasiones, prepararse junto a sus tropas, maniobrar o realizar algunas otras actividades conjuntas.
En el informe oficial del Pentágono al que hemos hecho referencia, aparece la cantidad de efectivos militares estadounidenses que permanecen en las diferentes instalaciones. En algunos casos la cifra es cero, lo cual no significa que el sitio esté vacío. Muchas veces el personal lo aporta el país anfitrión y en otros casos la base se ocupa con los llamados “contratistas”, que no son otra cosa que mercenarios estadounidenses, locales o de cualquier otro país asociado a los EEUU.
El informe de 2009 expresa que EEUU. tiene un total de 5 579 bases militares. De ellas, 4 742 se encuentran en el territorio continental. Sumadas las instalaciones del territorio estadounidense y de las posesiones, el Pentágono tiene desplegados 1 678 460 militares, 471 342 civiles y 298 878 clasificados como “otros”. Fuera del continente, EEUU. tiene oficialmente 837 bases, aunque se calcula que son más de mil.2
De las 452 instalaciones asentadas en Europa, 219 pertenecen al Ejército, 53 a la Marina y el resto, 180, a la Fuerza Aérea.
Alemania es el país europeo que mayor cantidad de bases estadounidenses alberga: el 52% del total en Europa y el 28% del total en el extranjero. En Alemania radican el Estado Mayor del Comando Europeo y del Comando Africano (temporal), en Sttutgart; el Cuartel General de la Fuerza Aérea de los EE.UU., en Ramstein; y en Heidelberg, el Cuartel General del Ejército Estadounidense en Europa.
Le siguen en orden descendente Italia, con el 19% del total en Europa y el 10% del total en el mundo, y el Reino Unido, con el 10% del total en Europa y aproximadamente el 6% del total en el mundo. En Bruselas, Bélgica, radica el Estado Mayor de la OTAN.
Desde principios de la Guerra Fría y hasta el momento, las bases militares de Lakenheath, en el Reino Unido; Kleine Brogel, en Bélgica; Volkel, en Holanda; Buchel, en Alemania; Ghedi Torre y Aviano, en Italia e Incirlik, en Turquía almacenan, de acuerdo con las necesidades del momento, diferentes cantidades de municiones nucleares para la aviación, que sumadas, están en el orden de las 400 unidades, listas para ser usadas de inmediato.
De las bases estadounidenses que se encuentran fuera de su territorio y que aparecen registradas en el informe anual del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, un grupo de ellas, 13 en total, también cumplen misiones en función de la OTAN. Ellas son: Fairford, Lakenheath y Mildenhall en el Reino Unido; Geilenkirchen, Ramstein y Spangdahlem, en Alemania; Morón de la Frontera y Rota, en España; Vicenza, Aviano, Sigonella y Brindisi, en Italia e Incirlik, en Turquía. La OTAN posee otras bases que están fuera del inventario estadounidense, pues las aportan varios de los países aliados.
Estados Unidos, en su afán hegemónico mundial, ha poblado el mundo de bases militares. Una vez que las Fuerzas Armadas estadounidenses se asientan en un territorio, hacen todo lo posible por mantenerse en él. Los países que fueron ocupados en la segunda guerra mundial o después de ella por las tropas de EEUU., siguen manteniendo apreciables cantidades de estas instalaciones: Japón, con 124 bases y 32 460 efectivos, Corea del Sur, con 87 sitios y 28 000 soldados, Alemania e Italia, perdedores al igual que Japón en la última conflagración y el Reino Unido, que estuvo entre los ganadores y es el mejor aliado del imperio en el continente, son ejemplos de lo anteriormente planteado. Europa en general y la Unión Europea, en particular, por la enorme cantidad de instalaciones militares que albergan, pueden ser consideradas una gran base militar estadounidense.
La Habana, 9 de agosto de 2010
Nelson Roque colabora en el Centro de Estudios Europeos de La Habana.
1 Department of Defense. United States of America. “Base Structure Report. Fiscal Year 2009. Baseline”
2Periódico Granma “Ínfulas hegemónicas del imperio: son 872 las bases miliares yankis en el Planeta.” La Habana. Cuba. 16 de agosto de 2009. Tomado de internet el 16.08.2009. www.granma.cubaweb.cu/2009/08/16/interna/artic09.html
LA MACROECONOMÍA EN LA LUNA DE MIEL
Rudolf Hommes
Estamos en plena luna de miel, pero ya el "equipo de ensueño" principia a mostrar el cobre. El Ministro de Agricultura, por ejemplo, ha defraudado a quienes esperaban un cambio drástico de la política agropecuaria porque su primera medida ha sido conservar el notorio programa de Agro Ingreso Seguro, con el argumento de que se va a excluir a los grandes propietarios. En el programa original se le daba preferencia al pequeño productor, pero los grandes burlaron la norma y se fraccionaron para convertirse en beneficiarios. Para ese fraccionamiento tuvieron que utilizar a toda la parentela, hasta a las novias de los hijos, y fue así como resultó como beneficiaria una reina de belleza, que fue lo que detonó el escándalo. La reina devolvió la plata, mostrando que su carácter le hace juego a su belleza, pero hasta ahí llegaron los correctivos, porque el gobierno anterior resolvió echarle tierra al asunto culpando de todo a una organización internacional que actuaba bajo instrucciones suyas.
Se esperaba que este gobierno cambiara de rumbo, porque es mucho más productivo y más equitativo destinar el dinero de los subsidios a la provisión de infraestructura, la capacitación de los productores o la asistencia técnica y comercial a pequeños productores, por ejemplo. Si la política agropecuaria va a seguir en lo mismo, podemos despedirnos de la locomotora agropecuaria y decirle adiós al abaratamiento relativo de los alimentos, que era la fórmula secreta de Minhacienda contra la enfermedad holandesa que se nos viene encima.
Anuncian que el Banco de la República se va a ocupar de ese problema en la reunión de hoy y se augura que va a recurrir a las mismas medidas que en el pasado han sido ineficaces para contener la tendencia. El Banco y el Gobierno no están preparados aún para enfrentar exitosamente el problema porque no es clara cuál va a ser la mezcla de políticas que asegure la estabilidad de precios y la contención de la apreciación del peso, Quizás antes de tomar medidas apresuradas para satisfacer a los gremios de exportadores o llenar los bolsillos de especuladores, el Banco y el Gobierno deberían preparar un programa macroeconómico coordinado y confiable. En ausencia de este, la presión a favor del peso puede ser incontenible porque los últimos anuncios apuntan en la dirección de gastos mucho mayores, sin financiación.
El Gobierno se ha comprometido con metas de inversión y con objetivos sociales que son deseables, pero costosos. Ha decidido no tocar las sobretasas a los salarios y acoger la recomendación de hacerlas deducibles de los otros impuestos, lo cual es favorable al empleo pero golpea al fisco. En lugar de anunciar o de presentar un proyecto de ley para eliminar los generosos estímulos a la inversión ha ido a concertarlo con los gremios económicos que han aceptado apoyarla, pero con gradualidad. Esta gradualidad es innecesaria y una manera de decir "sí, pero no". La reforma del régimen de regalías, tan anunciada, no ha hecho su debut, y el Gobierno sigue comprometido a no subir los impuestos (las tarifas). No va a tener otro recurso entonces que acudir al crédito externo, como ha anunciado, y fomentar la revaluación, renunciando a utilizar la política fiscal para combatirla.
La otra medida que reduciría la presión a favor del peso sería una rebaja de aranceles de bienes de consumo, tanto de origen agrícola como industrial, pero nadie en el Gobierno está hablando de esto, a pesar de que neutralizaría el efecto de los mayores ingresos de divisas y de que una "moderada reducción de los excesivos aranceles agropecuarios podría sacar de la pobreza a cientos de miles de personas en cuestión de meses" (A. Montenegro, 'Contra el dólar de $ 1.500', El Espectador, 7 de agosto de 2010), y de que la reducción de la protección podría fomentar las exportaciones de otros bienes y el empleo en sectores en los que la producción está limitada por el tamaño del mercado doméstico.
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/rudolfhommes/la-macroeconomia-en-la-luna-de-miel_7871722-1
Estamos en plena luna de miel, pero ya el "equipo de ensueño" principia a mostrar el cobre. El Ministro de Agricultura, por ejemplo, ha defraudado a quienes esperaban un cambio drástico de la política agropecuaria porque su primera medida ha sido conservar el notorio programa de Agro Ingreso Seguro, con el argumento de que se va a excluir a los grandes propietarios. En el programa original se le daba preferencia al pequeño productor, pero los grandes burlaron la norma y se fraccionaron para convertirse en beneficiarios. Para ese fraccionamiento tuvieron que utilizar a toda la parentela, hasta a las novias de los hijos, y fue así como resultó como beneficiaria una reina de belleza, que fue lo que detonó el escándalo. La reina devolvió la plata, mostrando que su carácter le hace juego a su belleza, pero hasta ahí llegaron los correctivos, porque el gobierno anterior resolvió echarle tierra al asunto culpando de todo a una organización internacional que actuaba bajo instrucciones suyas.
Se esperaba que este gobierno cambiara de rumbo, porque es mucho más productivo y más equitativo destinar el dinero de los subsidios a la provisión de infraestructura, la capacitación de los productores o la asistencia técnica y comercial a pequeños productores, por ejemplo. Si la política agropecuaria va a seguir en lo mismo, podemos despedirnos de la locomotora agropecuaria y decirle adiós al abaratamiento relativo de los alimentos, que era la fórmula secreta de Minhacienda contra la enfermedad holandesa que se nos viene encima.
Anuncian que el Banco de la República se va a ocupar de ese problema en la reunión de hoy y se augura que va a recurrir a las mismas medidas que en el pasado han sido ineficaces para contener la tendencia. El Banco y el Gobierno no están preparados aún para enfrentar exitosamente el problema porque no es clara cuál va a ser la mezcla de políticas que asegure la estabilidad de precios y la contención de la apreciación del peso, Quizás antes de tomar medidas apresuradas para satisfacer a los gremios de exportadores o llenar los bolsillos de especuladores, el Banco y el Gobierno deberían preparar un programa macroeconómico coordinado y confiable. En ausencia de este, la presión a favor del peso puede ser incontenible porque los últimos anuncios apuntan en la dirección de gastos mucho mayores, sin financiación.
El Gobierno se ha comprometido con metas de inversión y con objetivos sociales que son deseables, pero costosos. Ha decidido no tocar las sobretasas a los salarios y acoger la recomendación de hacerlas deducibles de los otros impuestos, lo cual es favorable al empleo pero golpea al fisco. En lugar de anunciar o de presentar un proyecto de ley para eliminar los generosos estímulos a la inversión ha ido a concertarlo con los gremios económicos que han aceptado apoyarla, pero con gradualidad. Esta gradualidad es innecesaria y una manera de decir "sí, pero no". La reforma del régimen de regalías, tan anunciada, no ha hecho su debut, y el Gobierno sigue comprometido a no subir los impuestos (las tarifas). No va a tener otro recurso entonces que acudir al crédito externo, como ha anunciado, y fomentar la revaluación, renunciando a utilizar la política fiscal para combatirla.
La otra medida que reduciría la presión a favor del peso sería una rebaja de aranceles de bienes de consumo, tanto de origen agrícola como industrial, pero nadie en el Gobierno está hablando de esto, a pesar de que neutralizaría el efecto de los mayores ingresos de divisas y de que una "moderada reducción de los excesivos aranceles agropecuarios podría sacar de la pobreza a cientos de miles de personas en cuestión de meses" (A. Montenegro, 'Contra el dólar de $ 1.500', El Espectador, 7 de agosto de 2010), y de que la reducción de la protección podría fomentar las exportaciones de otros bienes y el empleo en sectores en los que la producción está limitada por el tamaño del mercado doméstico.
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/rudolfhommes/la-macroeconomia-en-la-luna-de-miel_7871722-1
EL TERRORISMO TIENE LÓGICA
Alberto Maldonado S.
Rebelión
El sábado 7 de agosto/2010, en la Plaza Bolívar (centro histórico de Bogotá) se posesionó como nuevo Presidente de Colombia, el señor Juan Manuel Santos. A ese acto concurrió –contra todo pronóstico- el Presidente de Ecuador, Rafael Correa Delgado quien rompió relaciones diplomáticas con Álvaro Uribe, a consecuencia del atroz ataque contra el campamento de Angostura (marzo 1/2008) un ataque causó 25 muertes, tres heridas y del cual su Ministro de la Defensa (Juan Manuel Santos) dijo, ya de candidato presidencial, para él “había sido un orgullo ordenar el ataque contra la base clandestina de las FARC, en territorio ecuatoriano”; y agregó, en otras declaraciones, que “volvería a hacerlo si fuera necesario”
A este acto de posesión concurrió también el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela (Nicolás Maduro) en representación del Presidente Bolivariano Hugo Chávez, quien, ni cuatro semanas atrás, rompió relaciones con Uribe a raíz de que este denunciara que “1.500 terroristas de las FARC y el ELN” se encontraban a sus anchas en territorio venezolano; y, desde ahí, planificaban ataques contra la “seguridad democrática” de Colombia.
Para sorpresa de todos, especialmente del “padrino” Uribe, no solo que el nuevo Presidente, en su discurso de apertura, dijo y repitió que quería tener buenas relaciones con sus vecinos (Ecuador y Venezuela) sino que concertó, vía UNASUR (Néstor Kirchner) una entrevista con Hugo Chávez, para el martes siguiente (agosto 10/2010) Encuentro, que desde luego, se realizó cumplidamente ese día en San Pedro Alejandrino, la localidad donde se encuentran los restos mortales de Simón Bolívar.
Hace falta recordar que en esta cita extra pero cumbre entre los dos mandatarios, en menos de cuatro horas de conversaciones, firmaron un acuerdo de entendimiento y decidieron reanudar relaciones plenas de inmediato, para lo cual nombrarían sus nuevos embajadores.
Pero, cuando amanecía el jueves 12, como a las 5:30, estalló un coche bomba con más de 60 kilos, justo frente al edificio del imperio Caracol (radio y televisión) una red mediática que se había caracterizado por su incondicionalidad ante el gobierno de Álvaro Uribe, en cuya defensa y preservación, desató, durante dos períodos (8 años) lo que hoy se conoce como guerra mediática. Del atentado, salieron con heridas leves unas treinta personas; pero, se registraron daños considerables en los edificios del sector.
No se tardaron sino tres o cuatro horas, hasta que los políticos uribistas y los sabuesos policiales que actuaron en el caso, comenzaron a propalar a los cuatro vientos que las sospechas de la autoría de semejante atentado “se dirigía hacia las FARC” Ágiles como son, los libretistas de crónica roja de la inteligencia colombiana, más los analistas políticos y militares, encontraron rápidamente que “no podían ser otros que los bandidos de las FACR” los autores del atentado terrorista, que para eso son TERRORISTAS.
Contrariamente a lo que se esperaba, el nuevo Presidente, mas bien, se manifestó muy prudente; y, en lugar de adelantar juicios de opinión y culpables a los ya conocidos “terroristas”, dijo que el atentado será investigado y hasta ofreció una recompensa equivalente a unos 250.000 dólares USA a quienes den información cierta y evidente sobre la identidad de los autores materiales e intelectuales del hecho.
Y aquí vienen “mis lucubraciones” contrarias a la tendencia que han manifestado en estos días los medios sipianos (de la SIP-CIA) del continente. Para ellos, los autores del atentado “no pueden ser otros” que los terroristas de las FARC; y se respaldan en informaciones, aseveraciones, análisis y denuncias que han hecho, a través de los medios masivos del sistema, sus “siempre bien informados” periodistas. Hay que advertir que, en los últimos años, Uribe y sus sabuesos encontraron un gran culpable de todo asesinato, secuestro, bombazo o tráfico de estupefacientes: los terroristas de las FARC. Prácticamente la delincuencia común y especializada, en Colombia (que siempre ha sido audaz y creativa) desapareció de los expedientes policiales y de la crónica roja para dar paso a la gran culpable: “las FARC” Y uno de los problemas de la extrema derecha política y militar es que ellos mismos terminan creyéndose las mentiras que lanzan.
Es oportuna, en consecuencia, la pregunta: ¿a quién o a quiénes beneficia el bombazo del jueves 10? Para alguien que tenga dos dedos de frente, un poco de dignidad y otro tanto de sentido común, ese bombazo no beneficia a las FARC. Al contrario, el ambiente de distensión promovido por Santos y su equipo de gobierno, más una declaración del Secretariado de la guerrilla, pidiendo una conversación con el nuevo Presidente y la respuesta de este, en el sentido de que no cierra ninguna puerta ni ventana a conversaciones de paz; pues sería de necios y de imbéciles (y los guerrilleros no lo son) pretender cortar ese camino con un bombazo insensato.
Entonces, ¿quiénes están tras este bombazo? Sin ser ni adivinos ni expertos en temas de investigación, ese bombazo es, claramente, una advertencia de la extrema derecha uribista; de esa extrema derecha que ha gobernado a sus anchas, 8 años; que prometió y no pudo “liquidar militarmente” a los terroristas; en dos años; y que promovió, en cambio, un militarismo más que perverso, atroz, con aquello de los “falsos positivos”, las fosas comunes del Meta con más de dos mil restos humanos y el crecimiento del enorme negocio del narcotráfico.
Hay algo más. En el mundo del fascismo, sus actuaciones están fríamente calculadas. Su estrategia se orienta a desatar situaciones de terror en la población y a encontrar “rápidamente” culpables que, ¡oh coincidencia! siempre son sus enemigos o sus adversarios. En el caso de Colombia, “los terroristas de las FARC” La historia mundial está plagada de casos semejantes que sería largo enumerarlos. Para muestra, solo un par de botones:
Los y las ecuatorianas –que ya hemos pasado nuestros primeros 50 – 60 años- recordamos que, en 1963, comenzaron a estallar bombas terroristas en el entorno de la casa del cardenal primado de la iglesia católica, de algunos templos emblemáticos
como la catedral. Los servicios de “inteligencia militar y policial”, los políticos falangistas, diarios sipianos, sin más, comenzaron a “sospechar y acusar” a los comunistas de esos tiempos como los autores de esos atentados contra la Santa Madre Iglesia Católica, contra Dios. Y, desde luego, semejantes sospechas en un país de tradición cristiana, como Ecuador, rápidamente deterioraron el Gobierno “izquierdista” de Carlos Julio Arosemena, a quien, la CIA y los militares golpistas de esos años querían derrocar por haber viajado a la URSS sin el consentimiento de ellos; y por haberse negado a romper relaciones con Cuba. A la final, Carlos Julio fue derrocado por los jefes militares, acusado de “borracho, haberse meado en una comida que daba a un contralmirante gringo” (lo cual resultó ser una mentira descomunal) Fue reemplazado por una Junta Militar de Gobierno que la presidió el contralmirante Ramón Castro Jijón, un “bohemio” más escandaloso que el propio Carlos Julio.
Otro caso, esta vez en Bogotá, Colombia. El 19 de octubre/2006 un uniformado entró sin problemas en un complejo militar del norte de la capital, estacionó su camioneta Ford Explorer cerca de la Universidad Militar y desapareció. Minutos después estalló un artefacto sin causar víctimas mortales y si daños materiales en el entorno. Dos horas después, se presentó el Presidente Uribe, “con santa indignación” condenó el atentado y las atribuyó sin más a los “terroristas de las FARC” Ese mismo momento, el para presidente colombiano “renunció” a ningún acuerdo humanitario al que había tenido que comprometerse, presionado por gobiernos amigos y por políticos progresistas de su país. Total, con el pasar de los días, se comprobó que si las FARC hubiesen sido las autoras del bombazo, habrían tenido muchas dificultades para llegar al corazón del bunker militar y habrían hecho explotar el vehículo, pero para causar daños mayores.
Podríamos seguir citando casos como el del famoso Golfo de Tonkin, que le sirvió a EE.UU. le declare la guerra contra Vietnam del Norte ya que estaba metido hasta los huesos en Vietnam del Sur. O el famosísimo caso del 11 de septiembre/2001 (11-S) que derribó tres torres del Centro Mundial de Comercio, en la mismísima New York. Hasta ahora los servicios de inteligencia norteamericanos no han aclarado preocupaciones de Ralph Shoeman, que públicamente declaró que ese acto de terrorismo había sido “un trabajo interno” Y el desafío que lanzaron 50 físicos norteamericanos quienes, públicamente, pidieron que el Gobierno BUSH explique, como fue posible que por lo menos las dos torres que fueron impactadas por aviones civiles secuestrados, se desplomaron (se hundieron junto a la tercera torre) cuando debían solamente derrumbarse hacia un costado, las partes que estuvieron encima del sitio de los impactos. Sin embargo, ese acto bestial de terrorismo sirvió de pretexto para que Bush y Cia invadieran Afganistán (hasta ahora la ocupan) en busca del malvado Bin Laden y su grupo terrorista Al Qaeda (que desaparecieron como por encanto).
Por lo tanto, sin ser ni expertos antiterroristas ni politicólos, el flamante Presidente Santos, si persiste en su nueva política de pacificación y acercamiento, ya sabe en qué sector debe investigar.
(*) Alberto Maldonado S. es periodista ecuatoriano.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=111466&titular=el-terrorismo-tiene-una-lógica-
Rebelión
El sábado 7 de agosto/2010, en la Plaza Bolívar (centro histórico de Bogotá) se posesionó como nuevo Presidente de Colombia, el señor Juan Manuel Santos. A ese acto concurrió –contra todo pronóstico- el Presidente de Ecuador, Rafael Correa Delgado quien rompió relaciones diplomáticas con Álvaro Uribe, a consecuencia del atroz ataque contra el campamento de Angostura (marzo 1/2008) un ataque causó 25 muertes, tres heridas y del cual su Ministro de la Defensa (Juan Manuel Santos) dijo, ya de candidato presidencial, para él “había sido un orgullo ordenar el ataque contra la base clandestina de las FARC, en territorio ecuatoriano”; y agregó, en otras declaraciones, que “volvería a hacerlo si fuera necesario”
A este acto de posesión concurrió también el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela (Nicolás Maduro) en representación del Presidente Bolivariano Hugo Chávez, quien, ni cuatro semanas atrás, rompió relaciones con Uribe a raíz de que este denunciara que “1.500 terroristas de las FARC y el ELN” se encontraban a sus anchas en territorio venezolano; y, desde ahí, planificaban ataques contra la “seguridad democrática” de Colombia.
Para sorpresa de todos, especialmente del “padrino” Uribe, no solo que el nuevo Presidente, en su discurso de apertura, dijo y repitió que quería tener buenas relaciones con sus vecinos (Ecuador y Venezuela) sino que concertó, vía UNASUR (Néstor Kirchner) una entrevista con Hugo Chávez, para el martes siguiente (agosto 10/2010) Encuentro, que desde luego, se realizó cumplidamente ese día en San Pedro Alejandrino, la localidad donde se encuentran los restos mortales de Simón Bolívar.
Hace falta recordar que en esta cita extra pero cumbre entre los dos mandatarios, en menos de cuatro horas de conversaciones, firmaron un acuerdo de entendimiento y decidieron reanudar relaciones plenas de inmediato, para lo cual nombrarían sus nuevos embajadores.
Pero, cuando amanecía el jueves 12, como a las 5:30, estalló un coche bomba con más de 60 kilos, justo frente al edificio del imperio Caracol (radio y televisión) una red mediática que se había caracterizado por su incondicionalidad ante el gobierno de Álvaro Uribe, en cuya defensa y preservación, desató, durante dos períodos (8 años) lo que hoy se conoce como guerra mediática. Del atentado, salieron con heridas leves unas treinta personas; pero, se registraron daños considerables en los edificios del sector.
No se tardaron sino tres o cuatro horas, hasta que los políticos uribistas y los sabuesos policiales que actuaron en el caso, comenzaron a propalar a los cuatro vientos que las sospechas de la autoría de semejante atentado “se dirigía hacia las FARC” Ágiles como son, los libretistas de crónica roja de la inteligencia colombiana, más los analistas políticos y militares, encontraron rápidamente que “no podían ser otros que los bandidos de las FACR” los autores del atentado terrorista, que para eso son TERRORISTAS.
Contrariamente a lo que se esperaba, el nuevo Presidente, mas bien, se manifestó muy prudente; y, en lugar de adelantar juicios de opinión y culpables a los ya conocidos “terroristas”, dijo que el atentado será investigado y hasta ofreció una recompensa equivalente a unos 250.000 dólares USA a quienes den información cierta y evidente sobre la identidad de los autores materiales e intelectuales del hecho.
Y aquí vienen “mis lucubraciones” contrarias a la tendencia que han manifestado en estos días los medios sipianos (de la SIP-CIA) del continente. Para ellos, los autores del atentado “no pueden ser otros” que los terroristas de las FARC; y se respaldan en informaciones, aseveraciones, análisis y denuncias que han hecho, a través de los medios masivos del sistema, sus “siempre bien informados” periodistas. Hay que advertir que, en los últimos años, Uribe y sus sabuesos encontraron un gran culpable de todo asesinato, secuestro, bombazo o tráfico de estupefacientes: los terroristas de las FARC. Prácticamente la delincuencia común y especializada, en Colombia (que siempre ha sido audaz y creativa) desapareció de los expedientes policiales y de la crónica roja para dar paso a la gran culpable: “las FARC” Y uno de los problemas de la extrema derecha política y militar es que ellos mismos terminan creyéndose las mentiras que lanzan.
Es oportuna, en consecuencia, la pregunta: ¿a quién o a quiénes beneficia el bombazo del jueves 10? Para alguien que tenga dos dedos de frente, un poco de dignidad y otro tanto de sentido común, ese bombazo no beneficia a las FARC. Al contrario, el ambiente de distensión promovido por Santos y su equipo de gobierno, más una declaración del Secretariado de la guerrilla, pidiendo una conversación con el nuevo Presidente y la respuesta de este, en el sentido de que no cierra ninguna puerta ni ventana a conversaciones de paz; pues sería de necios y de imbéciles (y los guerrilleros no lo son) pretender cortar ese camino con un bombazo insensato.
Entonces, ¿quiénes están tras este bombazo? Sin ser ni adivinos ni expertos en temas de investigación, ese bombazo es, claramente, una advertencia de la extrema derecha uribista; de esa extrema derecha que ha gobernado a sus anchas, 8 años; que prometió y no pudo “liquidar militarmente” a los terroristas; en dos años; y que promovió, en cambio, un militarismo más que perverso, atroz, con aquello de los “falsos positivos”, las fosas comunes del Meta con más de dos mil restos humanos y el crecimiento del enorme negocio del narcotráfico.
Hay algo más. En el mundo del fascismo, sus actuaciones están fríamente calculadas. Su estrategia se orienta a desatar situaciones de terror en la población y a encontrar “rápidamente” culpables que, ¡oh coincidencia! siempre son sus enemigos o sus adversarios. En el caso de Colombia, “los terroristas de las FARC” La historia mundial está plagada de casos semejantes que sería largo enumerarlos. Para muestra, solo un par de botones:
Los y las ecuatorianas –que ya hemos pasado nuestros primeros 50 – 60 años- recordamos que, en 1963, comenzaron a estallar bombas terroristas en el entorno de la casa del cardenal primado de la iglesia católica, de algunos templos emblemáticos
como la catedral. Los servicios de “inteligencia militar y policial”, los políticos falangistas, diarios sipianos, sin más, comenzaron a “sospechar y acusar” a los comunistas de esos tiempos como los autores de esos atentados contra la Santa Madre Iglesia Católica, contra Dios. Y, desde luego, semejantes sospechas en un país de tradición cristiana, como Ecuador, rápidamente deterioraron el Gobierno “izquierdista” de Carlos Julio Arosemena, a quien, la CIA y los militares golpistas de esos años querían derrocar por haber viajado a la URSS sin el consentimiento de ellos; y por haberse negado a romper relaciones con Cuba. A la final, Carlos Julio fue derrocado por los jefes militares, acusado de “borracho, haberse meado en una comida que daba a un contralmirante gringo” (lo cual resultó ser una mentira descomunal) Fue reemplazado por una Junta Militar de Gobierno que la presidió el contralmirante Ramón Castro Jijón, un “bohemio” más escandaloso que el propio Carlos Julio.
Otro caso, esta vez en Bogotá, Colombia. El 19 de octubre/2006 un uniformado entró sin problemas en un complejo militar del norte de la capital, estacionó su camioneta Ford Explorer cerca de la Universidad Militar y desapareció. Minutos después estalló un artefacto sin causar víctimas mortales y si daños materiales en el entorno. Dos horas después, se presentó el Presidente Uribe, “con santa indignación” condenó el atentado y las atribuyó sin más a los “terroristas de las FARC” Ese mismo momento, el para presidente colombiano “renunció” a ningún acuerdo humanitario al que había tenido que comprometerse, presionado por gobiernos amigos y por políticos progresistas de su país. Total, con el pasar de los días, se comprobó que si las FARC hubiesen sido las autoras del bombazo, habrían tenido muchas dificultades para llegar al corazón del bunker militar y habrían hecho explotar el vehículo, pero para causar daños mayores.
Podríamos seguir citando casos como el del famoso Golfo de Tonkin, que le sirvió a EE.UU. le declare la guerra contra Vietnam del Norte ya que estaba metido hasta los huesos en Vietnam del Sur. O el famosísimo caso del 11 de septiembre/2001 (11-S) que derribó tres torres del Centro Mundial de Comercio, en la mismísima New York. Hasta ahora los servicios de inteligencia norteamericanos no han aclarado preocupaciones de Ralph Shoeman, que públicamente declaró que ese acto de terrorismo había sido “un trabajo interno” Y el desafío que lanzaron 50 físicos norteamericanos quienes, públicamente, pidieron que el Gobierno BUSH explique, como fue posible que por lo menos las dos torres que fueron impactadas por aviones civiles secuestrados, se desplomaron (se hundieron junto a la tercera torre) cuando debían solamente derrumbarse hacia un costado, las partes que estuvieron encima del sitio de los impactos. Sin embargo, ese acto bestial de terrorismo sirvió de pretexto para que Bush y Cia invadieran Afganistán (hasta ahora la ocupan) en busca del malvado Bin Laden y su grupo terrorista Al Qaeda (que desaparecieron como por encanto).
Por lo tanto, sin ser ni expertos antiterroristas ni politicólos, el flamante Presidente Santos, si persiste en su nueva política de pacificación y acercamiento, ya sabe en qué sector debe investigar.
(*) Alberto Maldonado S. es periodista ecuatoriano.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=111466&titular=el-terrorismo-tiene-una-lógica-
viernes, 13 de agosto de 2010
ELOGIO DE LA DIFICULTAD
Estanislao Zuleta
La pobreza y la impotencia de la imaginación nunca se manifiesta de una manera tan clara como cuando se trata de imaginar la felicidad. Entonces comenzamos a inventar paraísos, islas afortunadas, países de cucaña. Una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte. Y, por tanto, también sin carencias y sin deseo: un océano de mermelada sagrada, una eternidad de aburrición. Metas afortunadamente inalcanzables, paraísos afortunadamente inexistentes.
Todas estas fantasías serían inocentes e inocuas, sino fuera porque constituyen el modelo de nuestros anhelos en la vida práctica.
Aquí mismo en los proyectos de la existencia cotidiana, más acá del reino de las mentiras eternas, introducimos también el ideal tonto de la seguridad garantizada; de las reconciliaciones totales; de las soluciones definitivas.
Puede decirse que nuestro problema no consiste solamente ni principalmente en que no seamos capaces de conquistar lo que nos proponemos, sino en aquello que nos proponemos: que nuestra desgracia no está tanto en la frustración de nuestros deseos, como en la forma misma de desear. Deseamos mal.
En lugar de desear una relación humana inquietante, compleja y perdible, que estimule nuestra capacidad de luchar y nos obligue a cambiar, deseamos un idilio sin sombras y sin peligros, un nido de amor, y por lo tanto, en última instancia un retorno al huevo. En vez de desear una sociedad en la que sea realizable y necesario trabajar arduamente para hacer efectivas nuestras posibilidades, deseamos un mundo de satisfacción, una monstruosa sala-cuna de abundancia pasivamente recibida.
En lugar de desear una filosofía llena de incógnitas y preguntas abiertas, queremos poseer una doctrina global, capaz de dar cuenta de todo, revelada por espíritus que nunca han existido o por caudillos que desgraciadamente sí han existido.
Adán y sobre todo Eva, tienen el mérito original de habernos liberado del paraíso, nuestro pecado es que anhelamos regresar a él.
Desconfiemos de las mañanas radiantes en las que se inicia un reino milenario. Son muy conocidos en la historia, desde la Antigüedad hasta hoy, los horrores a los que pueden y suelen entregarse los partidos provistos de una verdad y de una meta absolutas, las iglesias cuyos miembros han sido alcanzados por la gracia –por la desgracia– de alguna revelación. El estudio de la vida social y de la vida personal nos enseña cuán próximos se encuentran una de otro la idealización y el terror. La idealización del fin, de la meta y el terror de los medios que procurarán su conquista. Quienes de esta manera tratan de someter la realidad al ideal, entran inevitablemente en una concepción paranoide de la verdad; en un sistema de pensamiento tal, que los que se atreverían a objetar algo quedan inmediatamente sometidos a la interpretación totalitaria: sus argumentos, no son argumentos, sino solamente síntomas de una naturaleza dañada o bien máscaras de malignos propósitos.
En lugar de discutir un razonamiento se le reduce a un juicio de pertenencia al otro –y el otro es, en este sistema, sinónimo de enemigo–, o se procede a un juicio de intenciones. Y este sistema se desarrolla peligrosamente hasta el punto en que ya no solamente rechaza toda oposición, sino también toda diferencia: el que no está conmigo, está contra mí, y el que no está completamente conmigo, no está conmigo. Así como hay, según Kant, un verdadero abismo de la acción, que consiste en la exigencia de una entrega total a la “causa” absoluta y concibe toda duda y toda crítica como traición o como agresión.
Ahora sabemos, por una amarga experiencia, que este abismo de la acción, con sus guerras santas y sus orgías de fraternidad no es una característica exclusiva de ciertas épocas del pasado o de civilizaciones atrasadas en el desarrollo científico y técnico; que puede funcionar muy bien y desplegar todos sus efectos sin abolir una gran capacidad de inventiva y una eficacia macabra. Sabemos que ningún origen filosóficamente elevado o supuestamente divino, inmuniza a una doctrina contra el riesgo de caer en la interpretación propia de la lógica paranoide que afirma un discurso particular –todos lo son– como la designación misma de la realidad y los otros como ceguera o mentira.
El atractivo terrible que poseen las formaciones colectivas que se embriagan con la promesa de una comunidad humana no problemática, basada en una palabra infalible, consiste en que suprimen la indecisión y la duda, la necesidad de pensar por sí mismo, otorgan a sus miembros una identidad exaltada por la participación, separan un interior bueno –el grupo– y un exterior amenazador. Así como se ahorra sin duda la angustia, se distribuye mágicamente la ambivalencia en un amor por lo propio y un odio por lo extraño y se produce la más grande simplificación de la vida, la más espantosa facilidad. Y cuando digo aquí facilidad, no ignoro ni olvido que precisamente este tipo de formaciones colectivas, se caracterizan por una inaudita capacidad de entrega y sacrificios; que sus miembros aceptan y desean el heroísmo, cuando no aspiran a la palma del martirio. Facilidad, sin embargo, porque lo que el hombre teme por encima de todo no es la muerte y el sufrimiento, en los que tantas veces se refugia, sino la angustia que genera la necesidad de ponerse en cuestión, de combinar el entusiasmo y la crítica, el amor y el respeto.
Un síntoma inequívoco de la dominación de las ideologías proféticas y de los grupos que las generan o que someten a su lógica doctrinas que les fueron extrañas en su origen, es el descrédito en que cae el concepto de respeto.
No se quiere saber nada del respeto, ni de la reciprocidad, ni de la vigencia de normas universales. Estos valores aparecen más bien como males menores propios de un resignado escepticismo, como signos de que se ha abdicado a las más caras esperanzas. Porque el respeto y las normas sólo adquieren vigencia allí donde el amor, el entusiasmo, la entrega total a la gran misión, ya no pueden aspirar a determinar las relaciones humanas. Y como el respeto es siempre el respeto a la diferencia, sólo puede afirmarse allí donde ya no se cree que la diferencia pueda disolverse en una comunidad exaltada, transparente y espontánea, o en una fusión amorosa. No se puede respetar el pensamiento del otro, tomarlo seriamente en consideración, someterlo a sus consecuencias, ejercer sobre él una critica, válida también en principio para el pensamiento propio, cuando se habla desde la verdad misma, cuando creemos que la verdad habla por nuestra boca; porque entonces el pensamiento del otro sólo puede ser error o mala fe; y el hecho mismo de su diferencia con nuestra verdad es prueba contundente de su falsedad, sin que se requiera ninguna otra. Nuestro saber es el mapa de la realidad y toda línea que se separe de él sólo puede ser imaginaria o algo peor: voluntariamente torcida por inconfesables intereses. Desde la concepción apocalíptica de la historia las normas y las leyes de cualquier tipo, son vistas como algo demasiado abstracto y mezquino frente a la gran tarea de realizar el ideal y de encarnar la promesa; y por lo tanto sólo se reclaman y se valoran cuando ya no se cree en la misión incondicionada.
Pero lo que ocurre cuando sobreviene la gran desidealización no es generalmente que se aprenda a valorar positivamente lo que tan alegremente se había desechado, estimado sólo negativamente; lo que se produce entonces, casi siempre, es una verdadera ola de pesimismo, escepticismo y realismo cínico. Se olvida entonces que la crítica a una sociedad injusta, basada en la explotación y en la dominación de clase, era fundamentalmente correcta y que el combate por una organización social racional e igualitaria sigue siendo necesario y urgente. A la desidealización sucede el arribismo individualista que además piensa que ha superado toda moral por el sólo hecho de que ha abandonado toda esperanza de una vida cualitativamente superior.
Lo más difícil, lo más importante. Lo más necesario, lo que a todos modos hay que intentar, es conservar la voluntad de luchar por una sociedad diferente sin caer en la interpretación paranoide de la lucha. Lo difícil, pero también lo esencial es valorar positivamente el respeto y la diferencia, no como un mal menor y un hecho inevitable, sino como lo que enriquece la vida e impulsa la creación y el pensamiento, como aquello sin lo cual una imaginaria comunidad de los justos cantaría el eterno hosanna del aburrimiento satisfecho. Hay que poner un gran signo de interrogación sobre el valor de lo fácil; no solamente sobre sus consecuencias, sino sobre la cosa misma, sobre la predilección por todo aquello que no exige de nosotros ninguna superación, ni nos pone en cuestión, ni nos obliga a desplegar nuestras posibilidades.
Hay que observar con cuánta desgraciada frecuencia nos otorgamos a nosotros mismos, en la vida personal y colectiva, la triste facilidad de ejercer lo que llamaré una no reciprocidad lógica: Es decir, el empleo de un método explicativo completamente diferente cuando se trata de dar cuenta de los problemas, los fracasaos y los errores propios y los del otro cuando es adversario o cuando disputamos con él. En el caso del otro aplicamos el esencialismo: lo que ha hecho, lo que le ha pasado es una manifestación de su ser más profundo; en nuestro caso aplicamos el circunstancialismo, de manera que aún los mismos fenómenos se explican por las circunstancias adversas, por alguna desgraciada coyuntura. Él es así; yo me vi obligado. Él cosechó lo que había sembrado; yo no pude evitar este resultado. El discurso del otro no es más que de su neurosis, de sus intereses egoístas; el mío es una simple constatación de los hechos y una deducción lógica de sus consecuencias. Preferiríamos que nuestra causa se juzgue por los propósitos y la adversaria por los resultados.
Y cuando de este modo nos empeñamos en ejercer esa no reciprocidad lógica que es siempre una doble falsificación, no sólo irrespetamos al otro, sino también a nosotros mismos, puesto que nos negamos a pensar efectivamente el proceso que estamos viviendo.
La difícil tarea de aplicar un mismo método explicativo y crítico a nuestra posición y a la opuesta no significa desde luego que consideremos equivalentes las doctrinas, las metas y los intereses de las personas, los partidos, las clases y las naciones en conflicto. Significa por el contrario que tenemos suficiente confianza en la superioridad de la causa que defendemos, como para estar seguros de que no necesita, ni le conviene esa doble falsificación con la cual, en verdad, podría defenderse cualquier cosa.
En el carnaval de miseria y derroche propios del capitalismo tardío se oye a la vez lejana y urgente la voz de Goethe y Marx que nos convocaron a un trabajo creador, difícil, capaz de situar al individuo concreto a la altura de las conquistas de la humanidad.
Dostoievski nos enseño a mirar hasta donde van las tentaciones de tener una fácil relación interhumana: van sólo en el sentido de buscar el poder, ya que si no se puede lograr una amistad respetuosa en una empresa común se produce lo que Bahro llama intereses compensatorios: la búsqueda de amos, el deseo de ser vasallos, el anhelo de encontrar a alguien que nos libere de una vez por todas del cuidado de que nuestra vida tenga un sentido. Dostoievski entendió, hace más de un siglo, que la dificultad de nuestra liberación procede de nuestro amor a las cadenas. Amamos las cadenas, los amos, las seguridades porque nos evitan la angustia de la razón.
Pero en medio del pesimismo de nuestra época se sigue desarrollando el pensamiento histórico, el psicoanálisis, la antropología, el marxismo, el arte y la literatura. En medio del pesimismo de nuestra época surge la lucha de los proletarios que ya saben que un trabajo insensato no se paga con nada, ni con automóviles ni con televisores; surge la rebelión magnífica de las mujeres que no aceptan una situación de inferioridad a cambio de halagos y protecciones; surge la insurrección desesperada de los jóvenes que no pueden aceptar el destino que se les ha fabricado.
Este enfoque nuevo nos permite decir como Fausto:
"También esta noche, tierra, permaneciste firme.
Y ahora renaces de nuevo a mi alrededor.
Y alientas otra vez en mi la aspiración de luchar sin descanso por una altísima existencia".
La pobreza y la impotencia de la imaginación nunca se manifiesta de una manera tan clara como cuando se trata de imaginar la felicidad. Entonces comenzamos a inventar paraísos, islas afortunadas, países de cucaña. Una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte. Y, por tanto, también sin carencias y sin deseo: un océano de mermelada sagrada, una eternidad de aburrición. Metas afortunadamente inalcanzables, paraísos afortunadamente inexistentes.
Todas estas fantasías serían inocentes e inocuas, sino fuera porque constituyen el modelo de nuestros anhelos en la vida práctica.
Aquí mismo en los proyectos de la existencia cotidiana, más acá del reino de las mentiras eternas, introducimos también el ideal tonto de la seguridad garantizada; de las reconciliaciones totales; de las soluciones definitivas.
Puede decirse que nuestro problema no consiste solamente ni principalmente en que no seamos capaces de conquistar lo que nos proponemos, sino en aquello que nos proponemos: que nuestra desgracia no está tanto en la frustración de nuestros deseos, como en la forma misma de desear. Deseamos mal.
En lugar de desear una relación humana inquietante, compleja y perdible, que estimule nuestra capacidad de luchar y nos obligue a cambiar, deseamos un idilio sin sombras y sin peligros, un nido de amor, y por lo tanto, en última instancia un retorno al huevo. En vez de desear una sociedad en la que sea realizable y necesario trabajar arduamente para hacer efectivas nuestras posibilidades, deseamos un mundo de satisfacción, una monstruosa sala-cuna de abundancia pasivamente recibida.
En lugar de desear una filosofía llena de incógnitas y preguntas abiertas, queremos poseer una doctrina global, capaz de dar cuenta de todo, revelada por espíritus que nunca han existido o por caudillos que desgraciadamente sí han existido.
Adán y sobre todo Eva, tienen el mérito original de habernos liberado del paraíso, nuestro pecado es que anhelamos regresar a él.
Desconfiemos de las mañanas radiantes en las que se inicia un reino milenario. Son muy conocidos en la historia, desde la Antigüedad hasta hoy, los horrores a los que pueden y suelen entregarse los partidos provistos de una verdad y de una meta absolutas, las iglesias cuyos miembros han sido alcanzados por la gracia –por la desgracia– de alguna revelación. El estudio de la vida social y de la vida personal nos enseña cuán próximos se encuentran una de otro la idealización y el terror. La idealización del fin, de la meta y el terror de los medios que procurarán su conquista. Quienes de esta manera tratan de someter la realidad al ideal, entran inevitablemente en una concepción paranoide de la verdad; en un sistema de pensamiento tal, que los que se atreverían a objetar algo quedan inmediatamente sometidos a la interpretación totalitaria: sus argumentos, no son argumentos, sino solamente síntomas de una naturaleza dañada o bien máscaras de malignos propósitos.
En lugar de discutir un razonamiento se le reduce a un juicio de pertenencia al otro –y el otro es, en este sistema, sinónimo de enemigo–, o se procede a un juicio de intenciones. Y este sistema se desarrolla peligrosamente hasta el punto en que ya no solamente rechaza toda oposición, sino también toda diferencia: el que no está conmigo, está contra mí, y el que no está completamente conmigo, no está conmigo. Así como hay, según Kant, un verdadero abismo de la acción, que consiste en la exigencia de una entrega total a la “causa” absoluta y concibe toda duda y toda crítica como traición o como agresión.
Ahora sabemos, por una amarga experiencia, que este abismo de la acción, con sus guerras santas y sus orgías de fraternidad no es una característica exclusiva de ciertas épocas del pasado o de civilizaciones atrasadas en el desarrollo científico y técnico; que puede funcionar muy bien y desplegar todos sus efectos sin abolir una gran capacidad de inventiva y una eficacia macabra. Sabemos que ningún origen filosóficamente elevado o supuestamente divino, inmuniza a una doctrina contra el riesgo de caer en la interpretación propia de la lógica paranoide que afirma un discurso particular –todos lo son– como la designación misma de la realidad y los otros como ceguera o mentira.
El atractivo terrible que poseen las formaciones colectivas que se embriagan con la promesa de una comunidad humana no problemática, basada en una palabra infalible, consiste en que suprimen la indecisión y la duda, la necesidad de pensar por sí mismo, otorgan a sus miembros una identidad exaltada por la participación, separan un interior bueno –el grupo– y un exterior amenazador. Así como se ahorra sin duda la angustia, se distribuye mágicamente la ambivalencia en un amor por lo propio y un odio por lo extraño y se produce la más grande simplificación de la vida, la más espantosa facilidad. Y cuando digo aquí facilidad, no ignoro ni olvido que precisamente este tipo de formaciones colectivas, se caracterizan por una inaudita capacidad de entrega y sacrificios; que sus miembros aceptan y desean el heroísmo, cuando no aspiran a la palma del martirio. Facilidad, sin embargo, porque lo que el hombre teme por encima de todo no es la muerte y el sufrimiento, en los que tantas veces se refugia, sino la angustia que genera la necesidad de ponerse en cuestión, de combinar el entusiasmo y la crítica, el amor y el respeto.
Un síntoma inequívoco de la dominación de las ideologías proféticas y de los grupos que las generan o que someten a su lógica doctrinas que les fueron extrañas en su origen, es el descrédito en que cae el concepto de respeto.
No se quiere saber nada del respeto, ni de la reciprocidad, ni de la vigencia de normas universales. Estos valores aparecen más bien como males menores propios de un resignado escepticismo, como signos de que se ha abdicado a las más caras esperanzas. Porque el respeto y las normas sólo adquieren vigencia allí donde el amor, el entusiasmo, la entrega total a la gran misión, ya no pueden aspirar a determinar las relaciones humanas. Y como el respeto es siempre el respeto a la diferencia, sólo puede afirmarse allí donde ya no se cree que la diferencia pueda disolverse en una comunidad exaltada, transparente y espontánea, o en una fusión amorosa. No se puede respetar el pensamiento del otro, tomarlo seriamente en consideración, someterlo a sus consecuencias, ejercer sobre él una critica, válida también en principio para el pensamiento propio, cuando se habla desde la verdad misma, cuando creemos que la verdad habla por nuestra boca; porque entonces el pensamiento del otro sólo puede ser error o mala fe; y el hecho mismo de su diferencia con nuestra verdad es prueba contundente de su falsedad, sin que se requiera ninguna otra. Nuestro saber es el mapa de la realidad y toda línea que se separe de él sólo puede ser imaginaria o algo peor: voluntariamente torcida por inconfesables intereses. Desde la concepción apocalíptica de la historia las normas y las leyes de cualquier tipo, son vistas como algo demasiado abstracto y mezquino frente a la gran tarea de realizar el ideal y de encarnar la promesa; y por lo tanto sólo se reclaman y se valoran cuando ya no se cree en la misión incondicionada.
Pero lo que ocurre cuando sobreviene la gran desidealización no es generalmente que se aprenda a valorar positivamente lo que tan alegremente se había desechado, estimado sólo negativamente; lo que se produce entonces, casi siempre, es una verdadera ola de pesimismo, escepticismo y realismo cínico. Se olvida entonces que la crítica a una sociedad injusta, basada en la explotación y en la dominación de clase, era fundamentalmente correcta y que el combate por una organización social racional e igualitaria sigue siendo necesario y urgente. A la desidealización sucede el arribismo individualista que además piensa que ha superado toda moral por el sólo hecho de que ha abandonado toda esperanza de una vida cualitativamente superior.
Lo más difícil, lo más importante. Lo más necesario, lo que a todos modos hay que intentar, es conservar la voluntad de luchar por una sociedad diferente sin caer en la interpretación paranoide de la lucha. Lo difícil, pero también lo esencial es valorar positivamente el respeto y la diferencia, no como un mal menor y un hecho inevitable, sino como lo que enriquece la vida e impulsa la creación y el pensamiento, como aquello sin lo cual una imaginaria comunidad de los justos cantaría el eterno hosanna del aburrimiento satisfecho. Hay que poner un gran signo de interrogación sobre el valor de lo fácil; no solamente sobre sus consecuencias, sino sobre la cosa misma, sobre la predilección por todo aquello que no exige de nosotros ninguna superación, ni nos pone en cuestión, ni nos obliga a desplegar nuestras posibilidades.
Hay que observar con cuánta desgraciada frecuencia nos otorgamos a nosotros mismos, en la vida personal y colectiva, la triste facilidad de ejercer lo que llamaré una no reciprocidad lógica: Es decir, el empleo de un método explicativo completamente diferente cuando se trata de dar cuenta de los problemas, los fracasaos y los errores propios y los del otro cuando es adversario o cuando disputamos con él. En el caso del otro aplicamos el esencialismo: lo que ha hecho, lo que le ha pasado es una manifestación de su ser más profundo; en nuestro caso aplicamos el circunstancialismo, de manera que aún los mismos fenómenos se explican por las circunstancias adversas, por alguna desgraciada coyuntura. Él es así; yo me vi obligado. Él cosechó lo que había sembrado; yo no pude evitar este resultado. El discurso del otro no es más que de su neurosis, de sus intereses egoístas; el mío es una simple constatación de los hechos y una deducción lógica de sus consecuencias. Preferiríamos que nuestra causa se juzgue por los propósitos y la adversaria por los resultados.
Y cuando de este modo nos empeñamos en ejercer esa no reciprocidad lógica que es siempre una doble falsificación, no sólo irrespetamos al otro, sino también a nosotros mismos, puesto que nos negamos a pensar efectivamente el proceso que estamos viviendo.
La difícil tarea de aplicar un mismo método explicativo y crítico a nuestra posición y a la opuesta no significa desde luego que consideremos equivalentes las doctrinas, las metas y los intereses de las personas, los partidos, las clases y las naciones en conflicto. Significa por el contrario que tenemos suficiente confianza en la superioridad de la causa que defendemos, como para estar seguros de que no necesita, ni le conviene esa doble falsificación con la cual, en verdad, podría defenderse cualquier cosa.
En el carnaval de miseria y derroche propios del capitalismo tardío se oye a la vez lejana y urgente la voz de Goethe y Marx que nos convocaron a un trabajo creador, difícil, capaz de situar al individuo concreto a la altura de las conquistas de la humanidad.
Dostoievski nos enseño a mirar hasta donde van las tentaciones de tener una fácil relación interhumana: van sólo en el sentido de buscar el poder, ya que si no se puede lograr una amistad respetuosa en una empresa común se produce lo que Bahro llama intereses compensatorios: la búsqueda de amos, el deseo de ser vasallos, el anhelo de encontrar a alguien que nos libere de una vez por todas del cuidado de que nuestra vida tenga un sentido. Dostoievski entendió, hace más de un siglo, que la dificultad de nuestra liberación procede de nuestro amor a las cadenas. Amamos las cadenas, los amos, las seguridades porque nos evitan la angustia de la razón.
Pero en medio del pesimismo de nuestra época se sigue desarrollando el pensamiento histórico, el psicoanálisis, la antropología, el marxismo, el arte y la literatura. En medio del pesimismo de nuestra época surge la lucha de los proletarios que ya saben que un trabajo insensato no se paga con nada, ni con automóviles ni con televisores; surge la rebelión magnífica de las mujeres que no aceptan una situación de inferioridad a cambio de halagos y protecciones; surge la insurrección desesperada de los jóvenes que no pueden aceptar el destino que se les ha fabricado.
Este enfoque nuevo nos permite decir como Fausto:
"También esta noche, tierra, permaneciste firme.
Y ahora renaces de nuevo a mi alrededor.
Y alientas otra vez en mi la aspiración de luchar sin descanso por una altísima existencia".
viernes, 30 de julio de 2010
Entrevista a Aleka Papariga: "Para nosotros el poder popular no es otro, es el socialismo"
Aleka Papariga, Secretaria General del Comité Central del Partido Comunista de Grecia (KKE)
*Carlos A. Lozano Guillén.-Entrevista en VOZ 2543 2 al 8 de junio de 2010
En exclusiva para VOZ, la principal dirigente del KKE (por su sigla en griego), influyente partido que ha estado a la cabeza de las movilizaciones populares en Grecia, con gentileza respondió las preguntas que le hicimos llegar vía mail.
Aleka Papariga es la Secretaria General del Partido Comunista de Grecia (KKE) desde la década de los años noventa, después de haberse destacado como dirigente estudiantil. Es una aguerrida parlamentaria, cuyo protagonismo es extraordinario en la actual coyuntura, pues su voz se levanta en el Parlamento para oponerse a las soluciones burguesas y sin ningún temor llama a las masas populares a rebelarse y a resistir contra la ofensiva capitalista. La entrevista es un documento de singular valor, esclarece el fondo de la situación de la crisis en el viejo continente y las causas de la misma.
A Aleka, menuda y de pequeña estatura, le sobra el coraje. Dice que para los comunistas griegos la única opción es la salida popular, que no puede ser otra que el socialismo. No hay salidas intermedias, tampoco reformistas, en un mundo, tras el derrumbe soviético, en que sectores de la seudoizquierda sienten pánico de la lucha por la transformación revolucionaria de la sociedad. El planteamiento de esta mujer, que enorgullece a las féminas y a los comunistas, hombres y mujeres de todas las latitudes, es medular, interpreta lo más alto de la marea de la lucha de clases y su acción está en la cresta de la ola, es un ejemplo para su país y para el mundo.
Crisis periódica capitalista
- ¿Cuáles son las causas de la situación actual en Grecia?
- La causa de la profunda crisis en la cual se encuentra Grecia es la misma de todos los países capitalistas desarrollados. Se trata de una clásica crisis periódica de la economía capitalista. De hecho es una crisis generalizada y profunda. Independientemente de la forma en que se manifiesta de un país a otro, es el resultado de la sobreacumulación de ganancias y capitales que se dificultan en encontrar nuevas salidas, sin obstáculos, de rentabilidad continua y es imposible de superar si no existe una depreciación del capital.
Esto es lo que tratan de ocultarle a los pueblos, los gobiernos, los organismos internacionales imperialistas y los varios analistas utilizando todos los medios.
En Grecia se presenta como un problema de gran deuda pública y de gran déficit estatal. Vale la pena mencionar que en nuestro país, los últimos 15-20 años, se han dado altas tasas de crecimiento con un aumento escandaloso de las ganancias de todos los sectores de la plutocracia. Este “milagro” griego se ha llevado a cabo por gobiernos socialdemócratas y liberales, teniendo como guía una estrategia común que ha sido apoyada por la Unión Europea (UE): medidas contra los trabajadores, reformas reaccionarias en todos los sectores, reformas laborales, en la seguridad social, privatización, comercialización de la salud y de la educación, financiamiento estatal y provocadoras medidas de exención de impuestos para el capital. El objetivo ha sido el fortalecimiento de los monopolios, tanto griegos como europeos, en sus actividades dentro y fuera de la UE.
Al pueblo griego le han dicho, que ésta es la vía, que esta estrategia asegura el desarrollo continuo y que el resultado final beneficiará también al pueblo. Los hechos han justificado al Partido Comunista de Grecia (KKE, sus siglas en griego), que desde el principio advirtió que ese camino sólo iba a traer problemas al pueblo y crisis.
El pueblo a pagar la crisis
Ahora la clase burguesa y sus partidos políticos cooperan para que el pueblo pague la crisis y los impasses del capitalismo. Quieren descargar en la espalda de los trabajadores y de los sectores pobres del pueblo, los nuevos préstamos públicos a fin de financiar la concentración de capitales que se asfixian y corren peligro de desaparecer. Al mismo tiempo, utilizan la crisis para aplicar medidas reaccionarias que querían aprovechar desde hace varios años con el fin de abaratar la fuerza productiva y desplazar de la producción grandes sectores de empleados autónomos y pequeños empresarios.
La crisis capitalista no es la enfermedad sino un síntoma de la incurable enfermedad del capitalismo, donde el desarrollo continúa siendo anárquico y desigual en todos los sectores de la economía y en la fase donde prevalecen los monopolios. Las medidas antipopulares que toman todos los gobiernos en la fase de desarrollo como la propia crisis, confirman una demostración evidente, que el capitalismo ha quedado obsoleto. Todas sus contradicciones se han agudizado al máximo y sobre todo la contradicción fundamental entre el capital y el trabajo.
- ¿Cómo intenta resolver la crisis el gobierno socialdemócrata?
- Antes de las elecciones, en octubre pasado, habíamos advertido al pueblo griego, de la manera más explícita, sobre las duras medidas que iban a venir después de las elecciones. Incluso habíamos indicado la razón por la cual la plutocracia y los mecanismos del sistema habían elegido y apoyaban el establecimiento de un gobierno socialdemócrata. Considerábamos que fue más capaz que el gobierno conservador para imponer las duras medidas antilaborales ya que controlaba al liderazgo del movimiento sindical de los trabajadores, de los pequeños comerciantes y los autónomos. Cabe señalar que tanto en el periodo pre-electoral como ahora, presenta la crisis el aumento del déficit y de la deuda pública, como resultado de una mala gestión, de falta de transparencia y de corrupción de los gobiernos anteriores.
El gobierno de PASOK (socialdemocracia) ha intentado y sigue intentando desorientar y someter al pueblo utilizando trucos y dilemas para intimidarle. Aunque su programa contiene las medidas antilaborales que implementa actualmente, que incluso habían sido votadas y apoyadas por la Unión Europea, al principio parecía no querer implementarlas y que se vio obligado a hacerlo por el curso de los hechos, por las presiones de la UE y del FMI. Ambos organismos apoyan y ayudan al Gobierno proponiendo las mismas bárbaras medidas contra los trabajadores.
Para lanzar una guerra implacable contra el pueblo ha utilizado el dilema: o grandes sacrificios o bancarrota. De esta manera, trata de presentar estas medidas que son necesarias para el capital, como necesarias también para el pueblo. Presenta las contradicciones agudizadas del capital y de los gobiernos, dentro y fuera de la UE, como una guerra de especuladores a costa del país. Igualmente intentó y sigue intentando presentar y utilizar el apoyo que tiene de todos los sectores de la plutocracia y de los medios de comunicación, como apoyo de parte del pueblo.
Abriendo paso a la protesta popular
- ¿Cuál es la reacción o la respuesta de los trabajadores?
- Lamentablemente, la mayoría de la clase trabajadora y de los sectores populares pobres no tomaron en cuenta, con la seriedad requerida, las advertencias del KKE. Inmediatamente después de las elecciones, como KKE y como PAME (Frente Militante de todos los trabajadores) tomamos iniciativas para desvelar y organizar a tiempo la lucha contra la ofensiva antiobrera que estaba por venir. La primera huelga que convocó el PAME, el 17 de diciembre, estaba en contra tanto del gobierno, de los grandes industriales y de los partidos burgueses, así como de los líderes sindicales que expresan los intereses de la aristocracia obrera y todos tuvieron realmente una reacción rabiosa. No obstante, esa huelga y la lucha por su éxito constituyeron el inicio para que se desplegara el contraataque del movimiento de clase organizado, la intervención política del partido para que se diera un golpe decisivo al fatalismo, a la sumisión, y abrió el camino para la creación y expresión de la disposición militante de los trabajadores y de las clases populares.
Hoy, podemos decir con seguridad, que la propaganda, los dilemas del Gobierno y de sus aliados no han rendido frutos. La mayoría del pueblo condenó las medidas y una gran parte de los trabajadores y de los sectores populares, superando las varias formas de intimidación, participó en las huelgas y en las movilizaciones principalmente del PAME y en las manifestaciones del KKE.
La inconformidad popular
En este periodo, constatamos que una parte significativa de los trabajadores y del pueblo siente resentimiento y descontento y que se desarrollan procesos significativos en su conciencia. El Gobierno y en total los mecanismos del sistema utilizan todas las armas de que disponen para obstaculizar su radicalización. Lo que realmente les preocupa y quieren anular de cualquier manera es la emancipación de las conciencias populares de la vía de sentido único del capitalismo. Quieren impedir la participación activa en el movimiento de clase organizado, la adopción de las posiciones y de la propuesta política del KKE. Para lograrlo, utilizan el flagrante anticomunismo, la calumnia, las mentiras, las amenazas. Utilizan incluso provocaciones, organizadas con muertos, intentando identificar la movilización de los trabajadores con la “violencia ciega” de los servicios secretos. No dudan ni siquiera en acusarnos como instigadores morales a causa de nuestra posición de desobediencia popular ante las medidas antipopulares, exigiendo sumisión y renuncia de las formas de lucha que elige el movimiento. Cada vez más abiertamente nos plantean el dilema “¿respetan o no respetan la Constitución?” exigiendo que dejemos de luchar por el socialismo. Que sepan que nuestra respuesta es una; están tocando la puerta equivocada. El sistema no puede subyugar al KKE. Para nosotros, la ley es la razón del pueblo y no necesitamos ningún permiso para luchar junto con el pueblo contra la política antipopular, contra la plutocracia por el derrocamiento y el socialismo.
La propuesta de los comunistas
- ¿Qué salida propone el KKE?
- Frente a los dilemas que plantearon nuestros adversarios al pueblo en relación con la crisis, nuestra respuesta es que va a caer en bancarrota o el pueblo o la plutocracia. No existe solución intermedia. No existe salida de la crisis a favor del pueblo, sin que se toquen drásticamente las ganancias, la fuerza y en consecuencia el poder de los monopolios. Por ello, la única vía que todavía tiene el pueblo para poner obstáculos ante las medidas duras a su costo es un contraataque de clase político, decisivo.
Nuestra propuesta de salida a la crisis se resume en la consigna: “alianza popular, de trabajadores, antimonopolista, para el poder popular”, que es necesaria para lograr cambios radicales en general en el ámbito del poder, y primero a nivel de la economía.
El camino para satisfacer los derechos populares contemporáneos, para que nuestro país confronte las intervenciones y los antagonismos de los organismos imperialistas internacionales es que el pueblo esté en el poder, teniendo en sus manos el control de la economía y de la producción. Por esto, la propuesta de alianzas y poder para el pueblo tienen los siguientes ejes básicos: Que todas las grandes fábricas y empresas de energía, de materia prima, los transportes, las telecomunicaciones, las industrias, el comercio y los bancos, sean propiedad social. Que se socialicen los monopolios, de manera que con la planificación centralizada del poder popular se utilicen todas las capacidades productivas del país, teniendo como único criterio las necesidades del pueblo. A su lado funcionarán, incluidas en la planificación nacional, las cooperativas de producción de los pobres y medianos campesinos, de los pequeños comerciantes. Que la tierra deje de ser una mercancía. Que no exista actividad empresarial en los sectores de la educación, de la sanidad y el bienestar social.
La base del poder popular serán las unidades de producción del sector socializado y de las cooperativas cuyos representantes serán revocados y al mismo tiempo existirá el control obrero popular de abajo hacia arriba.
Esa Grecia del poder popular y de la economía popular no cabe en ningún tipo de organismo imperialista como son la UE, la OTAN, etcétera. Revisará la deuda pública y tratará de lograr acuerdos internacionales, cooperaciones en una base completamente diferente y utilizará las contradicciones imperialistas en la medida que puede. Para nosotros el poder popular no puede ser otro que el socialismo.
El fracaso de Maastricht
- ¿Esta situación, en relación con las especificidades en Portugal y España, demuestra el fracaso de la UE y del Tratado de Maastricht?
- El Tratado de Maastricht y la política de los monopolios europeos basada en ello y con el fin de que sean más competitivos y rentables que sus antagonistas, ha traído resultados para el capital europeo. Es claro que esto sólo se podría hacer a costa de los trabajadores y de los pueblos de los países de la UE, así como de los países donde opera el capital europeo.
El fracaso de la UE subyace en el hecho que la crisis ha demostrado la bancarrota completa de los argumentos de todos sus defensores tanto liberales como socialdemócratas e “izquierdas”. La UE no es ni puede ser a favor de los pueblos. Es una construcción de los monopolios europeos y como tal es reaccionario y peligroso para los pueblos. En el interior de la UE no fue enfrentada la desigualdad entre los países; al contrario se ha agudizado. No se ha convertido ni se convertirá en el contrapeso de los EE.UU. o de otros centros imperialistas. Son aliados y atacan a los pueblos unidos. Al mismo tiempo luchan ferozmente entre ellos para ganar en el antagonismo, tener mayor parte de los mercados y ampliar su influencia en el mundo. El camino a favor del pueblo es sólo el socialismo y se juzgará primero a nivel nacional. En Europa, cada pueblo que escoja esta vía de desarrollo y de organización de la sociedad contra la explotación del capital y de los monopolios estará obligatoriamente contra la UE.
ver el blog del camarada Lozano http://carloslozanoguillen1.blogspot.com/2010/06/en-exclusiva-para-voz-entrevista-la.html
*Carlos A. Lozano Guillén.-Entrevista en VOZ 2543 2 al 8 de junio de 2010
En exclusiva para VOZ, la principal dirigente del KKE (por su sigla en griego), influyente partido que ha estado a la cabeza de las movilizaciones populares en Grecia, con gentileza respondió las preguntas que le hicimos llegar vía mail.
Aleka Papariga es la Secretaria General del Partido Comunista de Grecia (KKE) desde la década de los años noventa, después de haberse destacado como dirigente estudiantil. Es una aguerrida parlamentaria, cuyo protagonismo es extraordinario en la actual coyuntura, pues su voz se levanta en el Parlamento para oponerse a las soluciones burguesas y sin ningún temor llama a las masas populares a rebelarse y a resistir contra la ofensiva capitalista. La entrevista es un documento de singular valor, esclarece el fondo de la situación de la crisis en el viejo continente y las causas de la misma.
A Aleka, menuda y de pequeña estatura, le sobra el coraje. Dice que para los comunistas griegos la única opción es la salida popular, que no puede ser otra que el socialismo. No hay salidas intermedias, tampoco reformistas, en un mundo, tras el derrumbe soviético, en que sectores de la seudoizquierda sienten pánico de la lucha por la transformación revolucionaria de la sociedad. El planteamiento de esta mujer, que enorgullece a las féminas y a los comunistas, hombres y mujeres de todas las latitudes, es medular, interpreta lo más alto de la marea de la lucha de clases y su acción está en la cresta de la ola, es un ejemplo para su país y para el mundo.
Crisis periódica capitalista
- ¿Cuáles son las causas de la situación actual en Grecia?
- La causa de la profunda crisis en la cual se encuentra Grecia es la misma de todos los países capitalistas desarrollados. Se trata de una clásica crisis periódica de la economía capitalista. De hecho es una crisis generalizada y profunda. Independientemente de la forma en que se manifiesta de un país a otro, es el resultado de la sobreacumulación de ganancias y capitales que se dificultan en encontrar nuevas salidas, sin obstáculos, de rentabilidad continua y es imposible de superar si no existe una depreciación del capital.
Esto es lo que tratan de ocultarle a los pueblos, los gobiernos, los organismos internacionales imperialistas y los varios analistas utilizando todos los medios.
En Grecia se presenta como un problema de gran deuda pública y de gran déficit estatal. Vale la pena mencionar que en nuestro país, los últimos 15-20 años, se han dado altas tasas de crecimiento con un aumento escandaloso de las ganancias de todos los sectores de la plutocracia. Este “milagro” griego se ha llevado a cabo por gobiernos socialdemócratas y liberales, teniendo como guía una estrategia común que ha sido apoyada por la Unión Europea (UE): medidas contra los trabajadores, reformas reaccionarias en todos los sectores, reformas laborales, en la seguridad social, privatización, comercialización de la salud y de la educación, financiamiento estatal y provocadoras medidas de exención de impuestos para el capital. El objetivo ha sido el fortalecimiento de los monopolios, tanto griegos como europeos, en sus actividades dentro y fuera de la UE.
Al pueblo griego le han dicho, que ésta es la vía, que esta estrategia asegura el desarrollo continuo y que el resultado final beneficiará también al pueblo. Los hechos han justificado al Partido Comunista de Grecia (KKE, sus siglas en griego), que desde el principio advirtió que ese camino sólo iba a traer problemas al pueblo y crisis.
El pueblo a pagar la crisis
Ahora la clase burguesa y sus partidos políticos cooperan para que el pueblo pague la crisis y los impasses del capitalismo. Quieren descargar en la espalda de los trabajadores y de los sectores pobres del pueblo, los nuevos préstamos públicos a fin de financiar la concentración de capitales que se asfixian y corren peligro de desaparecer. Al mismo tiempo, utilizan la crisis para aplicar medidas reaccionarias que querían aprovechar desde hace varios años con el fin de abaratar la fuerza productiva y desplazar de la producción grandes sectores de empleados autónomos y pequeños empresarios.
La crisis capitalista no es la enfermedad sino un síntoma de la incurable enfermedad del capitalismo, donde el desarrollo continúa siendo anárquico y desigual en todos los sectores de la economía y en la fase donde prevalecen los monopolios. Las medidas antipopulares que toman todos los gobiernos en la fase de desarrollo como la propia crisis, confirman una demostración evidente, que el capitalismo ha quedado obsoleto. Todas sus contradicciones se han agudizado al máximo y sobre todo la contradicción fundamental entre el capital y el trabajo.
- ¿Cómo intenta resolver la crisis el gobierno socialdemócrata?
- Antes de las elecciones, en octubre pasado, habíamos advertido al pueblo griego, de la manera más explícita, sobre las duras medidas que iban a venir después de las elecciones. Incluso habíamos indicado la razón por la cual la plutocracia y los mecanismos del sistema habían elegido y apoyaban el establecimiento de un gobierno socialdemócrata. Considerábamos que fue más capaz que el gobierno conservador para imponer las duras medidas antilaborales ya que controlaba al liderazgo del movimiento sindical de los trabajadores, de los pequeños comerciantes y los autónomos. Cabe señalar que tanto en el periodo pre-electoral como ahora, presenta la crisis el aumento del déficit y de la deuda pública, como resultado de una mala gestión, de falta de transparencia y de corrupción de los gobiernos anteriores.
El gobierno de PASOK (socialdemocracia) ha intentado y sigue intentando desorientar y someter al pueblo utilizando trucos y dilemas para intimidarle. Aunque su programa contiene las medidas antilaborales que implementa actualmente, que incluso habían sido votadas y apoyadas por la Unión Europea, al principio parecía no querer implementarlas y que se vio obligado a hacerlo por el curso de los hechos, por las presiones de la UE y del FMI. Ambos organismos apoyan y ayudan al Gobierno proponiendo las mismas bárbaras medidas contra los trabajadores.
Para lanzar una guerra implacable contra el pueblo ha utilizado el dilema: o grandes sacrificios o bancarrota. De esta manera, trata de presentar estas medidas que son necesarias para el capital, como necesarias también para el pueblo. Presenta las contradicciones agudizadas del capital y de los gobiernos, dentro y fuera de la UE, como una guerra de especuladores a costa del país. Igualmente intentó y sigue intentando presentar y utilizar el apoyo que tiene de todos los sectores de la plutocracia y de los medios de comunicación, como apoyo de parte del pueblo.
Abriendo paso a la protesta popular
- ¿Cuál es la reacción o la respuesta de los trabajadores?
- Lamentablemente, la mayoría de la clase trabajadora y de los sectores populares pobres no tomaron en cuenta, con la seriedad requerida, las advertencias del KKE. Inmediatamente después de las elecciones, como KKE y como PAME (Frente Militante de todos los trabajadores) tomamos iniciativas para desvelar y organizar a tiempo la lucha contra la ofensiva antiobrera que estaba por venir. La primera huelga que convocó el PAME, el 17 de diciembre, estaba en contra tanto del gobierno, de los grandes industriales y de los partidos burgueses, así como de los líderes sindicales que expresan los intereses de la aristocracia obrera y todos tuvieron realmente una reacción rabiosa. No obstante, esa huelga y la lucha por su éxito constituyeron el inicio para que se desplegara el contraataque del movimiento de clase organizado, la intervención política del partido para que se diera un golpe decisivo al fatalismo, a la sumisión, y abrió el camino para la creación y expresión de la disposición militante de los trabajadores y de las clases populares.
Hoy, podemos decir con seguridad, que la propaganda, los dilemas del Gobierno y de sus aliados no han rendido frutos. La mayoría del pueblo condenó las medidas y una gran parte de los trabajadores y de los sectores populares, superando las varias formas de intimidación, participó en las huelgas y en las movilizaciones principalmente del PAME y en las manifestaciones del KKE.
La inconformidad popular
En este periodo, constatamos que una parte significativa de los trabajadores y del pueblo siente resentimiento y descontento y que se desarrollan procesos significativos en su conciencia. El Gobierno y en total los mecanismos del sistema utilizan todas las armas de que disponen para obstaculizar su radicalización. Lo que realmente les preocupa y quieren anular de cualquier manera es la emancipación de las conciencias populares de la vía de sentido único del capitalismo. Quieren impedir la participación activa en el movimiento de clase organizado, la adopción de las posiciones y de la propuesta política del KKE. Para lograrlo, utilizan el flagrante anticomunismo, la calumnia, las mentiras, las amenazas. Utilizan incluso provocaciones, organizadas con muertos, intentando identificar la movilización de los trabajadores con la “violencia ciega” de los servicios secretos. No dudan ni siquiera en acusarnos como instigadores morales a causa de nuestra posición de desobediencia popular ante las medidas antipopulares, exigiendo sumisión y renuncia de las formas de lucha que elige el movimiento. Cada vez más abiertamente nos plantean el dilema “¿respetan o no respetan la Constitución?” exigiendo que dejemos de luchar por el socialismo. Que sepan que nuestra respuesta es una; están tocando la puerta equivocada. El sistema no puede subyugar al KKE. Para nosotros, la ley es la razón del pueblo y no necesitamos ningún permiso para luchar junto con el pueblo contra la política antipopular, contra la plutocracia por el derrocamiento y el socialismo.
La propuesta de los comunistas
- ¿Qué salida propone el KKE?
- Frente a los dilemas que plantearon nuestros adversarios al pueblo en relación con la crisis, nuestra respuesta es que va a caer en bancarrota o el pueblo o la plutocracia. No existe solución intermedia. No existe salida de la crisis a favor del pueblo, sin que se toquen drásticamente las ganancias, la fuerza y en consecuencia el poder de los monopolios. Por ello, la única vía que todavía tiene el pueblo para poner obstáculos ante las medidas duras a su costo es un contraataque de clase político, decisivo.
Nuestra propuesta de salida a la crisis se resume en la consigna: “alianza popular, de trabajadores, antimonopolista, para el poder popular”, que es necesaria para lograr cambios radicales en general en el ámbito del poder, y primero a nivel de la economía.
El camino para satisfacer los derechos populares contemporáneos, para que nuestro país confronte las intervenciones y los antagonismos de los organismos imperialistas internacionales es que el pueblo esté en el poder, teniendo en sus manos el control de la economía y de la producción. Por esto, la propuesta de alianzas y poder para el pueblo tienen los siguientes ejes básicos: Que todas las grandes fábricas y empresas de energía, de materia prima, los transportes, las telecomunicaciones, las industrias, el comercio y los bancos, sean propiedad social. Que se socialicen los monopolios, de manera que con la planificación centralizada del poder popular se utilicen todas las capacidades productivas del país, teniendo como único criterio las necesidades del pueblo. A su lado funcionarán, incluidas en la planificación nacional, las cooperativas de producción de los pobres y medianos campesinos, de los pequeños comerciantes. Que la tierra deje de ser una mercancía. Que no exista actividad empresarial en los sectores de la educación, de la sanidad y el bienestar social.
La base del poder popular serán las unidades de producción del sector socializado y de las cooperativas cuyos representantes serán revocados y al mismo tiempo existirá el control obrero popular de abajo hacia arriba.
Esa Grecia del poder popular y de la economía popular no cabe en ningún tipo de organismo imperialista como son la UE, la OTAN, etcétera. Revisará la deuda pública y tratará de lograr acuerdos internacionales, cooperaciones en una base completamente diferente y utilizará las contradicciones imperialistas en la medida que puede. Para nosotros el poder popular no puede ser otro que el socialismo.
El fracaso de Maastricht
- ¿Esta situación, en relación con las especificidades en Portugal y España, demuestra el fracaso de la UE y del Tratado de Maastricht?
- El Tratado de Maastricht y la política de los monopolios europeos basada en ello y con el fin de que sean más competitivos y rentables que sus antagonistas, ha traído resultados para el capital europeo. Es claro que esto sólo se podría hacer a costa de los trabajadores y de los pueblos de los países de la UE, así como de los países donde opera el capital europeo.
El fracaso de la UE subyace en el hecho que la crisis ha demostrado la bancarrota completa de los argumentos de todos sus defensores tanto liberales como socialdemócratas e “izquierdas”. La UE no es ni puede ser a favor de los pueblos. Es una construcción de los monopolios europeos y como tal es reaccionario y peligroso para los pueblos. En el interior de la UE no fue enfrentada la desigualdad entre los países; al contrario se ha agudizado. No se ha convertido ni se convertirá en el contrapeso de los EE.UU. o de otros centros imperialistas. Son aliados y atacan a los pueblos unidos. Al mismo tiempo luchan ferozmente entre ellos para ganar en el antagonismo, tener mayor parte de los mercados y ampliar su influencia en el mundo. El camino a favor del pueblo es sólo el socialismo y se juzgará primero a nivel nacional. En Europa, cada pueblo que escoja esta vía de desarrollo y de organización de la sociedad contra la explotación del capital y de los monopolios estará obligatoriamente contra la UE.
ver el blog del camarada Lozano http://carloslozanoguillen1.blogspot.com/2010/06/en-exclusiva-para-voz-entrevista-la.html
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